Continuando con la clase acerca del amor que dio el Rav Berg, el mencionó una tercera situación acerca de este fenómeno tan mencionado pero que no todos alcanzan que es conformar una pareja bien avenida.
En el libro de reencarnación del Ari dice que el alma gemela va a venir del otro lado del océano. De un lugar totalmente distinto a mi o completamente de otro mundo que yo, una familia completamente diferente, diferente percepción de la vida.
Las relaciones verdaderas vienen de lo inesperado. Las cosas más espectaculares de la vida vienen de lo que no estás esperando. Puede venir de cualquier parte.
Cuando en la tradición kabbalística
se dice que “el alma gemela viene del otro lado del océano”, no se está
hablando necesariamente de una persona extranjera en sentido literal. La frase
apunta, más bien, a la experiencia de encontrarse con alguien cuya historia,
sensibilidad y camino de vida parecen venir de un mundo muy distinto al propio.
En ese lenguaje simbólico, el “océano” representa distancia, separación y
también misterio: alguien que no se parece a mí, que no fue criado como yo, que
piensa diferente, ama diferente y ve la vida desde otro lugar.
En las enseñanzas atribuidas al Arí, especialmente en Shaar HaGilgulim o La puerta de las reencarnaciones, la idea de vínculo entre almas no se reduce al romance. El Arí enseña que el alma humana tiene muchas raíces y que, a través de distintas encarnaciones, va corrigiendo chispas espirituales pendientes.
En
ese marco, ciertos encuentros afectivos no son casuales: pueden ser parte de un
proceso de corrección, encuentro y "completar" del alma. Por eso, la noción de
alma gemela en Kabbalah habla tanto de amor como de propósito espiritual.
La "distancia" de la que vengan no es un problema en
sí mismo; de hecho, puede ser parte del diseño espiritual. La diferencia
despierta aprendizaje, madurez y expansión de consciencia. En lugar de buscar
una copia de uno mismo, la Kabbalah sugiere que la verdadera unión aparece
cuando dos personas pueden complementarse, sostenerse y crecer juntas sin
perder su individualidad.
Otro concepto importante es el
de tikún, la corrección. En Kabbalah, la relación no sólo sirve
para “sentirse bien”, sino para trabajar aquello que todavía necesita
reparación: ego, miedo, dependencia, rigidez, incapacidad de recibir o de dar.
Por eso, una pareja significativa puede sentirse profundamente familiar y, al
mismo tiempo, desafiante.
Como veremos, más allá del romanticismo de encontrar "un príncipe azul", lo que nos podemos encontrar es un opuesto complementario, un alguien que nos espejee, nos conozca tanto que no podamos esconder temas que necesitan ser revisados.
Hay almas que tendrán la capacidad de reflejarnos hasta los aspectos más incómodos, y posiblemente para otras personas, nosotros tendremos ese mismo efecto, pareceremos adversarios, sin embargo cuando en la formula hay amor, aunque toquemos inevitablemente heridas, generalmente será por bien, no con afán de destruir.
Feliz día Comunidad
Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt
Imagen Nano Banana Prompt Prana Pascual
Estas son lecciones del amor basadas en clases impartidas por El Rav Berg, en su momento, en El Centro de Kabbalah Internacional.
