lunes, 25 de mayo de 2026

Del otro lado del océano


Continuando con la clase acerca del amor que dio el Rav Berg, el mencionó una tercera situación acerca de este fenómeno tan mencionado pero que no todos alcanzan que es conformar una pareja bien avenida.

En el libro de reencarnación del Ari dice que el alma gemela va a venir del otro lado del océano. De un lugar totalmente distinto a mi o completamente de otro mundo que yo, una familia completamente diferente, diferente percepción de la vida.

Las relaciones verdaderas vienen de lo inesperado. Las cosas más espectaculares de la vida vienen de lo que no estás esperando. Puede venir de cualquier parte.

Cuando en la tradición kabbalística se dice que “el alma gemela viene del otro lado del océano”, no se está hablando necesariamente de una persona extranjera en sentido literal. La frase apunta, más bien, a la experiencia de encontrarse con alguien cuya historia, sensibilidad y camino de vida parecen venir de un mundo muy distinto al propio. En ese lenguaje simbólico, el “océano” representa distancia, separación y también misterio: alguien que no se parece a mí, que no fue criado como yo, que piensa diferente, ama diferente y ve la vida desde otro lugar.

En las enseñanzas atribuidas al Arí, especialmente en Shaar HaGilgulim o La puerta de las reencarnaciones, la idea de vínculo entre almas no se reduce al romance. El Arí enseña que el alma humana tiene muchas raíces y que, a través de distintas encarnaciones, va corrigiendo chispas espirituales pendientes.

En ese marco, ciertos encuentros afectivos no son casuales: pueden ser parte de un proceso de corrección, encuentro y "completar" del alma. Por eso, la noción de alma gemela en Kabbalah habla tanto de amor como de propósito espiritual.

La "distancia" de la que vengan no es un problema en sí mismo; de hecho, puede ser parte del diseño espiritual. La diferencia despierta aprendizaje, madurez y expansión de consciencia. En lugar de buscar una copia de uno mismo, la Kabbalah sugiere que la verdadera unión aparece cuando dos personas pueden complementarse, sostenerse y crecer juntas sin perder su individualidad.

Otro concepto importante es el de tikún, la corrección. En Kabbalah, la relación no sólo sirve para “sentirse bien”, sino para trabajar aquello que todavía necesita reparación: ego, miedo, dependencia, rigidez, incapacidad de recibir o de dar. Por eso, una pareja significativa puede sentirse profundamente familiar y, al mismo tiempo, desafiante.

Como veremos, más allá del romanticismo de encontrar "un príncipe azul", lo que nos podemos encontrar es un opuesto complementario, un alguien que nos espejee, nos conozca tanto que no podamos esconder temas que necesitan ser revisados.

Hay almas que tendrán la capacidad de reflejarnos hasta los aspectos más incómodos, y posiblemente para otras personas, nosotros tendremos ese mismo efecto, pareceremos adversarios, sin embargo cuando en la formula hay amor, aunque toquemos inevitablemente heridas, generalmente será por bien, no con afán de destruir.

Feliz día Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana Prompt Prana Pascual

Estas son lecciones del amor basadas en clases impartidas por El Rav Berg, en su momento, en El Centro de Kabbalah Internacional.



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