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sábado, 17 de diciembre de 2022

Vivir nuestra verdad en el mundo

 


Una de mis historias favoritas del Midrash es sobre Shaúl, el primer rey de Israel. Fue elegido como rey porque era un alma muy elevada y por la increíble cantidad de trabajo y Luz que podía revelar en este mundo. El Profeta Shmuel guio a Shaúl en todo lo que debía hacer. Sin adentrarnos en la historia completa, hubo un momento en la vida de Shaúl en el que decidió, por buenas razones, no escuchar a Shmuel.

Esta escena es muy dramática cuando la leemos en Profetas. Después de mucho discutir, al final Shmuel le dice a Shaúl: “Quiero que sepas que en este momento, a causa de esta decisión, perdiste el mérito de ser el líder y seguir siendo rey, y te prometo que el reino será entregado a alguien que conoces, al Rey David, que es mejor que tú”.

Los años pasaron y el Profeta Shmuel dejó este mundo. Shaúl siguió siendo rey y estaba por iniciar su última batalla, si bien no sabía que sería la última. Shaúl tenía miedo de luchar esta batalla, por eso, aunque usualmente no lo hacía y no sea algo que los kabbalistas digan que debamos hacer, se dirigió a una mujer que podía invocar a las almas de los muertos y le pidió que invocara a su maestro y guía, Shmuel, quien ya había dejado este mundo.

A través de esta mujer, Shaúl le preguntó a Shmuel: “¿Cómo terminará la batalla que estoy por enfrentar?”, a lo que Shmuel respondió: “En esta batalla morirás y el reino será entregado a alguien que conoces”. Shmuel no dijo aquí lo que había dicho antes, que el reino sería entregado al amigo de Shaúl que era mejor que él; simplemente dijo que el reino sería entregado a alguien más.

Al principio Shaúl fue estremecido por la noticia de su muerte, pero luego le dijo a Shmuel: “Cuando estabas vivo y me hablaste de la pérdida de mi liderazgo, dijiste que sería entregado a David, alguien que era mejor que yo. Pero ahora me dices que el reino será entregado a David, como si no fuese mejor que yo. Entonces, ¿por qué en aquel momento me dijiste que él era mejor que yo y ahora me dices que no?”.

Shmuel, desde el mundo de las almas, dijo: “El mundo en el que aún resides está lleno de mentiras. Así pues, te dije algo que en realidad no era cierto. Ya que, a decir verdad, el Rey David no es mejor alma que tú. En el mundo en el que estás, puedo decir cosas que no son exactamente correctas porque es un mundo lleno de mentiras. Pero ahora estoy en el mundo de la verdad, el mundo de las almas, en el que sólo puedo decir la verdad exacta y, por lo tanto, todo lo que puedo decirte es sí, morirás. Y sí, el reino le será entregado a David, pero ahora no puedo decirte la mentira de que él es mejor que tú”.

Es una historia interesante en varios niveles, pero, para mí, una de las lecciones clave es entender este mundo. Tenemos que saber que este es un mundo de mentiras. A menudo hacemos cosas, decimos cosas y, a veces, incluso pensamos cosas que no son verdaderas; por verdad me refiero a la verdad sobre quienes somos, y lo que sabemos que es correcto o bueno. Muchas veces decimos cosas que sabemos que no son ciertas o que podrían no serlo, pero debido a las circunstancias, nos encontramos en la situación en la que no tenemos que obligatoriamente mentir, sino más bien, decir algo que no es 100% verdadero. Muchas veces, debido a las circunstancias, actuamos en un modo que no es completamente engañoso, pero que de algún modo no es realmente verdadero para nosotros. Esa es la verdad de este mundo; todos nosotros, tanto consciente como subconscientemente, mentimos.

Hay un libro llamado: Los cinco grandes arrepentimientos de los moribundos. La autora habló con gente que estaba muriendo y le preguntó cuáles eran los arrepentimientos de su vida.

Todos son muy esclarecedores, pero el mayor arrepentimiento de la gente que estaba por morir era que no vivieron una vida sincera con ellos mismos; vivieron vidas guiadas por las circunstancias y por otras personas, en lugar de por su propia verdad. Sé que “mentiras” es una palabra fuerte para la mayoría de nosotros. Pero, realmente, mentiras es cuando vivimos, hablamos y a menudo pensamos en maneras que no forman parte de nuestra esencia.

Shabbat Shalom Comunidad

Texto: Michael Berg (fragmento)

Publicado por Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta - Coach

jueves, 7 de diciembre de 2017

Estables por dentro.


Continuando con el estudio de Vayeshev:

Nos sigue contando Ariel que los sabios hicieron un libro de comentarios de las historias de la Biblia llamado el Midrash,  ahí, ellos explican que El Creador conoce nuestra consciencia, y que El Universo se relaciona con nosotros a partir de nuestros pensamientos.

Nos cuentan: Mientras los hermanos estaban ocupados vendiendo y odiando a Yosef y Yosef estaba ocupado con su proceso doloroso de haber sido vendido y Reuven estaba ocupado con su culpa y su tristeza, Jacob con su depresión y su dolor, Yehuda, ocupado casándose y teniendo hijos viendo que pasaba, mientras todos estaban ocupados en lo suyo, El Creador estaba Ocupado creando la Luz del Mesías o de la Redención Final: Tamar la viuda de los dos hijos tuvo relaciones con Yehuda, sin que el supiera que era ella, y de esa relación ilícita se cuenta que es del linaje del Rey David y de ahí el linaje de Jesús y de donde vendrá la energía de la redención final.

Para nosotros lo que significa es que cuando pasamos por oscuridad, solemos estar ocupadísimos con este proceso y esta des conexión, pero generalmente, mientras más grande es este dolor, el Universo está ocupado con algo totalmente diferente, es cuando El Creador está preparando la Luz de bendiciones más grande.

En el 1% (Realidad física) es dolor, pero en el 99% (Realidad Espiritual) se está preparando la vasija para la satisfacción más grande. Es importante adquirir esta consciencia de que los procesos de oscuridad son los que en otro nivel, preparan la Luz más grandiosa para ser revelada.

Vayeshev es asentarse, establecerse, ponerse cómodo. La idea se puede ver desde distintos puntos de vista: Una ley universal es que cuando una persona está triste se desconecta de la presencia de Di.os, de su ser perfecto, de lo que conocemos como la Shejiná. Esa conexión se rompe con la tristeza, solo se puede conectar con la realidad perfecta a través de la alegría.

Esta ley la obtenemos de Jacob quien ya habiendo logrado ser Israel, bajó nuevamente al ponerse tan triste, nuevamente bajó de su potencial a ser Jacob y perdió la visión amplia, la de la consciencia colectiva. Al sufrir, no podía ver que su hijo estaba en su proceso de subir de nivel, porque la tristeza le impedía ver.

La tristeza surge de ponerse cómodo, y en cambio, la alegría surge de cuando buscamos estar activos y creando.

Nosotros no queremos Vayeshev.

Rav Ashlag dice en las 10 Emanaciones Luminosas, que uno tiene que elegir, no puedo estar estático en ambos mundos: Si quiero estar en paz en el 99%, tengo que estar en el movimiento en el 1%, si quiero estar en paz y tranquilo en el 1% jamás voy a encontrar paz en el 99%, es decir, si quiero tener paz interior tengo que trabajar, dar, compartir, crear, moverme.

Esta semana queremos seguir en movimiento, superándonos porque mientras sigamos creando estaremos asentados por dentro, estables y armónicos dentro de nosotros mismos.

Feliz día Comunidad

Prana Raquel Pascual
Basado en clase de Vayeshev 2014
Imagen https://www.gianoliveira.com/crear-blog-con-wordpress.html