martes, 27 de enero de 2026

Milagros versus dudas


Esta semana en la Torah, aparece por primera vez un elemento que se vuelve imprescindible en nuestra trayectoria espiritual y con esto me refiero a El Maná.

El maná representa la provisión espiritual divina que desciende para nutrir no solo el cuerpo, sino el alma en su viaje hacia la redención, simbolizando la luz de las Sefirot que se adapta a la necesidad de cada uno.

La porción de Beshalaj habla de muchos milagros gracias a que los israelitas habían roto con una capa de duda y se habían lanzado al desierto, y después rompieron otra capa de manera aún más contundente que fue cruzar el Mar Rojo cuando les perseguía el Faraón (quien tan pronto los vio salir de Egipto se arrepintió de haberlo permitido y fue por ellos) y el mar se abrió ante ellos, no solo desplegando las olas en un par de columnas que crearon un sendero por el cual atravesar, sino que les permitió caminar por tierra completamente seca.

Pero como veremos, el comportamiento humano se repite, puedes recibir un milagro y asombrarte, pero de inmediato una nueva capa de duda vendrá a tratar de envolverte ¿Habré hecho lo correcto? ¿No debería echar marcha atrás? ¿Fue la mejor decisión?

Es un mecanismo del ego hacernos dudar hasta de lo más milagroso que nos haya pasado. Comenzamos a llenarlo de raciocinio de una manera que nos impida ver la providencia que está siempre disponible si estamos dispuestos a cruzar ciertos umbrales de incertidumbre.

Lo que observo en mi práctica es eso, casi siempre en el momento que una persona está a punto de dar un paso definitivo y crucial en su proceso, es casi una ley que a la siguiente sesión va a volver con una capa de olvido que hacer que disminuya la percepción de importancia o de urgencia que necesitaba para romper con la situación problemática etc. Y deberemos retomar varias sesiones nuevamente para llegar otra vez a esa convicción...que si se persiste, si llega a atravesarse, después de varios círculos de duda.

Pues así les volvió a pasar con el maná.

Cuando salen de Egipto cruzan el mar se regocijan con ella, no tardaron en volverse a desesperar de que estaban en el desierto y que no había nada para comer, entonces empezaron a quejarse una vez más y a decir que al menos en Egipto tenían comida ¡De verdad, impresionante!

Y fue cuando aparece el maná en escena. Alimento que caía del cielo justo afuera de la tienda de cada persona. Y se les dijo, "no acumulen porque diario caerá maná fresco"...¿Y qué pasó? Que varios dudaron y trataron de acumularlo y se les echó a perder.

En esta porción sale entonces ya por su nombre el gran enemigo de la humanidad: Amalek (un descendiente de Esaú) o en su nombre decodificado y en español: La duda.

¿Qué tanto conoces a este personaje en tu propia experiencia?

¿Amalek te domina? Es normal pero no por ello es imposible de vencer ni mucho menos deseable que lo permitas.

¿Hay alguna duda que esté rondando en tu mente por estos días que tengas que atravesar?

Feliz martes

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://www.chaimbentorah.com/2018/04/hebrew-word-study-amalek/


domingo, 25 de enero de 2026

El trabajo de ser libres


Estamos empezando la semana de la porción llamada Beshalaj, una de las que se han considerado de las más importantes de toda la Biblia, porque es donde se revelan los Nombres de Dios. Este es un momento en el que los humanos reciben lo que se llama poder de Mente sobre Materia.

Piénsalo: Hasta ese momento, los israelitas (y con ello hablamos del alma de las personas que desean ser espirituales y despertar consciencia)  estaban actuando como niños, sujetos al cuidado de alguien más; en el pasado habían Patriarcas, es decir unos ciertos guías que ya estaban más despiertos y que les iban abriendo brecha, pero sin que la masa se hiciera responsable de sí misma, de hecho se les dice "los niños de Israel", porque efectivamente, su responsabilidad ante el Universo era la misma que tiene un animalito cualquiera, era tan solo esperar a que hubiera buen clima o desear que la fortuna les sonriera, y si no, ni modo.

Cuando se acabaron los patriarcas, cayeron en el poder de un amo mucho más severo, el faraón, que para bien o para mal, guiaba sus destinos y decidía por ellos. No de buena manera pero les evitaba "el trabajo de ser libres".

En esta porción salen de Egipto, el pueblo israelita se "emancipa" de la mente del Faraón pensando por ellos y se adentran a lo que hasta ese momento es un desierto...obvio, nadie que nace al mundo sin experiencia lo siente como un vergel😊así que entre el escape y la persecución sucede por primera vez un evento en el que se les exige que tomen parte en su propia salvación: El cruce del Mar Rojo. 

Sabemos que en este caso, Moisés vuelve a levantar sus ojos para pedir al Creador que los salve y este irónicamente le responde ¿Por qué me llamas a mi? Y como papá que sabe que si se les resuelve todo a los hijos nunca crecerán, los deja sabiendo que la condiciones de la situación tienen forma de solucionarse pero que ellos deberán hacer un esfuerzo para salvarse a si mismos.

Esto ya de por sí es un gran mensaje: tienes que participar en el desarrollo de tu consciencia, las cosas tienen opción, si hay puertas por donde salir, pero hay que encontrarlas.

El pueblo elegido no se llama así porque Dios los elija, sino porque cada persona se elige para crecer y desarrollarse, para cultivar su consciencia y elevarla a alturas aún insospechadas. ¿No es acaso el mundo que vemos hoy ilimitado en sus posibilidades? Quizás no todo pasa cuando quieres, pero si sigues avanzando eventualmente todo se va volviendo accesible.

Lo que necesitamos es crecer, volvernos adultos espirituales, dejar de tener intermediarios de otra manera, aunque se oiga muy poético ser "Niño de Israel", eso solo te asegurará un mundo difícil e inaccesible. Crecer en cambio lo vuelve La Tierra Prometida. Este es el inicio de la vida espiritual de las masas (ojo, no religioso porque eso ya desde antes), por eso es un evento realmente notable.

Feliz domingo

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://www.ingenieriamental.com.co/taller-de-sanacion-heridas-de-la-infancia/