Mostrando las entradas con la etiqueta Yehuda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Yehuda. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Ires y venires


En la porción de Vayeshev -que es cuando Yosef es vendido como esclavo a los ismaelitas y posteriormente comprado por Potifar, un capitán en la guardia del Faraón, pasan muchas otras cosas impactantes y cruciales en el proceso de la Luz.

Bien decía el Maestro Shimon, si quieres encontrar historias complejas de guerras, muertes, prostitución u orgías, en la Biblia los encontrarás, porque volvamos al punto, la Torah no es un libro de rezos, sino un código que nos sirve para aprender de la experiencia humana en todas sus posibilidades desde las más puras y santas hasta las que son de la inclinación negativa, no para inspirarnos hacia ese lado, pero si cómo una representación de la gama de fragmentación que se vive en esta dimensión.

En esta porción nos habla un poco de la suerte de estos otros hermanos de Yosef después de haber orquestado la muerte ficticia de Yosef.

Uno de ellos Yehuda o Judá, quien dio la idea de venderlo esclavo, -se dice que como un mecanismo para evitar que simplemente decidieran matarlo-, propuso la venta por veinte piezas de plata por él. Esta acción es la que deriva en que Yosef corra su verdadera misión, es el detonador de la historia de grandeza que lo encarriló a su verdadero potencial.

Pero no porque fue una acción necesaria, podemos pensar que está exenta de consecuencias.

Yehuda concibió tres hijos: Er, Onán y Shelá. Er se casa con Tamar, pero está escrito que murió pronto porque era malvado y la deja viuda sin hijos y de acuerdo con las leyes y costumbres (levirato) de aquella época, el hermano del fallecido tenía que generar descendencia de esa mujer para dar hijos a su hermano, sin embargo Onán no lo cumple, y derrama su semen en la tierra con tal de no procrear hijos para su hermano. Eso le hace merecer morir también poco después.

Tamar es entonces enviada a casa de su padre a esperar que Shelá, el tercer hijo de Yehuda, creciera, pero con el paso del tiempo esto no sucede, Yehuda no cumple y nunca es dada a él, entonces Tamar al ver que no le cumplirían, se las ingenia para estar con Yehuda (su suegro) haciéndose pasar por una prostituta.

De esta relación ella queda finalmente embarazada y Yehuda -gracias a unas pruebas que ella tenía de que él era el padre-, tienen que reconocer su responsabilidad y el linaje de los niños que de ahí nacieron, Perets y Zeraj.

Perets es conocido por ser quien da lugar a la genealogía de El Rey David y posteriormente de Jesús.

Todos estos ires y venires, esto que parece un tanto cuanto caótico son los que van generando las rutas del destino que dan lugar a estos grandes seres que dejaron un legado que aún hoy resuenan en nuestras vidas. 

Pareciera que aunque accidentado el camino, siempre encuentra el cauce para manifestarse según los designios de HaShem. 

¿Qué reflexión te provocan estas historias truculentas que al final llegan a su destino profetizado?

Feliz miércoles Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://en-la-biblia.com/tamar-la-canaanita-personas-en-la-biblia/

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Cayó el velo

 


En la porción de esta semana Vayigash, sucede algo que me llena de optimismo: un problema que parecía irresoluble encuentra de pronto salida y se revela la luz en un segundo, ya sin mayor trámite, simplemente con la consciencia correcta la situación se desenreda.

Sé que no todo se ve así en este plano, pero a veces, cuando tienes un tipo de problema de esos que especialmente confronta las características de tu tikún (tu corrección) y los confrontas justo con lo que más trabajo te cuesta, el tema puede disolverse de la mejor manera ante tus asombrados ojos.

¿Qué es lo que sucede en el código?

Cuando Yehuda se acercó proactivamente al rey Yosef y confesó lo que había hecho muchos años atrás, de porqué no podía permitir perder a otro hermano más, Yosef ya no pudo aguantar más el ocultarse ante él y le dijo que el era aquel hermano vendido de esos días, Yosef. En ese momento todo cambió de un segundo a otro, el velo cayó. De pensar que el rey malvado les iba a quitar a su hermano de pronto se volvió todo amor etc.

Yosef no solo no los castigó, sino que les dijo que todo lo que había pasado era la ruta por la que tenía que pasar para manifestar su destino, ser el proveedor de prosperidad del mundo.

¿Alguna vez te ha pasado que tienes alguna situación que quisieras evitar y que mientras más postergas más sufres, y que el día que la enfrentas ves que era mucho más fácil de lo que imaginabas?

Tomar responsabilidad es un acto espiritual, y como tal, tiene mejores resultados que hacerse el desentendido o el tonto por años.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://www.wemystic.com/es/espejismo-velo-maya/


domingo, 17 de diciembre de 2023

"Todo pasa por algo"


La porción del Antiguo Testamento de esta semana se llama VaYigash "y se acercó"

Del plan inicial de matarlo que tuvieron los hermanos de Yosef, lo que finalmente sucedió es que fue vendido como esclavo. Yehuda fue quien vendió a Yosef a los ismaelitas y es aquí, en esta porción que se encuentra el momento en que Yehuda toma responsabilidad por ese hecho del pasado que claramente hizo sufrir mucho a su padre Jacob y sumirlo en tristeza. 

Los hermanos habían buscado a Yosef para regresarlo a casa pero sin éxito, no lo pudieron volver a encontrar, era como si la tierra se lo hubiera tragado. No se imaginaba que este encuentro con este ser poderoso de Egipto era en realidad el reencuentro con su hermano.

En la historia textual, Yosef hace que parezca que Benjamín se había robado un cáliz y amenaza con dejar como esclavo para toda su vida al muchacho, lo cual detona en Yehuda este comportamiento de hacerse responsable, y decir que el tomaría el lugar de Benjamín, no podía dejar que su padre perdiera al otro hijo de Rajel. Yehuda reconoce que ya se había equivocado una vez desapareciendo a Yosef, así que no puede con ese otro dolor que provocaría a su padre y asume el castigo.

Este es un momento -dentro del código que desciframos- de gran importancia porque Yosef representa el mundo espiritual más cercano que tenemos y Yehuda representa a Maljut, el mundo físico y en este momento se unen, entran en contacto y todo se resuelve en un instante ya que Yosef no puede ya contenerse más y se revela. Es como cuando nosotros entendemos el famoso "todo pasa por algo" que a veces decimos para consolarnos de alguna situación dolorosa, pero que en algún punto de devela antes nuestros ojos que REALMENTE, ¡Todo pasa por algo!

Yosef le explica a sus hermanos que todo lo que sucedió era el Plan Divino para que la historia tuviera ese devenir, que él se volviera el proveedor del mundo, el canal de la prosperidad para la humanidad que nos enseña sobre las bondades de la restricción, el saber esperar al momento adecuado para que las cosas se manifiesten en su esplendor.

La lección es hermosa que pasa de un estado álgido de angustia a un momento de alivio y plenitud total en instantes.

Estoy segura de que no comprendemos del todo bien lo que esto puede significar en nuestras vidas, pero quizás podremos en un momento justo realmente comprender en su totalidad como de verdad hay un plan divino y nosotros somos realmente piezas de un rompecabezas superior que a veces no logramos descifrar.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Wikipedia El Árbol de la Vida





miércoles, 6 de diciembre de 2017

El poder de la autoestima

Estudiando la porción de Vayeshev escuché una clase de 2014 en la que Ariel contó una historia que no es generalmente la que tiene más prioridad para estudiarse en esta semana, y que sin embargo me pareció muy trascendental.

Sabemos que Yosef era el hijo consentido de Jacob. Era el hijo primogénito de Rachel y no solo eso, era el que tenía la misma naturaleza de su padre, recordemos que en el mundo del 99% ambos son carrozas de la Columna Central, uno de Tiferet y otro de Yesod.

Sin embargo, en la historia del 1%, la historia del texto, Yosef resultaba ser muy incómodo para los hermanos, ya que por ser el preferido, Jacob lo tenía supervisando el trabajo arduo que si hacían el resto de ellos. Yosef era el menor de todos y sin embargo era el que estaba revisando si trabajaban o no etc.

No solo eso, les contaba sus sueños en los que ellos se inclinaban frente a él...la verdad es que si parecía algo antipático, para ser honestos. :-)

Por ello en alguna ocasión que fueron a llevar los rebaños lejos, todos los hermanos conspiraron contra él, pensaron matarlo pero Reuben propuso no mancharse las manos de sangre y solo venderlo como esclavo. Yehuda fue quien llevó las ropas ensangrentadas a Jacob y le dijo que su hijo había muerto ...y después de eso vio que su papá no se recuperaba de la noticia, y no se recuperaba y no se recuperaba.

Yehuda entonces decidió irse a casar. Puede parecer extraño que en su momento más oscuro tomara una determinación como tal y sin embargo, la historia responde a que Yehuda se sintió tan mal de esta acción, tan culpable, sintió que había caído tan bajo, que pensó que ya no tenía esperanza alguna, y que quizás la única oportunidad para él, era tener hijos que tal vez, pudieran traer algo bueno a este Mundo, que revelaran algo.

Lamentablemente esto no fue así, tuvo dos hijos uno llamado Er, (Despertar), y después uno llamado Onan, pero ninguno de los dos fueron luminosos, por el contrario, fueron altamente negativos y ambos murieron pronto. Después tuvo un tercer hijo llamado Selá, que significa "una pregunta".

La lección de esta vivencia de Yehuda es que si de acuerdo a tu consciencia tu no tienes bendiciones, no estás conectado a la Luz, que no tienes esperanza, que caíste tan profundo y que jamás podrás salir de ahí, y ya no tienes conexión con la energía de la vida y estás sin solución ni valor alguno...aunque tuviera 100 hijos ninguno podrá estar conectado a la fuente de bendiciones.

Esto nos habla de el poder de un canal, tanto para lo positivo como para lo negativo. 

Yehuda se tenía en tan mal concepto a sí mismo que sus hijos tampoco pudieron revelar Luz, no pudo canalizarles nada bueno.

El canal, el conducto tiene que ser de vida. Si de acuerdo a tu consciencia no tienes el mérito, así será toda tu descendencia, nada que venga de ti tendrá valor, y con ello no solo nos referimos a hijos sino a todo lo que tu puedas manifestar en este mundo.

En el momento en que tu te tienes en tan bajo valor , que no eres suficiente, que eres negativo, malo y sin luz, sin apreciación por ti mismo, así se revelará todo lo que hagas.

¿Comprendes el mensaje? Me parece importante decirlo, por si andas adicto a tu baja auto estima y ya no quieres ni siquiera presentar batalla a esa enorme negatividad.

Selá, el nombre de este tercer hijo es: ¿Tengo esperanza aún? Por eso ese hijo se llamó así y la tuvo, y Selá si estuvo conectado a las bendiciones.

Cuando abrió su corazón, abrió la posibilidad de recuperar valía, (tikvá), en ese momento nació este hijo que no murió y que si estaba conectado con la vida.

En este mundo no podemos manifestar nada que no creamos de nosotros mismos. Si no tienes auto estoma o si la tienes, eso surge de ti manifestado en este Mundo.

¿Qué puedes aprender de este pasaje?

Te dejo reflexionando como me quedé yo misma al escucharlo. Me parece tremenda lección espiritual, espero tu también lo creas así.

Prana Raquel Pascual
Basado en clase de Vayeshev 2014 Centro de Kabbalah Internacional.
Imagen
https://lamenteesmaravillosa.com/aumentar-la-autoestima-en-1-mes/