sábado, 23 de enero de 2016

Sábado, 23 de enero de 2016. Veo a Dios en ti


Sábado, 23 de enero de 2016

Se dice que tenemos dos ojos por una razón: uno para ver la belleza y la calidez en nuestros amigos y el otro para observar en nuestro interior y ver qué está mal con nosotros para poder transformarlo.

Es mucho más fácil buscar qué está mal en una persona o situación en lugar de buscar lo que está bien. A veces es mucho más fácil encontrar lo que no encaja en lo que está frente a nosotros y luego intentar cambiarlo con empeño.

El mejor regalo que tenemos es la lealtad y la amistad. La próxima vez que te encuentres concentrándote en todo lo malo, encuentra algo bueno… y aprécialo.


Karen Berg
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Sabemos que este es un Shabbat muy importante por la revelación de los 72 Nombres de Di-os que es la capacidad de tener mente sobre materia, pero no sólo eso sucede en esta porción, sino muchas otras cosas que demuestran mucho del carácter humano en una versión inmadura y como podemos elevarla.

El mensaje es por tanto para todo nosotros y vale la pena saber que más pasó cuando se atravesó el Mar Rojo, porque es algo que nos sigue pasando cuando estamos en esa misma situación. 

Piénsalo,  ...las cosas se han presentado difíciles, logramos salir avante, y aún ahí, seguimos con dudas de si eso es lo mejor, de si realmente estamos en el camino correcto, de si de verdad el Creador está con nosotros o no...suena increíble pero lo hacemos con mucha frecuencia. No apreciamos el Bien.

Nos habla la Torah de lo que pasa después del paso del Mar Rojo y una de ellas es acerca de la llegada a las aguas de Marah.

Nos explica Anshe, un Maestro del Centro de Kabbalah:

"Los israelitas continuaron su viaje, llegando a Marah ("amargura"), llamado así por sus aguas amargas. Las personas empezaron a tener sed y murmuraron contra Moisés, a quien se le mostró un árbol que al ser arrojado a las aguas las hacían dulces. 

Y los israelitas no fueron capaces de beber el agua en Marah porque eran amargas." El Kotzer Rebe explica que las palabras "porque eran amargas" se refieren a la propia gente; cuando alguien es amargo, todo tiene un sabor amargo. Por endulzar la propia perspectiva, uno es capaz de vivir en un mundo mucho más dulce.

La paciencia disminuye la preocupación. Después los israelitas dejaron Marah, y llegaron a Eilim donde el agua era abundante. El Jafetz Jaim comenta que nosotros, como humanos, tenemos una visión limitada y que debido a ello, hay algo que siempre sentimos que nos estamos perdiendo. 

Si los israelitas se hubieran dado cuenta de que las aguas abundantes de Eilim estaban "a la vuelta de la esquina", habrían podido ser más pacientes.

La fuente de las quejas de la gente en este mundo, dijo que el Jafetz Jaim, es que no somos capaces de ver lo que será en poco tiempo, nos quejamos por muchas cosas y nos preocupamos sin notar que las cosas por llegar son mucho mejor de lo que imaginábamos. 

El mejor antídoto para no preocuparse es la experiencia del pasado - cuando las cosas salieron mejor de lo que imaginábamos. Mediante el desarrollo de una mayor confianza en HaShem, somos capaces de dirigir nuestra atención a la mejora de nuestra situación (en lugar de preocuparnos) y ser cada vez más pacientes.

Como verás, hay muchos más mensajes de cómo elevar nuestra naturaleza hacia la Luz.

Aplícalo. Todos necesitamos más apreciación y paciencia para no vivir nuestras vidas no con la amargura de Marah, sino con la abundancia y dulzura de Eilim ¿No crees? :-)

Shabbat Shalom Comunidad

Prana Raquel Pascual
Psicoterapeuta Gestalt

Basado en Clase de Beshalach impartida en el Centro de Kabbalah Internacional


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