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jueves, 5 de diciembre de 2024

Nuestro verdadero mejor destino

 

Vayetze...Y Salió

Esta porción nos habla de que ese ser tranquilo y estudioso que era Jacob tiene que emprender la salida de su tierra, porque al haber tomado ("robado") la bendición que Isaac le daría a Esaú este último se enfurece y (al parecer) jura perseguir y vengarse de Jacob. Esto me extraña, porque si hubiera "querido querido", realmente lo hubiera hecho...😕ni que se hubiera ido tan lejos...de Canaán a Padán Aram hay 400 a 500 kilómetros, lejos pero no TAN lejos. DE CDMX a Guadalajara aproximadamente.

Este es un pasaje que siempre me extraña porque en realidad eran mellizos, es decir gemelos no idénticos, pero básicamente nacidos el mismo día. En potencia, ambos podían ser los que abrieran canal para nacer antes, pero Esaú, que representa la inclinación al mal, gana la pelea para salir. Jacob nace segundo, pero agarrado del talón de Esaú lo que ya nos habla de esta querella que venía desde el vientre entre ambos...pareciendo siempre más débil Jacob que Esaú...una vivencia que seguramente varios tenemos en este mundo, donde pareciera que al malo le va mejor que al bueno, porque no tiene límites y sus métodos no tienen reservas.

Otra cosa que me llama la atención, es que en un pasaje previo se dice que Esaú le vende la primogenitura a Jacob por un plato de lentejas...pienso que ahí se da una transacción válida que técnicamente no lo vuelve "un robo", sino el cumplimiento de un trato mutuamente acordado, que ciertamente parecía no equivalente en precio y satisfactor, pero Esaú en su cansancio de venir de la cacería no reparó, y supongo que porque tampoco tenía en tan alto aprecio ese don.

¿Qué significa la bendición del Patriarca?

La bendición de Isaac era más que una simple declaración; era un acto que establecía a Jacob como el líder espiritual de la familia, heredero del pacto divino hecho con Abraham. Esta bendición incluía la promesa de prosperidad y dominio sobre sus hermanos, lo que significaba que Jacob tendría un papel central en la historia del pueblo de Israel.

En realidad, Jacob lo que recibió fue una inmensa responsabilidad en sus hombros. Lo que se ganó fue el deber de transformarse de una persona a otra en una misma vida. De Jacob a Israel.

Pero creo que la vida es así, no es lineal, y en los vericuetos que se dan. son para encontramos con nuestro verdadero mejor destino. Si él no hubiera salido de su tierra, no hubiera conocido de la manera que conoció a Raquel, y posiblemente no hubiera tenido el mérito de procrear a las doce tribus como parte de este linaje espiritual.

A veces pasan eventos que parecen no favorables, que en realidad son la rectificación de la mejor ruta posible para lo que verdaderamente nos corresponde en un mejor destino espiritual, que -dicho sea de paso- siempre estará ligado a mejores oportunidades de transformarnos y volvernos mejores espiritualmente hablando.

Feliz jueves

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1102003104



viernes, 1 de diciembre de 2023

Mantener un buen Orden


Hay un concepto complejo, pero no imposible de comprender cuando recibimos enseñanzas espirituales de la Kabbalah que es la de "Dar su parte al Satán".

Siempre que ganamos algo, siempre que recibimos, algo de eso le pertenece al Satán.

El árbol de la vida tienen 10 séfiras de las cuales una es el mundo físico, 9 son del mundo espiritual y 1 es el mundo terrenal que reconocemos.

El mundo físico se caracteriza por tener los elementos tiempo, espacio y movimiento, así como poder experimentar la idea de que las cosas pueden desaparecer, que puede haber carencia o caos.

Dar su parte al Satán es de cierta manera revitalizar al mundo, por eso se da un diezmo, por eso cuando se parte el pan (jalá) de Shabbat se corta una partecita del pan y se tira con toda la consciencia de que el deseo del ego sea saciado y nos permita disfrutar de la energía espiritual sabiendo que atendimos las necesidades de ese motorcito que es el ego, y que este no crecerá desmedidamente por sentir carencia o desatención.

El ego está hecho de eso, de deseo, de ganas de recibir, de estar viendo "¿Qué hay aquí para mi?" Y si no lo atiendes, se desboca, como Esaú lo hizo con Jacob. 

Esaú reunió a un ejercito de 400 personas para ir tras de 1 hombre, pero Jacob hizo gala de humildad y de generosidad. El quería darle todo lo que había logrado, sin embargo, gracias a las acciones de Jacob, Esaú no quiso recibirlo y por el contrario, hizo las paces con su hermano. En un instante paso de odio a amor y dejó de desear la famosa bendición de primogenitura que sentía que le pertenecía.

En la vida cotidiana lo entenderemos como ser capaces de compartir con otros de nuestra buenaventura, de que cuando recibamos ingresos dar un diezmo a alguna causa que entre nuevamente al flujo de creación de bienes o de generación de consciencia.

A veces cuando no lo haces deliberadamente, el Satán se cobra "a lo chino" y te lo arrebata de alguna manera, verás que surge algún pago impositivo que no esperabas, se da algún robo que lamentablemente te hace perder lo que pensabas que sería pura ganancia, hay algún choque o accidente que no se tenía presupuestado y que te hace perder donde pensabas que ibas a ganar.

Se dice que si tú no das voluntariamente su parte al Satán, el tendrá derecho a llevarse de más o todo.

Revisa tu generosidad, revisa que las compensaciones que se dan sean justas, revisa que no caigas en avaricia. Revisa en ser consciente de que si tu tienes un manantial de abundancia, lo recibes por bendición de lo Alto y con el fin de que también lo pongas a trabajar en este mundo, para eso solo reinvirtiendo en este mundo es posible.

Normalmente la proporción es el diezmo, ten cuidado de balancear bien, el otro lado de la moneda es crear Pan de la Vergüenza que es el dar desmedido y sin consciencia o merecimiento que echa a perder las relaciones y aniquila el deseo de generar de los demás causando otro tipo de problemas. (de eso he escrito mucho en este mismo blog, puedes buscar al respecto).

Recuerda que esta semana estamos trabajando mucho con Jacob que es la columna central del árbol de la vida y por tanto, del equilibrio y el balance en el mundo.

Hay que participar en que este mundo siga siendo una fuente de abundancia y para ello hay que mantener un buen Orden.

Shabbat Shalom cuando sean visibles las tres primeras estrellas en el firmamento.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://www.renacer.ar/diezmo/



lunes, 27 de noviembre de 2023

Soltar a algo o a alguien

 


Esta semana recorremos la porción Vayishlaj que significa "enviar lejos".

Esta palabra engloba la energía y la consciencia requerida para soltar a alguien o a algo.

A menudo, tenemos dificultades para desapegarnos de las personas y situaciones incluso las negativas, pero esta historia en particular del Génesis nos da el poder para hacerlo.

¿Quién tiene que soltar en este mundo? Eventualmente, todos tenemos que dejar ir algo, soltar algún apego, algún recuerdo, alguna obsesión, algún lugar u objeto en el que hemos depositado nuestra energía vital.

En realidad lo que más nos vemos llamados a soltar, es a nuestro ego, el cual se puede esconder en cualquiera de estos aspectos de la realidad física.

En esta historia, Esaú suelta la obsesión de recibir la bendición que Isaac dio a Jacob y aunque había estado años odiándolo y queriendo destruirlo, cuando se volvió a enfrentar a él, sinceramente lo besó.  Después de tantos años de que estos dos hermanos estuvieron apartados veremos su reencuentro que no solo no resultó en batalla sino que reparó este apego a una idea fija que tanto daño les causó y tanto determinó en sus vidas.

¿Qué deberemos estar listos para dejar ir?

Cada uno debiéramos saberlo y si no, vale la pena que nos hagamos ese cuestionamiento con seriedad.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt 

Imagen https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=sFwO8R6BZ78

martes, 14 de noviembre de 2023

La luz o la sopa de lentejas

 


La porción de esta semana, Toldot, contiene la famosa historia de los dos hermanos gemelos Yaakov y Esav. Aunque ellos tenían los mismos padres, la similitud que compartían terminaba allí. Yaakov era puro, un tsadik (un alma justa), un canal de Luz y energía positiva. Por otra parte, su hermano Esav era negativo, malvado, egoísta y amargado. Un canal de energía negativa. Su abuelo, Avraham, acababa de morir y Yaakov hizo un tazón de sopa de lentejas para reconfortar a su padre, Yitsjak. Esav entró, justo después de regresar del campo, hambriento tras haber dedicado el día a cazar. Esav olió la sopa de lentejas y le dijo a Yaakov que daría cualquier cosa por ella, así que cambió su derecho de nacimiento, su primogenitura, por el placer momentáneo de un tazón de sopa de lentejas.

Esto nos obliga a preguntarnos: ¿cómo pudo Esav hacer tal cosa? ¿Intercambiar algo invaluable por algo tan insignificante y de tan corta duración?

La lección de esta semana es muy poderosa para todos nosotros, ya que este es el tipo de cosas que hacemos diariamente. ¿Por qué Esav hizo esto? Porque no se dio cuenta de lo que estaba perdiendo. Todo lo que podía ver era la gratificación inmediata. Él estaba consumido por su deseo de comida; no pensaba en nada más.

¿Con cuánta frecuencia intercambiamos nuestra Luz por energía de corta duración? Cedemos ante la ira, el juicio, los temores y las inseguridades. Lo que la Luz quiere darnos, el derecho de nacimiento de nuestra alma siempre es mucho más grandioso que cualquier placer de corta duración.

A veces, en tan sólo un momento, nuestro deseo por algo se siente tan fuerte que nos domina. Pensamos: “Qué no daría en este momento por amor, una bebida, una pizza, un plato de sopa de lentejas…”. Si nos permitimos ser manejados por nuestro vacío o necesidad, ¿cómo esperamos manifestar las bendiciones que son el “derecho de nacimiento” de nuestra alma? Ya lo hemos escuchado antes: la vaca quiere alimentar al becerro mucho más de lo que el becerro quiere comer. La Luz quiere darnos mucho más de lo que nosotros deseamos recibir. Nuestro derecho de nacimiento no es sólo nuestro potencial para recibir más, sino nuestro potencial para hacer, compartir, dar y marcar una diferencia. Mientras más activamos el derecho de nacimiento de nuestra alma, más significado y plenitud traemos a nuestra vida.

Fragmentohttps://www.kabbalah.com/es/articles/light-versus-lentil-soup/

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt