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jueves, 12 de febrero de 2026

Usuarios responsables


La primera vez que escuche hablar de la Kabbalah (a veces también escrita como Cábala), se me comentó que había ciertas restricciones para estudiarla: Ser hombre (género masculino), casado y tener por lo menos 40 años de edad cumplidos. Todas estas instrucciones prevenían que estudiases sin ser una vasija con ciertas correcciones que previnieran que hicieras mal uso, o buscando estabilidad emocional y moral, que tuvieras el contenedor adecuado para recibir enseñanzas tan poderosas que revelan lo divino: como es arriba es abajo, como es adentro es afuera.

Con el paso del tiempo, justo en 2006, ya a punto de cumplirse 20 años de que comencé a estudiar Kabbalah, encontré en las lecturas y en los maestros, que las mujeres no tenían obligación de hacer tanto esfuerzo ritual - por decirlo así- ya que en algún momento habíamos elevado nuestra consciencia después de aquella primera caída de Eva. Se relaciona bíblicamente con el momento en que las mujeres decidieron no participar en la desconexión del Becerro de Oro, cuando les pidieron que pusieran todo lo que tuvieran de ese metal para fundirlo y crear al ídolo, y se negaron.

Las mujeres elevaron su consciencia al no participar. También se dice que algunos de los procesos fisiológicos de la mujer las preparan de mejor manera para comprender los ciclos de la naturaleza y del "dar", por ejemplo la menarca, la menstruación, el embarazo, el parto y en general sentir tan de cerca el proceso de la gestar vida y de no poder distraerse del cuidado del prójimo, eso nos vuelve seres que estamos (en promedio, porque hay de todo), más abiertas a compartir y a estar alertas de las necesidades de los demás, que es en gran medida lo que se espera de un comportamiento espiritual.

Hoy pienso que aunque si es verdad que hay niveles de elevación de la consciencia, nadie puede darse por elevado por pertenecer a cierta tribu (por ejemplo, ser de cierto signo del zodíaco), por ser hombre o mujer. Pueden haber tendencias pero nadie podría negar que el trabajo que nos queda requiere de todo lo que podamos cada uno de nosotros aportar para la elevación común del mundo, incluidos los reinos que nos acompañan: mineral, vegetal, animal y todos los niveles humanos que hay. 

Hoy lo pensaba al mirar la tabla de los 72 Nombres de Di.os: Cuando lo haces, lo que quieres es conectar con el Poder de Mente sobre Materia...pero asegúrate de tener una mente bien ordenada antes de adquirir poderes superiores a la naturaleza so pena que pase como a El Aprendiz de Mago de Mickey Mouse, que se le rebelaban las escobas :-)

Por eso trabajamos tanto con alinear Zeir Anpin, es decir el cuerpo emocional.

Trabajamos mucho en generar revelación de Binah, es decir, del entendimiento.

Trabajamos mucho en construir Jojmá: sabiduría.

Trabajamos por revelar a Daat, el conocimiento de esa séfira que emerge en ciertos momentos clave. No queremos no tener el kli, la vasija, no queremos poder ser portentosos si nuestra mente no es un equipo bien afinado aún.

Imagínate que tuvieras el poder de un rayo láser en tu mirada y un día te enojaras sin control, sin restricción y pum ¡Volaras el auto del vecino! Es un ejemplo chusco, pero a eso se refiere la frase que después los comics (especialmente El hombre Araña) han retomado para hacer sus slogans "un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Y así es, por eso muchos estudiosos de la Kabbalah no aceptaban su masificación. 

Pero en este tiempo donde la información ya no puede contenerse hermética, no nos queda más que ser usuarios responsables

A trabajar, todos los días a trabajar en en el orden espiritual para no caer en cortos circuitos de la Luz 😉

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://aishlatino.com/la-sabiduria-de-spider-man/

martes, 20 de febrero de 2024

Mente sobre materia, luz sobre oscuridad

 


En la porción del Zóhar de la semana pasada, Trumá, aprendimos sobre la construcción del Tabernáculo. Con la ayuda del Zóhar, entendimos que la Biblia no se refiere a la presencia física de un Tabernáculo y lo que hay en su interior, sino a una más grande elevación de conciencia que está presente dentro de la realidad física.

No nos hemos acostumbrado a la idea de que una entidad física y material tenga conciencia, sin embargo, cuando leemos el Zóhar vemos que describe la estructura y conciencia de un átomo. Esta entidad inmaterial y no física era conocida en ese momento, y hoy en día por nosotros, como una de las fuentes de energía más poderosas.

El kabbalista Rav Áshlag se dio cuenta de que el átomo es una conciencia. Imagina unos tres mil millones de átomos que se mueven cuando una persona mueve su mano y, aun así, una mano no puede atravesar un pedazo de madera que está compuesto en un 99% por átomos. Este es un raro fenómeno que la ciencia aún no ha podido explicar.

Para ver con claridad y entender este concepto, debemos dedicarle mucho tiempo y estudio al Zóhar. Rav Áshlag y Rav Isaac Luria explican que los elementos de la materia física (piel, músculos, venas y huesos), representan una determinada Sefirá en el Árbol de la Vida. ¿El Zóhar nos está diciendo que nuestra sangre y la piel que le quitamos a una ampolla tienen conciencia? Sí.

En la porción de Tetsavé leemos sobre la vestimenta del Sumo Sacerdote. Algunos podrían preguntarse: ¿es realmente importante saber qué ropa usaba el Sumo Sacerdote? Rav Isaac Luria, quien aprendió todo del Zóhar, dice que la ropa tiene conciencia y que la ropa que cubre a un cuerpo tiene conciencia según su posición en el cuerpo. Por ejemplo, cuando las venas tienen determinada posición en el cuerpo, tienen una conciencia específica.

Todo posee conciencia, no hay tal cosa como el vacío. El hecho de que no estemos conscientes de esta conciencia es un problema para nosotros. Si nuestra conciencia está vacía, entonces estamos siendo gobernados por la fuerza de negatividad y no tenemos el control.

Rav Isaac Luria explica que la ropa está en el nivel deRav Isaac Luria explica que la ropa está en el nivel de Maljut, es decir, nuestra dimensión física, nuestros huesos están en el nivel de Jojmá, el nivel más alto de las Sefirot, y nuestras venas y músculos están cubiertas por la piel. Llegamos entonces al nivel de la ropa, que tiene una conciencia de Maljut, el que recibe. La ropa acepta conciencia y está compuesta en un 99% por átomos.

Rav Áshlag nos enseña que los átomos tienen conciencia, pero ¿qué tipo de conciencia tienen? El Zóhar lo describe de esta manera: un átomo está compuestos por un protón, un electrón y un neutrón; estos representan la columna derecha, izquierda y central de la conciencia.

La columna derecha es el protón, es decir, la Sefirá de Jésed que representa el compartir.

La columna izquierda es el electrón, es decir, la Sefirá de Guevurá que representa el recibir.

La columna central es el neutrón, es decir, la Sefirá de Tiféret.

Para saber cómo podemos influir en la materia física, primero debemos saber que podemos controlar el átomo. Después, debemos saber que hay una manera de tener acceso a la Fuerza de Luz del Creador, es por esto que la porción de Tetsavé es tan poderosa.

La porción de Tetsavé comienza con las palabras, “Veatá tetsavé”, que quieren decir “y tú los comandarás…”.

El Zóhar nos dice que la palabra “tú” se repite dos veces. Si sabes hebreo, la Biblia simplemente podría haber dicho Tetsavé, lo que significa “y tú los comandarás”. ¿Por qué necesitamos la palabra v’atá y “tú”? Es redundante. Muchos comentaristas han tratado este tema y han dicho que no se necesita, que no es necesaria esta pequeña palabra adicional.

El Zóhar nos revela una espectacular y profunda explicación referente a mente sobre materia y Luz sobre oscuridad. La Luz tiene conciencia, ahora hablemos de la conciencia de la oscuridad. ¿La oscuridad tiene conciencia? Acaso, ¿no era la oscuridad sólo una ausencia de Luz? No, amigos míos. La oscuridad y el caos son la semilla de la negatividad.

¿Esto significa que estamos destinados a permanecer en el caos para siempre? El Zóhar dice que no. Esto nos lleva a la palabra que permea a toda esta porción: veatá.

No sabría explicarles esto sin el Zóhar, el cual explica que la letra hebrea Vav, la primera letra de la palabra veatá, es Zeir Anpín, y la palabra atá es Maljut. Por medio de Tetsavé se nos da el poder de traer la conciencia de Zeir Anpín (vav) al nivel de Maljut (atá), ese el poder de la ropa sacerdotal.

La porción de Tetsavé nos ayuda a entender que podemos dominar la realidad física con la conciencia de Fuerza de Luz. El Zóhar dice que la oscuridad y la Luz no pueden coexistir, en consecuencia, cuando la conciencia de Fuerza de Luz está presente, la oscuridad no.

Rav Berg

https://www.kabbalah.com/es/articles/mind-over-matter-light-over-darkness/

viernes, 3 de marzo de 2023

Mente sobre materia, Luz sobre oscuridad

 


Hoy les voy a compartir palabras del Rav Berg:

En la porción del Zóhar de la semana pasada, Trumá, aprendimos sobre la construcción del Tabernáculo. Con la ayuda del Zóhar, entendimos que la Biblia no se refiere a la presencia física de un Tabernáculo y lo que hay en su interior, sino a una más grande elevación de conciencia que está presente dentro de la realidad física.

No nos hemos acostumbrado a la idea de que una entidad física y material tenga conciencia, sin embargo, cuando leemos el Zóhar vemos que describe la estructura y conciencia de un átomo. Esta entidad inmaterial y no física era conocida en ese momento, y hoy en día por nosotros, como una de las fuentes de energía más poderosas.

El kabbalista Rav Áshlag se dio cuenta de que el átomo es una conciencia. Imagina unos tres mil millones de átomos que se mueven cuando una persona mueve su mano y, aun así, una mano no puede atravesar un pedazo de madera que está compuesto en un 99% por átomos. Este es un raro fenómeno que la ciencia aún no ha podido explicar.

Para ver con claridad y entender este concepto, debemos dedicarle mucho tiempo y estudio al Zóhar. Rav Áshlag y Rav Isaac Luria explican que los elementos de la materia física (piel, músculos, venas y huesos), representan una determinada Sefirá en el Árbol de la Vida. ¿El Zóhar nos está diciendo que nuestra sangre y la piel que le quitamos a una ampolla tienen conciencia? Sí.

En la porción de Tetsavé leemos sobre la vestimenta del Sumo Sacerdote. Algunos podrían preguntarse: ¿es realmente importante saber qué ropa usaba el Sumo Sacerdote? Rav Isaac Luria, quien aprendió todo del Zóhar, dice que la ropa tiene conciencia y que la ropa que cubre a un cuerpo tiene conciencia según su posición en el cuerpo. Por ejemplo, cuando las venas tienen determinada posición en el cuerpo, tienen una conciencia específica.

Todo posee conciencia, no hay tal cosa como el vacío. El hecho de que no estemos conscientes de esta conciencia es un problema para nosotros. Si nuestra conciencia está vacía, entonces estamos siendo gobernados por la fuerza de negatividad y no tenemos el control.

Rav Isaac Luria explica que la ropa está en el nivel de Maljut, es decir, nuestra dimensión física, nuestros huesos están en el nivel de Jojmá, el nivel más alto de las Sefirot, y nuestras venas y músculos están cubiertas por la piel. Llegamos entonces al nivel de la ropa, que tiene una conciencia de Maljut, el que recibe. La ropa acepta conciencia y está compuesta en un 99% por átomos.

Rav Áshlag nos enseña que los átomos tienen conciencia, pero ¿Qué tipo de conciencia tienen? El Zóhar lo describe de esta manera: un átomo está compuestos por un protón, un electrón y un neutrón; estos representan la columna derecha, izquierda y central de la conciencia.

La columna derecha es el protón, es decir, la Sefirá de Jésed que representa el compartir.

La columna izquierda es el electrón, es decir, la Sefirá de Guevurá que representa el recibir.

La columna central es el neutrón, es decir, la Sefirá de Tiféret.

Para saber cómo podemos influir en la materia física, primero debemos saber que podemos controlar el átomo. Después, debemos saber que hay una manera de tener acceso a la Fuerza de Luz del Creador, es por esto que la porción de Tetsavé es tan poderosa.

La porción de Tetsavé comienza con las palabras, “Veatá tetsavé”, que quieren decir “y tú los comandarás…”.

El Zóhar nos dice que la palabra “tú” se repite dos veces. Si sabes hebreo, la Biblia simplemente podría haber dicho Tetsavé, lo que significa “y tú los comandarás”. ¿Por qué necesitamos la palabra v’atá y “tú”? Es redundante. Muchos comentaristas han tratado este tema y han dicho que no se necesita, que no es necesaria esta pequeña palabra adicional.

El Zóhar nos revela una espectacular y profunda explicación referente a mente sobre materia y Luz sobre oscuridad. La Luz tiene conciencia, ahora hablemos de la conciencia de la oscuridad. ¿La oscuridad tiene conciencia? Acaso, ¿no era la oscuridad sólo una ausencia de Luz? No, amigos míos. La oscuridad y el caos son la semilla de la negatividad.

¿Esto significa que estamos destinados a permanecer en el caos para siempre? El Zóhar dice que no. Esto nos lleva a la palabra que permea a toda esta porción: veatá.

No sabría explicarles esto sin el Zóhar, el cual explica que la letra hebrea Vav, la primera letra de la palabra veatá, es Zeir Anpín, y la palabra atá es Maljut. Por medio de Tetsavé se nos da el poder de traer la conciencia de Zeir Anpín (vav) al nivel de Maljut (atá), ese el poder de la ropa sacerdotal.

La porción de Tetsavé nos ayuda a entender que podemos dominar la realidad física con la conciencia de Fuerza de Luz. El Zóhar dice que la oscuridad y la Luz no pueden coexistir, en consecuencia, cuando la conciencia de Fuerza de Luz está presente, la oscuridad no.

Rav Berg - El Centro de Kabbalah Internacional

Imagen https://www.kabbalah.com/es/articles/mind-over-matter-light-over-darkness/