domingo, 21 de febrero de 2016

Domingo, 21 de febrero de 2016. Trabajar en pareja


Domingo, 21 de febrero de 2016

Dos almas que están en el mismo nivel espiritual, que trabajan como pareja y como parte de algo más grande que ellas; esa es la verdadera esencia de una relación de almas gemelas. Para tener este tipo de relación con alguien, ambos deben estar de acuerdo en cosas importantes: deben defender los mismos valores y dedicar tiempo a fortalecer y alimentar dichos valores. Una relación de almas gemelas alimenta al alma, no sólo al cuerpo.

Mucha gente desea este nivel de compatibilidad. Pero es importante recordar que no todos vienen a este mundo para casarse y conseguir su alma gemela. Mucha gente en esta Tierra tiene un importante trabajo por realizar que quizá no tenga nada que ver con encontrar la otra mitad de su alma. Por ejemplo, la Madre Teresa de Calcuta, ella nunca se casó, pero se ocupó de niños huérfanos y creó unidad en el mundo. Su trabajo en la Tierra era hacer exactamente lo que hizo.


Karen Berg
______________
Leí este comentario y pensé en varias personas que conozco sintiéndose tristes con tan sólo saber que hay alguna posibilidad de no encontrar a su pareja.

Hay algo que mis Maestros me han dicho en múltiples ocasiones: "Si tienes el deseo, es porque eso de alguna manera también está preparado para ti", y esto aplica no solo para pareja, sino para trabajo, desarrollo etc.

Es un tema difícil de tratar porque a veces pensamos que este mundo conspira contra nosotros, cuando en realidad es al contrario, tenemos las pruebas justo donde es necesario que trabajemos con más ahínco y lo merezcamos, pero generalmente nuestro ego nos indica: desespérate y entristecete...nunca será tuyo ¡¡Enojate!! Y usas tu energía en una acción sin beneficio.

Tener pareja es maravilloso, pero hay que estar listos para que no se vuelva una condición en que la vasija sufra más de lo que disfruta al tenerla.

Compartir la vida con alguien quiere decir mucho más que una cena a la luz de las velas, así que hay que estar listo para cuando las decisiones no necesariamente están alineadas con los deseos de nuestro ego, a ver a alguien que nos refleja nuestras características menos favorables, y cuya misión es justo esa, hacernos ver en que tenemos que crecer y modificar.

Esta semana, estamos justamente en Ki Tisá una porción que nos habla de la caída por crear el ídolo del Becerro de Oro.

Nosotros somos creadores de múltiples becerros de oro en nuestras vidas. A veces nuestro deseo se exaspera y quiere arrebatar la satisfacción antes de estar realmente listos para la bendición, no somos capaces de hacer los méritos que no son otra cosa que generar la capacidad de contener el Bien y entonces arrebatamos o tomamos algo que se parece, que es "confusamente similar", por ejemplo, te metes a una relación en que todo está disarmónico, que quizás tienes --o la otra persona-- aún compromisos abiertos, pero la ansiedad te hace querer "jalar" con desesperación el satisfactor.

Generalmente esto lo que nos causa es desconexión. Una inmensa des-satisfacción, sufrimiento y una idea de que algo en el Universo está en nuestra contra, pero no es así. El gran tema de los humanos es lograr tener la capacidad de restricción, que a su vez prepara muy bien el terreno para la apreciación. Poner pausa a ese deseo intenso de "Lo quiero ya, ya, ya"

Siempre que haces algo como un escape, como una huida, como un impulso desesperado o una decisión con intensa ansiedad, lo más probable es que no estés aún listo para el Bien y que recibirás algo que si no es malo, si es inmaduro en tu proceso. Por eso es un Becerro, no una Vaca. Es un ser apenas en fase incipiente.

Esta capacidad de tolerar la frustración, la capacidad de demora, es eso que aunque suenan como términos "espantosos", son los que nos dan la gran capacidad de estar listos para recibir el tesoro cuando es propicio.

¿Donde tienes que aprender a hacer restricción?

Feliz domingo Comunidad. A trabajar.

Prana Raquel Pascual
Psicoterapeuta Gestalt

1 comentario:

natura angeles dijo...

Gracias Raquel siempre encuentro la fuente cuando acudo a ti! La consciencia es el agua que necesito gracias!!!!