Aunque la porción de la semana lleva el nombre de Sarah (Chayei Sarah, las vidas de Sarah), sabemos que es cuando sucede su muerte física. El párrafo comienza diciendo así: Sarah tenía cien y veinte y siete años. La redacción es extraña porque pudo haber dicho simplemente tenía 127 años, pero hace la separación de centenas, decenas y unidades.
Sarah murió en Kiriath Arba, en Hebrón, tierra de Canaán.
Sabemos que en la Torah nada es aleatorio y esto no tiene por que ser la excepción.
El Zohar dice que Sarah representa la totalidad de la unidad, así como también representa el contener todas las semillas del siguiente árbol como nos explica el Rav Berg, ya está la información para las siguientes tronco, ramas, raíces, frutos, hojas.
Hay un dato científico que colabora en algo de esta idea de que Sarah ya era la precursora de todo un linaje de mujeres venideras.
De facto, cuando una mujer está embarazada de una niña, las futuras células germinales de esa niña -las precursoras de sus óvulos- ya se están formando dentro de su ovario fetal. Por tanto, los óvulos que algún día podrían convertirse en nietos o nietas de la abuela, ya existen en forma de oogonios y ovocitos primarios mientras la abuela gestaba a su hija.
Entonces, cuando una mujer nace, esa bebé ya cuenta en su interior con todos sus ovocitos primarios (una cantidad limitada y finita), mismos que después tendrán que madurar y volverse óvulos fecundables para generar sus posibles embarazos.
Visto de esta manera, cuando tu abuela estaba gestando a tu madre, dentro de vientre ya estaba preparándose "algo de Ti".
Las afirmaciones científicas son muy precavidas de no decir abiertamente "si, cuando tu abuela estaba teniendo a su bebé en su vientre, de alguna manera la mitad de la información para formar a su nieta ya estaba también en la escena"...pero si lo pensamos fríamente y sin apasionamientos, así es.
Esto no se replica de manera exacta en los hombres ya que los espermatozoides se van generando a lo largo de su vida; es verdad que si cuenta ya con células madres espermatogoniales, pero no como tal los espermatozoides, sino que la posibilidad de generar semillas en el futuro en un hombre, sucede de manera permanente a lo largo de toda la vida masculina (es decir, la maquinaria por así decirlo está, más no exactamente las células específicas), pero en cambio, las niñas si nacen con los ovocitos contados (por decirlo así). En cambio en las bebés niñas, una expresión tangible de ellas ya está presente durante el embarazo de la abuela, aunque muchos elementos tendrán que suceder para que ese ovocito llegue a madurar y ser fecundado, pero en sentido muy estricto, cuando nace tu mamá, algo de ti -mujer- ya estaba ahí aún ella siendo una recién nacida.
Si lo pensamos de esa manera, podríamos pensar que todos hemos estado contenidos en esas vasijas primeras y no hay tal cosa como no ser parte de esa humanidad primigenia, provengas de donde provengas, esa continuidad se ha dado desde los primeros seres.
Sin embargo, aunque parece exacto decir, que estas mujeres (Rivka, Raquel, Leah etc.) fueron Matriarcas, lo que no está "dado" (y es lo que más queremos observar en esta historia), es el legado de transmisión de valores espirituales a lo largo de su vida, y eso es lo que vuelve muy especial a las personas de estos relatos. Son los atributos espirituales los que heredan un legado humano aún incluso sin que se requiera ser padreo madre biológico.
Las personas que generan una manera de afrontar la vida mucho más allá de tal solo gestionar la materialidad, los quehaceres diarios y la rutina, gente que aporta visión, cultura, inspiración son patriarcas y matriarcas que gestan la espiritualidad posible de toda la especie.
Eso es por lo que la vida de Sarah y de cómo sucedió su muerte y la inmediata continuidad espiritual que transmitió a Rivka (que no era biológicamente su hija) resulta de suma importancia para nosotros y de alguna manera nos conecta con el linaje espiritual de esta línea de Entendimiento.
¿Reflexiones de tu parte? Te leo en comentarios.
Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt
Imagen Nano Banana - prompt Prana Pascual
