lunes, 1 de junio de 2026

No caer en vano merecimiento


En la senda del amor verdadero, una condición esencial es dejar atrás la sensación de vano merecimiento —en hebreo, Maguía Lejá—, porque el sentido de que "ya me lo merecía" bloquea la apertura del alma.

Cuando el yo se siente acreedor, se cierra el canal de gratitud que recibe luz. El alma que reclama su derecho a las bendiciones actúa desde un falso centro egoico, y por ello no percibe la chispa de lo dado: la sorpresa divina se vuelve invisible para quien presume haber "ganado" lo recibido.

La Torá nos da un ejemplo claro en la historia de Koraj. Su protesta no fue solo política sino espiritual: su orgullo creó una barrera que le impidió reconocer el fluir de la Shejiná en el liderazgo legítimo de Moshe. En términos kabbalísticos, Koraj se apoyó en un klipá de soberbia que ocultó las sefirot de yesod y hod —la conexión y la gratitud—, y por eso la tierra se abrió y lo tragó; no como castigo moralista simple, sino como señal de que la consciencia cerrada no puede sostener la continuidad de la presencia divina en su vida.

Cuando creemos merecer, perdemos la capacidad de hitpa'alut —la conmoción interior que despierta la admiración y la humildad— y con ello el corazón se resiste.

Para cultivar el amor auténtico debemos practicar la humildad interna: reconocer que toda bondad es shaját (don) desde el Ein Sof, y aprender a recibir con hakarat hatov —la consciencia activa del bien recibido—.

Disipando la máscara del mérito y abriendo la vasija interior para que la luz entre sin obstrucciones podemos encontrarnos con el otro en un diálogo de reciprocidad, donde la sorpresa, la gratitud y la admiración sostienen el crecimiento del alma.

Desde esa postura, el amor se vuelve verdadero: no un contrato que exige, sino una ofrenda que se agradece, permite el misterio y celebra la presencia continua de lo divino en lo cotidiano.

Feliz semana Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Basado en clases del Rav Phillip Berg / El Centro de Kabbalah 2007

Imagen Nano Banana - prompt Prana Pascual