domingo, 24 de mayo de 2026

El amor no es ciego, pero es inteligente y sensible


Ya que estamos hablando del amor, quiero compartirles una segunda regla del amor que nos explicó el Rav Berg a través de sus alumnos que en aquel momento estaban en México.

La segunda regla del amor (la primera la vimos ayer), es la conexión más allá del 1%* (ver nota al calce sobre el 1% y el 99%))

La segunda regla del amor verdadero es que sea una conexión más allá del 1%

El concepto de esto es que eventualmente la parte física de una conexión en una pareja se va a desvanecer. El mundo del 1% es finito, tiende a desaparecer. Tiende a deteriorarse y eventualmente cuando se ha basado solo en una relación a través de lo físico, estas tienen un fin. Belleza física, atractivo sexual, el poder, el dinero no serán suficientes.

Las relaciones verdaderas y durables tienen que estar relacionadas con la energía de la persona, en su Luz interna

Explicaba el Rav Berg a través de un cuento bonito de un kabbalista que tenía una hija preciosa ya en edad casadera. Un día, llegó de visita un hombre más bien feo. Toca a la puerta del padre de la chica y le dice que quiere que le permita cortejar a su hija (recordemos que esta historia pasa siglos atrás, ahora eso sonaría absolutamente extraño 😜)

El padre al ver que es feo, se niega, pero el hombre insiste día tras día. Un día el solicitante pide se le permita un ratito para hablar directamente con ella. El padre accede ya también para terminar con la situación, pensando que por su fealdad la hija de inmediato lo despacharía.

La sorpresa es que ella después de un rato de conversar accede a ser cortejada y eventualmente casarse con el.

Ante la sorpresa del padre, ella que era un alma con buena comprensión, supo que a ella le correspondía el tikún (la corrección) de venir siendo fea físicamente, pero que este hombre (siendo su alma gemela) no podía soportar que ella pasara por eso, así que en el momento de encarnar, el había asumido esa fealdad para que ella no lo sufriera en carne propia, tomando el riesgo de que ella no le reconociera, y sin embargo, ella si percibió la belleza interna de él, y por ello decidió permitir el cortejo y finalmente casarse.

Como todo lo físico en este mundo, lo feo es un reto. Es como el dolor de compartir, es un reto. Es la ilusión del 1%, que funciona como un colador, y que a medida que crecemos espiritualmente, esperamos ser cada vez más capaces de ver más, y más claramente, y que con ello podamos conectarnos  con la gente correcta.

Conectar solo por apariencia será factiblemente una unión solo del 1% que muy posiblemente termine por falta de sustancia.

Alguien de los alumnos preguntó en aquella ocasión (¡¡estoy hablando de 2007!!)

"¿Cuál es la razón de que alguien sea feo o guapo?"

El maestro respondió: "Lo feo puede ser una protección para que solo las personas que vean a profundidad puedan encontrar belleza en ese ser. Puede ser hasta una bendición. Pero cada alma tiene su propia historia, no se puede generalizar.

Hablando del amor, reflexiona ¿Cómo te relacionas tú? ¿Solo evaluando el 1% o ves el 100% y primordialmente el 99% (los atributos y cualidades espirituales, éticas etc. de la persona en cuestión)? 

También puedes considerarlo a la inversa ¿Te eligen solo por tu belleza física y no valoran tus principios, tu bondad, inteligencia y capacidades? Cuidado, puede ser un amor muy débil el que solo te venera en tu exuberancia de juventud, ya que eso, bien sabemos, no dura para siempre.

Se dice que el amor es ciego, yo no lo creo, pero debiera ser inteligente y sensible y no se supedita tan solo a la apariencia. ¿Tú que reflexionas?

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana - prompt Prana Pascual

*Para quienes tienen poco tiempo de leer el blog, hay una máxima kabbalista que dice que el mundo material equivale a tan solo el 1% y el mundo espiritual es el 99% del todo, es decir esto que nos parece inmenso como mundo es apenas la expresión de 1/99=100