sábado, 10 de enero de 2026

Atender la llamada del mundo


La llamada del mundo

Hay ocasiones en las que la buena fortuna llega, el orden se impone por sobre del caos y la paz parece imperar sobre los confines de nuestra tierra.

Ese además de ser un momento glorioso que todos anhelamos, puede ser también el momento de mayor peligro espiritualmente hablando. Ojo, no tengo nada en contra de la paz, pero en exceso hasta lo bonito es demasiado.

¿De qué me estás hablando Prana? ¿La paz es peligrosa?

No lo es per se, pero si lo que puede causar en una mente humana, diseñada para la curiosidad, para la novedad, para la invención y la creatividad.

Es verdad que la paz es también un buen momento de creación porque no estás tan intervenido por la interrupción, pero si se te pasa la mano de tranquilidadpuedes caer en un conformismo, en una inercia.

En este Universo todo está en movimiento, sin embargo algo de nosotros quiere volver estáticas las situaciones cuando nos son placenteras (o cuando tenemos más miedo que entusiasmo por cambiarlas), queremos que ya no se muevan, que ya no nos reten, pero eso más que traer paz, trae atoro y bloqueo, poner la situación en un punto donde volverlas a mover sea cada vez más y más difícil eso si es peligroso.

El peligro no es exactamente por la paz pero esta puede promover la inmovilidad, acomodarse y ya no buscar nada más, no sentir iniciativa por nada más, sentir pereza de conocer, de ir, de esforzarse por un nuevo objetivo. No es que esté mal un rato de calma, pero dependiendo de tu momento vital necesitas atender el llamado del mundo, la llamada a despertar, la llamada a salir de tu lugar seguro, la llamada de volver a poner tus fichas en el juego.

Así pasó en este libro, termina el Génesis con algo muy parecido a esta paz de la que hablamos y se les extinguió la flama, se volvieron automáticos.

A los israelitas se les durmió el gallo, pero no es solo a ellos, a cualquiera le puede pasar. Hace algunos años tuve la oportunidad de escuchar la historia de cómo salieron los moros de España, y leí un libro llamado "A la sombra del Granado" de Tariq Alí. Gran parte del debilitamiento de los moros, fue que se volvieron gente de paz, se habituaron a la buena vida disfrutando de bellos lugares en los que el agua fluía y los árboles daban sus frutos en su tiempo y forma. Algunas frases de ese libro:

"Cuando el sultán Abu Abdullah contempló por última vez su reino perdido, se echó a llorar, y entonces si madre, Ayesha, le dijo: "Llora con lagrimas de mujer lo que no supiste defender como hombre".

- "Sí, ya lo sé - gritó Zuhayr -, es como montarse a la espalda del demonio. Sí eso es cierto, lo único que puedo decir es que el demonio debe de tener una espalda muy cómoda".

Y es eso, la espalda de los demonios puede ser mullida y cómoda. Cuidado. La paz es preciosa pero no cuando nos desconecta. Cuida que un símil de la paz no te haga renunciar a los deseos nuevos, porque eso puede ser una trampa de difícil escapatoria.

Un poco de stress y un poco de placer...encontrar el balance es de sabios.

Escucha la llamada del mundo y atiende, todavía hay algo ahí para ti y seguramente hay algo que tu todavía tienes por dar.

Shabbat Shalom

Prana Raquel Pascual

Imagen A la sombra del granado editorial Babelio

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