lunes, 9 de febrero de 2026

¿No preferirías estar preparado?


Los principales mensajes del Zohar en la parashá Mishpatim giran en torno a la reencarnación de las almas.

La reencarnación desde la Kabbalah se denomina gilgulim, es decir las almas descienden a este mundo para hacer correcciones de iniquidades y para completar deberes pendientes. Para aprender diría yo.

Si eres afín a esta sabiduría sugiero que le des una segunda pensada a este concepto de reencarnación, ya que si de alguna manera no crees en ella, muchos entendimientos no serán posibles de alcanzar porque el campo de acción solo físico, queda muy corto, muy parcial. Los humanos estamos llamados a trabajar en el mundo físico, pero también en el espiritual.

Dice el Zohar: "Desgraciado el hombre que vive como un animal" (sin ser peyorativo como tal), es decir vivir solo en un mundo sin considerar el otro, se considera "estar muerto", no de manera física pero de manera espiritual.

¿Por que una afirmación tan radical? Puesto que si no estás abierto a un mundo espiritual, -dicen los maestros- "no puedes ver a los ángeles que te acompañan, no puedes ver a la Shejiná, no puede escuchar la voz de HaShem".

Como siempre hacemos en este blog, tratamos de traducir a nuestro lenguaje cotidiano para comprender de manera que podamos asimilar.

¿Has observado alguna vez gente que se siente más inteligente por negar todo lo espiritual? Tachan de tontos a quienes si están abiertos a comprender algo más allá de lo evidente ante sus ojos físicos.

Es verdad, fanatismo e idolatría son excesos que no unen la razón con la intuición ni con la sabiduría recolectada por muchas mentes brillantes que han dedicado sus vidas a revelar los mensajes de lo Alto. El que es espiritual, busca los patrones más grandes del Universo, las señales y las mecánicas de como una vida tan compleja aquí en la tierra, emana de una mente superior, de una inteligencia más elevada. Es como si la Inteligencia Artificial negara que han habido hombres que la han estado creando y desarrollando, por hacer una analogía.

No puedes comprobar que lo espiritual no existe, pero solo porque no puedes demostrar con los medios actuales, ni que si ni que no, asumes que no hay nada después de la muerte física...¿no es una conclusión un tanto apresurada?

Explica la Kabbalah: Hay una cortina que separa ambos mundos y es verdad que está oculto, pero nos dice que los ojos espirituales ven a través de los sueños y a través de las visiones. 

En el mundo superior no hay cuerpo, no hay entonces comer, beber o hacer uso de un cuerpo físico ¿Qué hay ahí? Meditación, uso de la consciencia. Eso es algo que  -pensándolo así- debiéramos ejercitar también es este lado de la experiencia del alma.

Si en el momento cercano a tu muerte -como lo vemos cuando alguien está a punto de fallecer-, observamos que ese velo comienza a manifestarse ante los ojos de quien está por dejar el cuerpo físico...¿No querríamos estar mejor preparados para ese desencarne y estar más propicios para que nuestra consciencia pueda hacer ese transito sin tanto temor y sin conocimiento alguno de lo que puede pasar?

Te quiero invitar a la reflexión. Si de verdad no hubiera nada, si todo simplemente se vuelve negro y tu consciencia desaparece por completo ok...pero y si se te abriera todo ese otro mundo más pleno ¿No querías saber que hacer? Si desapareces simplemente ok, nada de lo que hoy te importa valdrá mucho ya, pero si hubiera continuidad en el proceso, ¿No sería absurdo ni siquiera habértelo planteado?

Tener una vida aquí como humano es ser capaz de ver a través de la cortina con los ojos del alma, más allá de los ojos físicos que ciertamente, desaparecerán.

Te dejo reflexionar

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://www.crisoldeideas.com/principal/de-la-inmortalidad-del-alma/



sábado, 7 de febrero de 2026

¿Tú que recibes?


Son conocidos como "Los Diez Mandamientos", pero en realidad, la traducción del hebreo Aseret HaDibrot equivale a Los diez enunciados, o las diez declaraciones que en realidad representan a las 10 sefirot de El Árbol de la Vida, diez canales de emanación de la Luz que conectan a lo Infinito (Ein Sof) con el mundo material en el que estamos experimentando esta interesantísima aventura de vivir como humanos, como individuos que nos miramos y creemos ser entidades separadas, pero que en realidad pertenecemos a este todo que nos cuesta trabajo de dimensionar.

Los enunciados desde la mirada de la Kabbalah, no son reglas éticas como tal, sino correcciones (tikún) del alma que no deben de leerse como dictados de un Di.os controlador, sino como la mera enunciación de cómo refinar el alma para ser afín a la Luz y al Orden del Universo. Hoy quiero hacer un ejercicio de YO que entiendo de lo que nos entregaron. Es un ejercicio que podemos hacer cada uno de nosotros para ver que logramos recibir de lo que se nos impartió. No creo aún que mis entendimientos sean perfectos, pero tenemos la vida para reflexionarlo y purificarlo. 

"Yo soy el Eterno tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto". Este no es el mandamiento de un Di.os vanidoso que te dice "mírame, mírame, yo soy el bueno" ¡No! Es más bien el llamado a que identifiques que Todo es Uno y cada uno, aunque nos percibamos solitos y pequeños, en realidad somos parte de este Absoluto, no hay fragmentaciones.

"No tendrás otros dioses delante de Mí".
Si este segundo enunciado se refiere a Jojmá, la sabiduría ¿Qué es más sabio que no confundirse con tu origen? Con tu verdadera naturaleza de Luz. ¿Para que estar negociando con quien te promete algunos poderes de manipulación de la naturaleza cuando en realidad está el poder de fluir de acuerdo con el Universo que da lugar a todo?

"No tomarás el nombre del Eterno tu Di.os en vano".

Me atrevo aquí a decir que el tema no es una prohibición de "no me nombres" sino más bien de volvernos conscientes que nuestra palabra tiene poder creador, y que de no usarla con consciencia podemos generar desorden y caos. Para mi gusto, aún no tenemos una clara noción de lo poderosos que somos al poder hablar y nombrar a la creación...o provocar destrucción. Creo que aún no tenemos suficiente dimensión de nuestra influencia en el todo.

"Recuerda el día de Shabat para santificarlo".

Si esto equivale a Jesed y Shabbat es un día de recarga, de hacer conexión, nos habla de la bondad de un sistema que esta diseñado para seguir en el ciclo de la vida, dar y recibir, recibir y dar. Súmate a la corriente infinita de la vida y nada te faltará.

"Honra a tu padre y a tu madre".

Honra a los canales de quienes recibes, no eres autosuficiente, sino interconectado. No bloquees la luz que recibes de arriba para abajo. Honra a quien te da porque de otra manera no podrías existir. Hay un orden, no siempre eres tu la autoridad, hay veces que hay que obedecer para no generar caos y no violentar causas y efectos.

"No asesinarás".

Eres parte de un todo, pero todo y todos tienen derecho y sentido de existir, no bloquees el fluir, preserva la energía e la vida.

No cometerás adulterio.

Sabemos por lo que trabajamos en Rosh Hashaná que adulterio es mucho más que tan solo ser infiel en un matrimonio, es no mirar equívoco en el prójimo, comprender que todos somos la vastedad sin querer cambiar al prójimo solo porque a ti no te acomoda. Apreciar profundamente, respetar la otredad de las manifestaciones de la luz.

No robarás

Parecido al anterior pero con el tiempo, la energía, lo material. Sentirse abundante, no vivir en carencia, acreditar suficiencia y estar en el sistema donde nada falta si se da y se recibe como es el flujo de la vida. Hay de todo y hay suficiente, este mundo no tiene falta si vivimos bajo el generoso sistema de la luz para no desbalancear la prosperidad.

No darás falso testimonio contra tu prójimo. 

Si comprendemos que nada falta y nada sobra, si podemos convivir en paz sabiendo que todos somos parte de lo mismo pero en otra faceta, no necesitarás enjuiciar ni separarte de lo que es uno solo en diferentes expresiones. No generar controversia entre tu mano derecha y tu izquierda porque no por ser opuestas son enemigas sino complementarias. Así todos nosotros.

No codiciarás nada que sea de tu prójimo.

Como veremos, mientras somos difracciones aparentes de la Unidad, podemos pensar que no hay plenitud, que hay carencia, pero no. El todo está entre todos nosotros, y lo que eres y tienes es lo propicio. Puedes crear, puedes prosperar, puedes vivir en plenitud en interdependencia, en relación con el prójimo, no contra de él.

Esta es una versión libre de mi reflexión, no exhaustiva pero intencionada para trabajar en ello ¿Tú que comprendes para la expansión de tu consciencia? Espero que lo que comparto te ayude a complementar tu propio entendimiento.

Shabbat Shalom

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://rabbisacks.org/archive/ten-utterances/