martes, 28 de julio de 2026

La letra Ayin

La letra ע (ayin) es la decimosexta letra del alfabeto hebreo y, en la lectura kabbalística, está profundamente ligada al ojo, la visión interior, la percepción y también al “nada” o vacío fecundo.

Su gematría es 70, número que sugiere plenitud de facetas, discernimiento y una consciencia que ve más allá de la superficie.

La forma de ayin suele describirse como una construcción compuesta por trazos que evocan dos ojos unidos en un solo centro de visión. Esa imagen es muy potente: ayin no solo mira hacia afuera, también señala la capacidad de ver la fuente de las cosas y de percibir lo oculto detrás de lo visible.

En la tradición mística, además, su nombre se asocia tanto con “ojo” como con “fuente”, como si mirar profundamente fuera también encontrar el manantial interior.

El número 70 se relaciona con multiplicidad, amplitud espiritual y sabiduría en muchas expresiones. Ayin habla de visión, entendimiento y consciencia; también recuerda que ver no es solo registrar imágenes, sino interpretar la realidad con discernimiento. Algunas corrientes además resaltan el vínculo entre ayin y el concepto de “nada” o ein, mostrando que la verdadera visión nace cuando el ego se vacía.

En Kabbalah, ayin representa la visión que rompe apariencias y permite salir del encierro de la percepción limitada. También se la asocia con la humildad: el ojo ve, pero no habla; por eso enseña a observar antes de afirmar y a contemplar antes de juzgar. En su dimensión más alta, ayin apunta a la consciencia de la fuente, es decir, a la percepción directa de lo divino detrás de todo.

El eje común de sus significados es la capacidad de ver con madurez lo que antes estaba oculto.

Algunas palabras hebreas importantes con ayin son:

·         Ayin (עין): ojo, visión.

·         Anavá (ענווה): humildad, una cualidad muy cercana al aprendizaje de esta letra.

·         Avodá (עבודה): servicio, trabajo espiritual.

·         Ezer (עזר): ayuda o salvación, en lecturas que conectan visión con redención.

·         Ein / Ayin (אין / עין): nada o vacío, en el sentido místico de la fuente antes de la manifestación.

Ayin enseña que ver bien exige vaciarse de prejuicios. También recuerda que la visión espiritual no es fantasía, sino discernimiento: saber distinguir lo aparente de lo esencial. En la vida cotidiana, trabajar con ayin ayuda a desarrollar observación, humildad y profundidad de mirada, para que el alma aprenda a ver la fuente en medio de las formas.

¿En qué necesitas mirar con más sencillez liberando tu percepción profunda de prejuicios. Medita escribiendo esta letra, dibujándola, visualizándola, con esto en mente.

Te leo en comentarios de qué te hace ver esta letra y su significado.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

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domingo, 26 de julio de 2026

Letra Samej

La letra ס (samej) es la decimoquinta letra del alfabeto hebreo y, en Kabbalah, expresa apoyo, sostén, protección. Su valor numérico es 60, y su forma circular la convierte en un símbolo de resguardo total, como un abrazo o una muralla espiritual que rodea y sostiene.

La samej es la única letra del alef-bet clásico que se ve completamente cerrada y circular, y esa forma enseña la idea de contención donde lo disperso vuelve a un centro. También simboliza que el final está unido al comienzo, como un ciclo que no se corta. 

La gematría 60, se asocia con la capacidad de permanecer firme. Samej significa “apoyar” o “sostener”, y por eso se la relaciona con la ayuda divina que levanta al caído y protege al que camina.

Su forma cerrada expresa el principio de que la presencia divina rodea al ser humano incluso cuando no la percibe directamente

Algunas palabras hebreas importantes con samej son:

·         Samej (סמך): sostener, apoyar.

·         Sod (סוד): secreto, misterio.

·         Seder (סדר): orden, arreglo.

·         Safar (ספר): registrar, contar, narrar; también conecta con el libro y la escritura.

·         Suká o sukot en formas relacionadas con cobertura y refugio.

Samej enseña que el alma necesita un espacio de sostén para no dispersarse. Recuerda que la protección no siempre se ve como una muralla externa; a veces se siente como equilibrio, paz interior y la certeza de que la vida está contenida por una presencia mayor. Samej invita a confiar, a ordenar la vida y a regresar al centro cuando todo parece moverse demasiado.

Con la meditación con la Samej, puedes trabajar la sensación de apoyo interno, volver al centro y percibir que la vida está sostenida por una fuerza mayor.

Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Relaja hombros, mandíbula y vientre. Cierra los ojos y respira lentamente tres veces.

Imagina frente a ti la letra ס como un círculo de luz suave, dorada o blanca. No la veas como un simple signo, sino como un abrazo luminoso que te rodea por completo.

Siente que ese círculo no te aprieta: te contiene. Con cada inhalación repite: internamente:

“Recibo sostén.”

Hazlo durante varios minutos, dejando que el cuerpo descanse dentro de esa forma circular.

Ahora repite en silencio, lentamente:

“Estoy contenido.”
“Estoy protegido.”
“Vuelvo a mi centro.”
“Lo divino me sostiene.”

No intentes imaginar demasiado. Solo permanece con la sensación de estar rodeado por una presencia firme y tranquila.

Lleva la atención al corazón y pregúntate:

  • ¿Qué parte de mi vida necesita orden?

  • ¿Qué estoy sosteniendo con demasiada fuerza?

  • ¿Dónde necesito confiar más?

Escucha sin esfuerzo. La samej no empuja: sostiene.

Imagina que el círculo de luz desciende suavemente y queda dentro de tu pecho como un centro estable. Inhala profundo una vez más y al exhalar siente que vuelves al equilibrio. Abre los ojos despacio. Siente la paz.

Buen día Comunidad

Prana Raquel Pascual

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viernes, 24 de julio de 2026

Letra Nun

La letra נ (nun) es la decimocuarta letra del alfabeto hebreo y, en la lectura kabbalística, está ligada a la capacidad de renacer. Su valor numérico es 50, un número asociado con maduración espiritual, expansión y el ciclo del Jubileo.

La forma de nun se percibe como una línea que desciende con firmeza, y su versión final, ן, alarga ese movimiento hacia abajo. Esa imagen expresa la idea de descenso para poder sostener la vida en la materia, como un árbol que su arraigo (como su nombre lo dice), está en la raíz, la cual es muchas veces es más profundo que alto.

En algunas interpretaciones, nun también se vincula con el pez, símbolo de fecundidad, multiplicación y vida que se mueve en aguas profundas. Comprendamos que la vida no solo sucede en la superficie, no tan solo en el mundo material ya sea en el lo subacuático o en lo subterráneo, sino en las profundidades del subconsciente.😏

Como mencioné, su gematría es 50, lo cual alude a un salto cualitativo en la consciencia. Nun habla de potencial que germina, de continuidad y de la fuerza de lo que permanece a través de las generaciones.

Ojo, aquí vamos a encontrar un concepto kabbalísticamente muy importante: Nun también se relaciona con la idea de caída y levantamiento: aquello que desciende no está perdido, sino en proceso de transformación.  El Zóhar habla de la relación de la palabra nefilá (“caída”), mostrando que el descenso puede señalar una ruptura o un ocultamiento que después debe ser reparado, por ello, una correspondencia de nun es con el proceso de redención.

¿Qué vida no sufre de caídas? Pero las caídas tienen su razón de ser y ciertamente no es para quedarse en el piso ni en la desolación, sino para recoger de ello las chispas de luz de la experiencia y levantarse con más sabiduría después de ello.

Nuestra cultura actual privilegia mucho lo visible (si no lo veo, no lo creo) y minimiza el poder de lo invisible, pero no debiéramos caer en esa omisión ya que hay muchas cosas en las que lo visible es tan solo el efecto, pero la causa, es decir, lo que hace el cambio real, resulta invisible al sentido de la vista.

Algunas palabras hebreas importantes con nun son:

·         Nun (נון): pez, en sentido simbólico de vida y multiplicación.

·         Néfesh (נפש): alma o ser vital, una palabra muy importante en el lenguaje espiritual.

·         Nes / Neshamá en derivados relacionados con elevación del alma.

·         Nún final (ן) en palabras que señalan culminación o cierre de un proceso.

·         Noaj (נח): Noé, figura asociada con preservación y nuevo comienzo.

Nun nos recuerda que la vida espiritual no siempre asciende en línea recta: a veces baja, se oculta y madura en silencio. En la vida cotidiana, nun invita a confiar en los procesos largos, a perseverar y a aceptar que todo renacimiento pasa primero por una forma de inmersión.

Puedes meditar con la nun: Imagina frente a ti la letra nun escrita en negro o en luz dorada. Observa su forma como una línea que desciende con firmeza. No la veas como caída triste, sino como un movimiento sagrado hacia lo profundo.

Repite interiormente:

  • “Desciendo para comprender.”

  • “Me vacío para recibir vida.”

  • “Lo oculto en mí también puede florecer.”

Ahora pregúntate en silencio:

  • ¿Qué parte de mí necesita bajar del orgullo?

  • ¿Qué experiencia difícil me está enseñando a madurar?

  • ¿Qué vida nueva está naciendo en lo oculto?

No busques respuestas inmediatas. Solo permanece en escucha. Imagina entonces  que la letra nun se transforma en una semilla o en un pez que nada en aguas profundas. Visualiza que dentro de ti hay una fuerza que no se pierde al descender, sino que se fortalece. Respira tres veces más y abre los ojos lentamente.
Disfruta el descenso y el renacer

¿Te gustó la propuesta? Te leo en comentarios.

Shabbat Shalom cuando sean visibles las primeras tres estrellas en el firmamento nocturno.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

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miércoles, 22 de julio de 2026

Tisha B'Av, el día de las lamentaciones y una manera de comprenderlo


Hoy por la noche y todo el día de mañana se hace la conexión del 9 de Av (9 de Leo) o Tisha B'Av, una de las más solemnes de todas las conexiones del calendario kabbalista, por ello, haré un paréntesis en el estudio de las letras.

El 9 de Av (Tisha B’Av) concentra en una sola fecha la memoria de catástrofes colectivas que marcaron la historia del pueblo hebreo, luego, judío: la destrucción del Primer Templo por los babilonios en 586 a.C., la destrucción del Segundo Templo por los romanos en 70 d.C., y otras tragedias posteriores como las expulsiones y persecuciones a lo largo de los siglos. Estas pérdidas no son solo hechos históricos; simbolizan la ruptura del vínculo comunitario y espiritual que sostiene la presencia divina en el mundo. Por eso se señala una fecha específica: para que la experiencia del duelo no se diluya y para que la comunidad sepa dónde y cuándo confrontar el dolor compartido.

Varios de ustedes sabrán, que este es uno de los ayunos anuales que se practican en comunidad, y tiene un propósito específico, práctico y transformador. Al comer, hablar y entretenerse menos, la persona se detiene y crea espacio interior para recordar con seriedad sobre las pérdidas que trae la destrucción como resultado de acciones individuales y colectivas como la falta de unidad, la injusticia o la indiferencia, todas acciones que dan paso a la ruina.

En la tradición se señalan causas concretas de estas devastaciones: divisiones internas entre líderes, injusticias sociales, negligencia espiritual; al ayunar recordamos que éstas no son solo “cosas antiguas”, sino patrones que se repiten si no se atienden.

Dar a la negatividad —la culpa, la culpa colectiva, la fractura social— un día propio no glorifica lo malo, sino que lo contiene y lo nombra. Si todo dolor se dispersara sin ritual ni lenguaje, quedaría inconsciente y operaría en las sombras, repitiéndose. Al asignar un día para la tristeza pública, la comunidad crea una pausa sagrada: se permite sentir, aprender y responsabilizarse. Un único día de duelo bien observado es como una limpieza profunda que evita que la suciedad se propague por toda la casa del alma.

¿Qué prácticas concretas sostienen este proceso? Ayuno, lectura de textos de lamento, oración intensa, y actos de tzedaká y teshuvá (caridad o reparación y retorno o arrepentimiento) son herramientas complementarias: el ayuno abre la atención; la lectura da forma al dolor; la oración conecta con el deseo de restauración; y la acción ética transforma el recuerdo en cambio real. Muchas comunidades también practican silencio, abandono de música y entretenimiento, y encuentros donde se comenta el significado ético y espiritual de las pérdidas históricas.

Para quien hace trabajo espiritual, la consciencia durante el 9 de Av debe equilibrar honestidad y esperanza, reconociendo la propia contribución a patrones destructivos, no evitando la culpa ni anestesiándola. Esperanza: entendiendo que al ver claramente lo que se rompió, podemos responsabilizarnos y trabajar para reconstruir. Esta consciencia convierte el ayuno en una práctica activa de reparación, no en una culpa pasiva.

Al final, Tisha B’Av nos ofrece una lección universal: el mal y la pérdida requieren un espacio moral y ritual para ser procesados. Si quienes se dedican al camino espiritual observan el día con atención —con autocrítica, con compasión y con compromiso ético— el recuerdo de la destrucción se vuelve motor de más unión, más responsabilidad social, y un corazón dispuesto a reparar. 

Es verdad que no todos tienen oportunidad de leer la lectura del rollo de Lamentaciones, pero quizás quieras dedicar tiempo a practicar esta reflexión y hacer alguna acción en concreto para materializar el sentimiento.

Te leo en comentarios.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

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lunes, 20 de julio de 2026

Letra Mem

La letra מ (mem) es la decimotercera letra del alfabeto hebreo y una de las más ricas en simbolismo espiritual. Su valor numérico es 40 (pero ocupa el lugar 13 en el Alef Bet), y en la tradición kabbalística se asocia con el agua, la sabiduría oculta y el movimiento interior que conduce a la transformación.

Mem tiene dos formas: la abierta, מ, que aparece al inicio o en medio de palabra, y la cerrada, ם, que aparece al final. Esa dualidad es muy importante, porque la mem abierta sugiere flujo, salida y revelación, mientras que la mem cerrada expresa contención, profundidad y retorno al interior.

Siendo su gematría 40, número ligado a procesos de purificación, gestación y transición espiritual. En la simbología hebrea, mem se relaciona con mayim (“aguas”), y por eso habla de la sabiduría que fluye, de lo oculto que se mueve bajo la superficie y de la vida que se renueva constantemente.

En Kabbalah, mem representa el acceso al conocimiento profundo, ese saber que no se obtiene solo por estudio intelectual, sino por inmersión interior.

En algunas escuelas también se la asocia con el proceso de transformación y con el tránsito por una “muerte” simbólica que permite renacer, motivo por el cual aparece relacionada con el arcano de la muerte en lecturas esotéricas no tradicionales.

Algunas palabras hebreas importantes con mem son:

·         Mayim (מים): aguas.

·         Melej (מלך): rey, que alude al gobierno interior y la soberanía del alma.

·         Mashíaj (משיח): mesías, en lecturas que resaltan la redención y la plenitud final.

·         Mishná (משנה): enseñanza oral, asociada al orden y la transmisión del conocimiento.

·         Mem misma, como símbolo de profundidad, interioridad y sabiduría.

Mem nos recuerda que la vida espiritual necesita profundidad, no solo superficie. También enseña que el aprendizaje verdadero fluye como agua: se adapta, penetra, nutre y transforma sin perder su esencia.

En la vida diaria, mem invita al recogimiento, a la contemplación y a permitir que lo que está dentro madure antes de manifestarse afuera.

¿Qué está madurándose en tu interior? ¿Hay algo que ha estado poco a poco emergiendo hacia tu consciente que va empezando a tomar forma y con algo de atención comenzará a quedarte claro? Medita en ello con la letra Mem.

Feliz día

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

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sábado, 18 de julio de 2026

La letra Lamed

La letra ל (lamed) es la duodécima letra del alfabeto hebreo y una de las más sugerentes en el camino espiritual, porque habla de aprendizaje, enseñanza y elevación.

Su valor numérico es 30, y su forma alta, que sobresale por encima de las demás letras, simboliza justamente el impulso de crecer y mirar más allá de lo inmediato.

La forma de lamed se interpreta como un bastón, una vara de pastor o un movimiento ascendente. Esa imagen es muy significativa: lamed guía, orienta y conduce, como si recordara que aprender no es acumular datos, sino elevar la consciencia y caminar con dirección.

 Se le atribuye una cualidad de “cora­zón que comprende”, una idea hermosa para entender que el verdadero estudio debe llegar al interior.

Su gematría es 30, número que en diversas lecturas expresa maduración, equilibrio y expansión ordenada. Lamed se relaciona con la raíz hebrea L-M-D, de donde vienen ideas como aprender, enseñar e instruir; por eso esta letra une dos movimientos: recibir conocimiento y transmitirlo con claridad.

En la visión kabbalística, lamed representa el impulso de elevar la mente y el corazón al mismo tiempo. No se trata solo de estudiar, sino de dejar que lo estudiado transforme la vida, porque lamed apunta hacia arriba como recordando que la sabiduría debe conducir a una consciencia más alta.

 La idea central es la del aprendizaje que trae balance.

Algunas palabras hebreas importantes con lamed son:

·         Lamed (למד): aprender o enseñar.

·         Limud (לימוד): estudio o aprendizaje.

·         Melamed (מלמד): maestro o instructor.

·         L’ o le como prefijo: “para”, “hacia”, “en dirección a”, mostrando su sentido de movimiento y propósito.

·         Lev mevin da’at: “un corazón que comprende conocimiento”, expresión asociada simbólicamente a lamed.

Lamed nos recuerda que el conocimiento espiritual no se queda en la cabeza: debe subir al corazón y bajar a la conducta. También enseña que aprender es una forma de servicio, porque quien aprende bien está llamado a enseñar, orientar o iluminar a otros. En la vida cotidiana, lamed invita a estudiar con intención, hablar con claridad y crecer sin perder humildad.

¿Cómo vas con la integración de este conocimiento de las letras? Es mucho más que tan solo gramatología (estudio de los alfabetos y sistemas de escritura). Como bien nos indica la letra Lamed, el conocimiento debe volverse acción, comportamiento interior que se expresa después en el exterior, porque reflexionar es una manera ya de comportarse, no visible para los demás, pero definitivamente es la semilla de nuestras acciones.

Lamed es una letra que abarca, así queremos nosotros, tratar de abarcar lo más que podamos aprender de las cosas que nutran a nuestra alma y por tanto eleven a nuestro espíritu.

Me gustará tener tus reflexiones en comentarios.

Shabbat Shalom

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

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jueves, 16 de julio de 2026

Letra Kaf

La letra כ (kaf) es la undécima letra del alfabeto hebreo; su imagen básica es la palma de la mano en forma de cuenco y su gematría es 20.

Forma y sentido básico

Kaf significa literalmente “palma de la mano” y su forma gráfica se entiende como una cavidad curva, como una mano que se abre para sostener o recibir algo.
Esa forma se proyecta también sobre la idea de recipiente: un cuenco, una vasija o una casa son “formas” que contienen vida, experiencias o energía, y kaf simboliza ese poder de contención.

En gematría, el 20 es el número asociado a maduración, responsabilidad y capacidad de asumir una tarea o servicio.

En lecturas espirituales se dice que kaf nos enseña a “doblar el ego” y a moldear el carácter: es la fuerza interior que se disciplina para poder sostener la luz sin quebrarse, actuar en el tiempo adecuado y compartir con armonía.

Kaf suele representar la energía de poder y protección que “envuelve” y sostiene procesos, como una mano que cubre y cuida; por eso se relaciona con santidad, continuidad y apoyo divino en el plano terrenal.

Algunas palabras importantes donde kaf juega un papel central son:

·         Kaf (כף): palma de la mano, cavidad que sostiene.

·         Kavod (כבוד): honor, gloria, peso de presencia; la idea de “peso” espiritual se relaciona con la capacidad de contener y manifestar lo sagrado.

·         Kavaná (כוונה): intención, dirección interior; alude a cómo la “mano” de la consciencia dirige la acción.

·         Koaj (כוח): fuerza, poder; muestra el vínculo de kaf con la energía que sostiene y supera desafíos.

Espiritualmente, kaf recuerda que el verdadero poder no es rígido ni agresivo, sino capaz de sostener, moldear y recibir. Representa la mano que se abre para que algo mayor descanse en ella: bendición, responsabilidad, luz.

Trabajar con kaf es trabajar la capacidad de servir sin perder la forma interior, aprender a recibir sin acaparar y a ejercer autoridad como protección, no como dominio.

Me gustará que me digas en comentarios si estás encontrando interesante esta revisión de las letras.

Gracias por participar.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt
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martes, 14 de julio de 2026

Unidades Decenas y Centenas en el Alef Bet


Antes de continuar con las siguientes letras del Alef Bet, me gustaría hacer una pausa para mostrar otra especificidad de este lenguaje y sus "elementos de construcción".

Ya hemos visto que las letras son mucho más que grafías y/o fonemas; son gematría, es decir, un tipo de numerología; son una especie de ideogramas, ya que como verás su forma siempre sugiere algún tipo de objeto, una casa, un báculo, una puerta, etc.

Vimos también que este lenguaje de manera escrita, originalmente no tiene vocales, pero OJO, si las tiene en la pronunciación, a lo cual yo entiendo que exige de cubrir con imprimir consciencia y/o sabiduría a la lectura, es decir, además de tener que aplicar una capacidad cognitiva de encontrar el significado sin que todo esté explícito o revelado (lo que se conoce como completar una Gestalt, una figura u organización con la mente), es como si con las pistas que te dan, tu mente tuviera que descifrar mucho más de lo evidente, una parte por las habilidades de completar los vacíos, pero de algo que tiene suficiente "densidad" para ser identificado, pero no suficiente para ser obvio...como la vida humana ¿No crees?:  Por un lado hay cosas que se reciben de manera simple, pero otras se vuelven complejas y ameritan algo más que un pensamiento rápido: necesitan reflexión, introspección, deducción, inducción, análisis, prueba y error etc.

El alef bet lleva una gematría que hasta este momento que vamos, nos haría pensar que iremos en el orden simple de 1, 2, 3, 4, 5...hasta llegar a 22, uno por cada grafía, pero es justo a partir de la letra que sigue (la Kaf), nos daremos cuenta de que eso que parecía obvio, no lo es.

A partir de aquí, de UNIDADES pasaremos a DECENAS y de ahí a CENTENAS

Unidades (1 al 9)
  • Álef (א) = 1
  • Bet (ב) = 2
  • Guímel (ג) = 3
  • Dálet (ד) = 4
  • Hei (ה) = 5
  • Vav (ו) = 6
  • Zayin (ז) = 7
  • Jet (ח) = 8
  • Tet (ט) = 9
Decenas (10 al 90)
  • Yod (י) = 10
  • Kaf (כ) = 20
  • Lamed (ל) = 30
  • Mem (מ) = 40
  • Nun (נ) = 50
  • Sámej (ס) = 60
  • Ayin (ע) = 70
  • Pei (פ) = 80
  • Tsadi (צ) = 90
Centenas
  • Kof (ק) = 100
  • Resh (ר) = 200
  • Shin (ש) = 300
  • Tav (ת) = 400
Y después veremos el concepto SOFIT, que ¡¡Nos llevará hasta el 900!!

Por lo pronto lo que quiero hacer notar, es el sentido que esto tiene para comprender la realidad material:

Las unidades representan el nivel más inmediato: la individualidad, el punto de partida y lo singular.

Las decenas ya sugieren desarrollo, maduración y estructura.

Las centenas abren una escala más amplia, como si la letra dejara de señalar solo una cantidad y empezara a expresar una dimensión más total o abarcadora.

Representa el despliegue de la realidad y también la capacidad que vamos teniendo de "recibirla". Nuestra experiencia suele ir de menos a más, desde el estadio "bebé" hasta el de adultez madura (adultez casi todos llegamos, madurez no es tan gratuita, nótese).

Como verás, todo tiene capas, velos, dimensiones. Nunca es tan simple, pero tampoco es irracional, y con la vasija suficiente tampoco es incognoscible. Con calma, se puede comprender y abarcar.

Quizás deberemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Tengo abierta mi consciencia a las situaciones meramente individuales (unidades) o ya comprendo a los grupos, a las comunidades, a la humanidad, al Universo?

No pases de largo sin reflexionar y si gustas, deja un comentario al respecto.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana  - prompt Prana Pascual

Fuentes varias exploradas a través de Perplexity IA