martes, 3 de marzo de 2026

La Luna Llena de Adar


La fase actual de la Luna durante el día y la noche de hoy es Fase de Luna Llena.

Durante la Luna Llena, esta se aprecia 100% iluminada desde la Tierra y se posiciona en el lado opuesto de la Tierra con respecto al Sol. En esta fase la Luna es visible en todo el cielo nocturno, levantándose al atardecer por el este y poniéndose a la mañana siguiente. El momento exacto total es una fracción de segundo. 

La Luna es muy importante dentro de la sabiduría de la Kabbalah, porque es considerada la vasija de la luz solar.

Es interesante que hablamos de "la Luz de la Luna", hasta podemos decir "entró por la ventana un rayo de luna", pero en realidad, no hay tal cosa, la Luna no tiene luz propia, todo ese esplendor que le miramos es porque funciona como una pantalla que refleja la luz del Sol, y justo el día en que la vemos iluminada en su totalidad, es porque está completamente de frente al Sol (en oposición de 180°) y este puede "llenarla".

El día 15 del mes de Adar (Piscis) se celebra el día conocido como Purim, y lo característico en términos de la práctica kabbalista, es leer la meguilat Esther.

Esta festividad está relacionada con el ocultamiento del Creador y de la Providencia en nuestras vidas y cómo la fe, pero sobre todo la certeza se desarrolla aún cuando no los ves.

Creer viendo no parece reportar mucho reto, y sin embargo eso puede ser una ilusión óptica, pero el que cree sin ver, el que no siente, ni ve, ni escucha, pero no pierde la certeza de que está sostenido por algo mucho más grande que el "si mismo", logra desarrollar una paz en su interior que le permite vivir aún cuando Di.os esté en el ocultamiento.

Hester Panim (en hebreo: הֶסְתֵר פָּנִים) significa literalmente "ocultamiento del rostro". Es un concepto que se refiere a la experiencia de sentir que Di.os ha escondido su presencia, providencia o protección, pareciendo que no interviene en los acontecimientos del mundo, especialmente durante épocas de sufrimiento o crisis, pero el 15 de Adar, por fin se revela lo oculto.

En el ocultamiento, la emuná (fe o con más precisión "la certeza") se fortalece.

Lo obvio no genera esfuerzo para desarrollar la cualidad. La sensación de azar, de destino ciego y la promoción de la duda hace que el salto de convicción tenga que ser aún más grande.

El día de Purim se revela la presencia y actuación de la Providencia, las dudas y el temor, se disipan y todo se transforma en Simjat (Alegría).

¿Qué hay más alegre que tener certeza de que estás en manos del Orden?

Mi primera celebración de Purim ya hace 20 años tuvo que ver justamente con disipar una duda. Una que me detenía de manera inclemente pensando que no habría más opción ya para mi. No quisiera decir que fue de inmediato que logré vencerla, pero a fuerza de quitar capas poco a poco, algo que  -como en el ciclo lunar- un día me sorprendió con "su linterna", misma que alumbró el camino con claridad, y supe que la duda se había esfumado.

Hoy por eso es uno de los días más alegres del año. Un día en que después de no ver la cara de Di.os, por fin la encuentras.😊

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Fuente de la información de la Luna e imagen: https://www.moongiant.com/es/fase-lunar/hoy/

lunes, 2 de marzo de 2026

Volverse docto

Esta semana estamos recorriendo la porción número 21 de la Torah llamada Ki Tisa, que viene de las primeras palabras de la lectura: "Ki tisa et rosh ha'am" ("Cuando tomes un censo del pueblo").

En esta porción pasan cosas muy importantes (¡Como en todas!😁) pero hay algunas que nos pueden resonar ya que se habla del Becerro de Oro.

Lo hemos hablado ya en varias ocasiones, un becerro es una versión inmadura de un toro o de una vaca, ambos animales muy valorados (tanto en su versión masculina como femenina) ya que evocan estabilidad, fertilidad, madurez y para fines de su interacción con los humanos son seres que proporcionan sustento a las congregaciones humanas de muchas maneras útiles dando leche, alimento, trabajo de fuerza, piel para hacer artículos de uso.  Deberíamos sentir alta gratitud de muchas maneras hacia ellos, seres tan magníficos.

La condición de "pecar a través de adorar un becerro" representa las acciones de "anticiparse en demasía a", "no ser capaz de esperar", "no tener capacidad de hacer restricción para permitir que las situaciones se configuren con suficiente madurez para atenderlas", "dudar de que Di.os" (El Universo, El Gran Espíritu, El Absoluto, La Providencia, El Orden o como le quieras llamar) está presente y actuando en tu vida.

La Kabbalah es un cuerpo de sabiduría que invita a desarrollar una calibración de nuestras capacidades a un nivel así de magnífico. Nos convoca a la proactividad, pero no a la precipitación. Un gran atributo es el balance, el saber reconocer el momento justo, la fuerza necesaria, la intensidad correcta en nuestras elecciones y decisiones y actos. Esperar sin procrastinar. Actuar sin caer en impulsividad.

Obsérvalo en la vida, muchas situaciones demandan que sepas esperar, pero si se te pasa de espera, puedes estar siendo negligente, por ello estudiamos diario, nos revisamos a diario y debiéramos aprender en todo momento, solo así se vuelve uno docto...del verbo latino docére: enseñar, mostrar como hacer, saber, y de ahí la palabra doctor. Pero nadie es docto sin haber vivido, sin haber errado, sin haber caído.

Aunque pudiéramos pensar que "muy mal por los israelitas por ser tan tontos de caer", no es eso lo que necesitamos comprender de esta lección, lo que nos muestra es que el proceso de crecer implica equivocarse, pero responsabilizarse pronto de ello y corregir. No se trata de magnificar el fallo, sino de señalar la importancia de hacer tikun, corregir.

¿Hay algo que notes claramente que debes corregir en ti mismo? ¿Te observas impaciente, con poca tolerancia, poco flexible, impulsivo, poco observador de las causas y demasiado reactivo ante los efectos?

Este es el momento de hacer un alto y enterarte que puedes corregir. Todo el tiempo es una oportunidad para no seguir ternerito y estabilizarte como un toro, ser fuerte, pero ser valiente y aún pudiendo ser bravo y letal, ser pacífico y solo defenderte con gallardía cuando así se amerite.

Recuérdalo, la culpa no es un sentimiento que permite crecer, por el contrario abruma y nulifica a quien se deja apabullar por ella; el reconocimiento del error y la toma de responsabilidad, eso si nos permite movernos de lugar y elevar nuestra consciencia.

Feliz lunes: no solo lo leas, reflexiona y toma acción.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Pancho Blue La Manada FB