jueves, 5 de marzo de 2026

"Dar su parte a tu pequeño Satán"

Si ya llevas un rato estudiando Kabbalah o leyendo este blog, seguramente te sonará la expresión "Dar su parte al Satán"

La expresión “hay que darle su parte al Satán” no se refiere literalmente a adorar o alimentar a un demonio, sino a reconocer que dentro de la cosmovisión kabbalística el “Satán” es una fuerza de prueba, tentación y obstáculo que sirve como contrapeso necesario para el crecimiento del alma.

En términos kabbalísticos, El Satán es el Oponente o Yetzer HaRa’ (inclinación al mal), es una energía que nos empuja a la reactividad, al ego, a la confusión y a la separación… pero solo para que tengamos la oportunidad de elegir lo opuesto: la Luz, la compasión y la consciencia.

Equivale a reconocer  que es nuestra tarea humana, iluminar o traer luz (purificar, ordenar) a Maljut (el mundo material) haciendo actos de generosidad, de compartir y de mutar nuestra oscuridad en iluminación. Transformar nuestro deseo de recibir para nosotros mismos en deseos de compartir.

En la Creación hay esta "entidad", que efectivamente: "pide su parte", "consume", "tiene deseo de recibir para sí mismo porque esa es su naturaleza. Tu lo verás en ti mismo"; puedes tener mucha bondad, pero también tienes que reconocer tu sombra si no quieres que esta crezca desmedidamente.

Los humanos tenemos esa inclinación al mal, todos nosotros, no solo algunos, todos, y "darle su parte" quiere decir no ignorarla, acreditar que la tenemos y que la tenemos que reconocer para que no se nos salga de control, transmutándola proactivamente, obligándonos de la mejor manera posible a ser dadivosos o altruistas y cambiar esa naturaleza egoísta en generosidad. 

Por ejemplo, cuando recibes una fuerte cantidad dinero, tendrás que comprender que 10% de ese dinero tiene que recibir corrección (equivalente al diez por ciento que es la séfira de Maljut versus las otras nueve séfiras que son parte del sistema de la Luz espiritual) y de ahí el concepto de diezmarlo (hacer diezmo).

Si no lo purificas, El Satán tiene derecho y permiso 😮de caotizar toda la otra parte (el otro 90%)

“Darle su parte al Satán” significa, purificar o neutralizar el poder de que la negatividad tome mucho más que tan solo ese 10% que tiene por "derecho" por darnos la oportunidad de hacer una corrección de alma en este mundo.

En la vida cotidiana equivale a dar diezmo, haciendo obras de caridad o donativos a causas que sean loables y para un bien ajeno que promueva la consciencia o el bien en el mundo. Así lo depuras proactivamente y lo transformas en positividad: Le das luz y ordenas a Maljut.

Si en cambio, te apegas, ese 10% que no quieres dar voluntariamente, ese, que por orden del sistema, está acreditado a ser retenido, ESE, tiene el potencial de ser robado de alguna manera para cobrar su "comisión", mismo que se puede ver como pérdidas súbitas, como que ese dinero "no rinda", o que puedas perder dinero (incluso mucho más que ese 10%) en alguna otra forma inesperada, en forma de gastos por accidentes o gastos sorpresivos, pagos en temas de salud, choques que te obligarán a perder, deudas que estaban olvidadas reactivarse etc. El "Satán" tendrá autorizado tomar su parte de la manera que mejor le plazca.

Dar su parte al Satán es tu voluntariamente elegir donde vas a SOLTAR y no apegarte a lo material, y en cambio usarlo para un bien del cual tu no recibas nada a cambio...aparentemente, porque al dar, lo que logras es volverte generoso y no estar preso de ese temor a la carencia y falta de certeza de la abundancia que el Creador nos ha prometido.

Diezmar entonces es purificar, neutralizar, elegir voluntariamente ser generoso y con ello transmutar nuestra naturaleza reactiva y egoísta en una que es capaz de tener certeza de la prosperidad del sistema, y del permanente flujo de la Luz infinita.

Y tú ¿Le das proactivamente su parte al Satán o tienes pérdidas incómodas e involuntarias que no has identificado que son parte de esta organización del sistema?

Feliz jueves Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana a través de Gemini IA


miércoles, 4 de marzo de 2026

Porque "yo me lo merezco"


Dime lo que crees y te diré como actúas

Conversando con una persona con quien he estado trabajando varios aspectos de su salud mental, de sus elecciones y proceder profesional, de sus relaciones familiares y sentimentales, su manejo del tiempo libre, en fin, todos los aspectos que las personas tenemos en una vida normal y cotidiana. Ella se siente mejor, ha estado revisando como armonizar todos estos aspectos, y sin embargo llegamos a un punto aparentemente inocuo pero que sentimos necesario "afinar":

"Quisiera no procrastinar tanto y quisiera saber porque soy tan impuntual". 

Y así, dejó caer ese pequeño guijarro que provocó ondas que me llegaron a mover profundamente 🙈🙉🙊

Procedí a preguntarle ¿Cómo aprendiste todos esos principios? ¿Cómo fue tu experiencia al respecto? ¿Qué viste en tu familia?

Y me pareció interesante indagar porque hay una cosa que debemos recordar saber, y entender no son lo mismo y si no te detienes a entender, repetirás la conducta indiscriminadamente aunque sepas que no es lo adecuado.

Esos pequeños actos son los frutos de un árbol que se siembra desde la infancia...¿de que semilla proceden? Y si no los revisas con el tiempo, pueden tener raíces profundas y ya casi irreconocibles, difíciles de cambiar (no imposible, pero difícil)

Modificar algo que parecen tan solo "malos hábitos", tiene mucho más que ver que con 21 días de hacerlo distinto...¿Estás cambiando la semilla del entendimiento que los nutre?

Como no estaba yo preparada en ese instante para hablar de la técnica Pomodoro o de la Ley de Pareto, lo que le dije fue a partir de mi experiencia...

A mi me sirve alinearme a un principio ancestral: No hagas a otros lo que no te guste que te hagan a ti".

Es factible que haya muchas reglas de esta índole: la regla de oro, la de platino, la de plata, la de cobre y todas pueden tener sus pros y sus contras, pero esta me funciona a mi, porque aunque no sé exactamente cómo te gustaría pienso que es bastante probable que si me desagrada a mi, tal vez (y solo tal vez) a otros tampoco les guste. Y di ejemplos:

¿A mi me gustaría que me dejaran esperando  cuarenta y cinco minutos sola en un restaurante cuando quedamos a cierta hora en concreto...? Mmm, no. Quizás pueda sobrevivir y no pasarla tan mal, pero preferiría que no usaras mi tiempo indiscriminadamente, como si te perteneciera.

¿Quisiera llegar a mi trabajo a las 9 am y necesitar consultar lo que alguien que es mi asesor de cierto tema y que el no llegue sino hasta las 10 porque "se le pegaron las sábanas"? No, no me gusta, entonces, yo no lo hago yo para ti. No me gusta que mi equipo no esté para apoyarme, yo no dejo a mi equipo sin apoyo.

Tengo el pavo en el horno. Quedamos a las X horas para cenar. Tu llegas tres horas tarde. El pavo ya se resecó en el horno y yo he estado acabándome la botana y ya hasta el peinado y el maquillaje se me resecaron también...¿Por que llegaste tarde? Porque me quedé dormid@ …¿A ti te gustaría que yo te hiciera lo mismo? ¿Qué irrespetara tus esfuerzos por recibirme de la mejor manera posible?

A mi me parece una regla bastante diáfana, bastante clara...😶

Y entonces ella dijo algo que me cimbró.

"Yo como lo pienso es..."Yo soy la jefa y por eso tengo derecho a llegar tarde". Yo soy tan simpática que la gente me dice que me esperaron aún yo llegando tan tarde les caigo muy bien o me quieren...¡Ellos se la van a pasar muy bien conmigo! Vale la pena esperarme, si no ¡Ellos se lo pierden! 😖

Yo me sentí un poco desencajada...puse otro ejemplo del principio: En la calle donde se tiene que ceder el paso uno y uno, uno y uno, cedes el paso, te lo ceden, cedes el paso, te lo ceden...es lo justo...la miré y ella tenía cara de diablilla con una risita entre pena y mirada de ¡Por supuesto, que no!: "Yo me paso y ya...porque yo tengo prisa, ya voy muy tarde y si ya llegaré tarde 45 minutos, al menos que no sean 50" ¡Tengo derecho porque ya voy demasiado tarde!😨

Por favor revísate, porque aunque suene gracioso, así vamos por la vida. No nos gusta como es "la sociedad egoísta"...pero nosotros la hacemos así y lo justificamos con el principio de "yo me lo merezco": "porque soy mujer", "porque soy el jefe", "porque soy trans", "porque soy bonit@", "porque tuve un mal día", "porque ya aguanté mucho a otros el día de hoy", "porque puedo y se aguantan".🙇

Así es como generamos un mundo que nos desagrada, haciendo cosas que son desagradables a los demás ¡¡Pero que se aguanten!! ¡¡Mi ego va primero!! Creo que me lo merezco.

Le dije...por favor reflexiónalo y lo seguimos hablando después. Y algo en mi no pudo evitar quedarse bastante triste.

Feliz día Querida Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://soyquiensoy.blogia.com/2021/111201-indolencia-injustificable.php