jueves, 15 de enero de 2026

Endurecer el corazón del Faraón


El "código" del Paroh (Faraón, פרעה en hebreo) en la Kabbalah se refiere a la encarnación de "el deseo de recibir para sí mismo", el ego rígido y esclavizador  que mantiene al alma en exilio material.

En el libro se nos cuenta algo que resulta particularmente extraño y es que aunque es Di.os quien manda a Moisés y a Aarón (el hermano de Moisés) a abogar por la libertad de los hebreos y que les sea permitida su salida, también se nos dice que Di.os es quien endurece el corazón del Faraón ¿¿¿Qué??? 😦

¿No te resulta paradójico? ¿El que quiere tu liberación, es el que le sube la presión a la situación?

Pero reflexionemos: Me lo imagino como una resortera. Mientras más lejos quieres que llegue la piedra, más tienes que jalar la liga. 

Es increíble que poquita presión a veces no mueve la aguja, por el contrario, poco y de a poquito se volviendo mucho y de a muchito cuando se trata de sufrimiento humano. 

Nota lo siguiente -nótalo en alguien más que es la mejor manera de notarlo, porque en lo propio somos muy permisivos- vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio:

¿Cuántas veces no has visto por ejemplo a una mujer cuyo marido la maltrata y ella se queda, se queda, se queda. Alguien la trata de ayudar externamente y ella defiende al agresor, en vez de aliarse con quien la defiende, ella justifica al esposo y ella aunque "sufra", teme más al cambio que a la posibilidad de salir de la situación.

A los humanos nos resuena mucho ese absurdo dicho de "más vale malo conocido, que bueno por conocer", así que en este caso, en el del Faraón, es él quien debía desear a como diera lugar que los hebreos se fueran, soltarlos desde el interior porque imagínate los israelitas con un deseo de libertad tan minimizado, y un Faraón bueno y noble que les dejara salir...¡¡Los israelitas se apegarían más a él!!

Pero generando presión en el Faraón, resaltando aún más el yugo, la crueldad y la necedad, la situación se pone en evidencia, pero no solo eso: Se sube la tensión del Faraón por soltarlos...pero para llegar a que suelte su deseo de seguirlos poseyendo tiene que subir más el dolor de que tenerlos cautivos es destructivo.

¿Cómo convences a alguien que solo tiene ventajas de "tomar y tomar", sino hasta que el propio esclavizador empieza a no poder retenerlos sin destruirse?

Lamentablemente en la vida cotidiana vemos esas situaciones llegar al límite. La gente no se vuelve alcohólica de la noche a la mañana, se atraviesa todo un proceso en el que primero se genera tolerancia al alcohol, el que toma siente que es el mejor tomador del mundo porque tiene "mucho aguante", hasta que un día ese bonus se rompe y empiezan las crudas espantosas, los black outs y el mismo alcohol empieza a ser -ahora si-, el veneno visible.

Es verdad que no todo mundo llega a salir de ese grado de adicción, hay quienes llegan al punto del no regreso, pero esa agresión del alcohol hacia el que lo consume, lo que debiera ser el momento de romper la tolerancia y escapar.

Es un ejemplo duro, pero todo tenemos algo que actúa de manera faraónica en nuestras vidas que nos retiene, y de verdad, cuando nuestras capas de negatividad son demasiado altas, el efecto doloroso tiene que ser mayor que nuestras defensas y pretextos, para que decidamos por fin hacer algo para remediarlo.

Tratemos de que no sea así. Tratemos de no llegar al nivel de hundimiento para salir adelante, no te dejes llegar a eso.😓

Pero si estás ahí, vas a tener que asimilar el dolor y la valentía de soltar, para que al fin tengas el efecto resortera que te expulse de ahí. Y si es posible, con ayuda externa, como tuvieron los israelitas a Moisés y a Aarón.

Espero que no sea necesario. Para ya y cambia de rumbo.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://significado.com/faraon/


martes, 13 de enero de 2026

Revisión de las Plagas

Las plagas de Egipto representan, en la Kabbalah, un proceso divino para romper las impurezas espirituales (klipot) que aprisionaban al pueblo hebreo, como las cáscaras de una nuez que ocultan el fruto interior, permitiendo la revelación de la consciencia de Di.os.

Fueron diez plagas, equivalentes a cada una de las diez sefirot del Árbol de la Vida, la estructura espiritual por donde circula la Luz desde la Divinidad, hasta la materia. Toda la estructura debía ser "atendida" por decirlo así para revitalizar la espiritualidad que había sido cubierta por lo que causa una somnolencia espiritual: falta de deseo, indolencia, conformismo.

Las plagas parecen castigos, pero en realidad su intención es purificar, quebrar la inercia, eliminar la oscuridad: afligen pero curan.

Las primeras siete plagas atacaron a las midot inferiores (dimensiones o séfiras / en un humano, las virtudes morales, para lograr la corrección de estas llamado "Tikún Midot"), es decir las emociones, y las últimas tres se dirigieron hacia las séfirot más elevadas: Binah, Jojmá y Keter, el intelecto. Esto sucedió en triadas.

Las triadas Datzaj, Adash y Beajab son mnemotécnicos kabbalísticos derivados de las iniciales de las Diez Plagas, que agrupan las sefirot en estructuras para revelar el proceso espiritual de purificación durante el Éxodo.

Datzaj (דצ"ך) inicia con Dam (sangre), Tzefardéa (ranas) y Kinim (piojos), atacando las sefirot emocionales inferiores como Guevurá y Tiferet, rompiendo las klipot (cáscaras impuras) que bloquean la luz divina en Zeir Anpin.

Adash (עדש") sigue con Arov (moscas), Dever (peste) y Shejin (úlceras), dirigidas a Netzaj, Hod y Yesod, intensificando la maduración del partzuf espiritual. (El partzuf es las estructura o rostro completo y maduro del alma).

Beajab (באה"ב) cierra con Barad (granizo), Arabeh (langostas) y Coshech (tinieblas), impactando las sefirot superiores como Biná y Jojmá, preparando la revelación plena.

La décima plaga se considera el golpe final (Makat Bejorot o muerte de los primogénitos) es la muerte de la arrogancia espiritual. reflejada en el golpe que se atiza contra el Faraón al morir su hijo primogénito.

Las plagas vale la pena tratar de comprenderlas en nuestra propia experiencia vital cuando comenzamos a experimentar esos momentos en que decimos "ya no veo lo duro, sino lo tupido". Son momentos en que hay que hacer acciones de contrición y revisión interna y por supuesto de ver en donde es necesario ajustar nuestras emociones, madurar, bajarle a la arrogancia y alinearnos más con los comportamientos que nos enseña la espiritualidad.

En estas dos porciones la actual y la de la siguiente semana estaremos estudiando al respecto, pero no es suficientemente valioso si no lo aplicamos a la revisión personal de nuestra propia estructura espiritual. Mi recomendación es que no dejes de ser un buen observador de en donde podrías estar teniendo bloqueos o "plaga" ¿Son a nivel de tus emociones? ¿Es algo inmaduro en ti? ¿Has estado poco receptivo o arrogante en algún sentido?

La espiritualidad como todo, es útil cuando logras bajarla de tu pensamiento superior hasta tus acciones en el mundo material. ¿Te suena razonable?

Un abrazo Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Fuentes: galenai, laitman, bneibaruch

Imagen https://moderntribe.com/products/ten-plagues-foam-finger-puppet-kit?utm_medium=social&utm_source=pinterest