lunes, 2 de febrero de 2026

Ibur y Dybbuk


Hoy quiero hablarles de algo que me parece que acabo de presenciar y que aunque no tiene como tal relación directa con la porción de la semana (Yitró), me llamó tanto la atención que quisiera escribir al respecto.

Como ustedes bien saben Comunidad, este es un blog de temas espirituales, de desarrollo humano y de crecimiento. Muchas veces en lo que es espiritual me mantengo en la línea de las explicaciones de temas que están en la frontera de lo que es subir y bajar la escalera (sulam) de una manera cognoscible, reflexionable y por supuesto practicable de manera personal si se tiene la disciplina de llevarlo a cabo. En general espiritualidad que no es practicada es solo curiosidad, válida, pero la transformación será por goteo o hasta que el alma esté lista para más. Es valioso pero los giros del destino no serán tan perceptibles en corto plazo.

El tema es que estos conceptos de los que les quiero hablar, me parecieron importantes de traer porque tengo la impresión de haber visto un caso "en vivo y a todo color" en estos días, no es que no sean visibles con cierta frecuencia pero no siempre estamos tan conscientes para conectar que eso es lo que estamos presenciando.

Los dos conceptos son Ibur (ya mencionado en este blog) y Dybbuk (nunca antes mencionado).

El Ibur es una "impregnación" o "gestación" espiritual positiva, donde un alma recta (tzadik) entra temporalmente en un cuerpo vivo para ayudar a cumplir mitzvot o rectificar (tikkun).  Con el trabajo espiritual hay muchos momentos en que se pide asistencia de los justos, a chispas de su alma que colaboren con nosotros de manera adicional para que podamos ponernos por encima de nuestra naturaleza reactiva y ganar fortaleza para hacer una corrección y elevación de alma.

Un Ibur entra temporalmente hasta dar guía y cumplir un propósito. No requiere de nada adicional para que salga en un cierto tiempo al haber conseguido el bien que se necesitaba.

Por otra parte, el Dybbuk es un "adhesión" maligna, alma errante de un pecador no arrepentido (sin teshuvá) que posee para satisfacer deseos pendientes o huir del castigoLa persona receptora debe tener una desconexión entre cuerpo y alma, como melancolía severa, estrés emocional o debilidad espiritual, facilitando la entrada. Esta es una posesión sin el consentimiento del receptor, se logra por afinidad en el tipo de "pecado" o "desconexión" entre ambos, es decir, problemas similares como adicciones o deseos reprimidos. Lamentablemente parece que esta "posesión" no sale porque sí, normalmente hay que hacer rezos de Salmos (en los textos dice que Salmo 91, este salmo invoca la Shejiná protectora y los ángeles guardianes, simbolizando el escudo contra entidades como el dybbuk. 

En realidad se menciona como un proceso en que otros deben ayudar al receptor.

No quise pasarlo por alto porque este tema aunque parece que no, me parece que pasa más seguido de lo que quisiéramos reconocer.

¿Crees haber experimentado o presenciado algo así en tu vida?

Te dejo en reflexión

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Fuentehttps://kabbalahmedia.info/en/likutim/uVYh46jt / wikipedia

Imagenhttps://palabradediossf.com/product/lienzo-canvas-salmo-91-aguila/