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sábado, 1 de marzo de 2025

La paciencia de la vasija


Si hoy no hay tabernáculo, si hoy no hay templo ¿Qué nos queda?

Nos queda ser la vasija que pueda recibir el todo, lo mucho, lo infinito de la Luz, no todo a la vez por nuestra naturaleza finita pero con paciencia, con anhelo, con capacidad de demora, con restricción de que el día que sea el mejor, la fruta estará finalmente lista para comer, el libro estará listo para publicarse, el niño listo para ser hombre, el parto para acontecer.

Lo que me parece la gran lección es seguir deseando aunque no sea en los tiempos que queramos y sin embargo confiar en que será el mejor tiempo si lo puedes recibir sin disminución.

Creo que hay dos grandes tipos de personas de acuerdo con su tipo de deseo: los que se frustran y extinguen el deseo cuando este no sucede bajo sus términos, y quien los que ante la adversidad, acrecientan su aprecio por los obsequios cuando estén listos para otorgarse.

Difícil prueba la experiencia del tiempo, pero hay que domesticarla en nuestro interior, que si no, la prueba se vuelve más difícil y la vasija no se agranda sino que se contrae...justo lo que menos necesitamos en nuestra experiencia humana.

¿Cómo es tu recepción? ¿Serena y confiada o Impaciente e inquieta?

No queda más que entrenar la paciencia, y cuanto más pronto, mejor como diría el Rav Berg.

Shabbat Shalom

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Meta AI Imagen

sábado, 16 de diciembre de 2023

Yosef administrador y proveedor


Yosef es el equivalente de la séfira llamada Yesod, es decir de la séfira más cercana a nuestro mundo físico, es como si fuera el grifo que si se cierra, no deja salir la energía hacia nuestro mundo, pero si se abre, permite que fluya todo lo que viene de Luz de Mundos Superiores hacia nosotros, es decir, lo que experimentamos como Luz.

Yosef es entonces un administrador, un proveedor de dicha luz. Esto por supuesto se relaciona con los tres pilares de energía del sistema de flujo de la Luz, es decir

1) Dar

2) Recibir

3) Dar para Recibir 

(Columna derecha, columna izquierda, columna central).

Yosef canalizó para la humanidad la capacidad de resolver cuando hay que dar y cuando hay que guardar. Cuando hay que ser generoso con lo que se comparte, y cuando hay que ser respetuoso de lo que se retiene.

Por ejemplo, no siempre estamos en el momento de recibir cierta información, saber contenerse de las ganas de revelar lo que se sabe, en bien de quien necesita esforzarse por revelarlo por mérito propio; no contar el final de la película porque le quitas todo interés al que la iba a ver, no dar la recompensa antes de que la persona sienta en cuerpo y mente que ya la merece. No premiar si no se ha hecho nada para ser premiado.

A veces necesitamos experimentar el dolor de un proceso para abrir la capacidad de entender, no siempre estamos maduros para cachar la siguiente pieza de información, así que un buen maestro dejará al alumno esforzarse para tratar de encontrar una respuesta a un problema que para él como docente ya no lo es, pero saber que si regala la respuesta al alumno, no de deja desarrollar sus propias capacidades.

Yosef tenía esta claridad y eso es lo que queremos desarrollar esta semana. Restringir nuestras ganas de dar si somos quienes ya podemos DAR. Esforzarnos en ganarnos el mérito de recibir si es que aún no entendemos.

Yosef es esa columna central que sabe tener paciencia aún cuando las ganas de dar ardan de deseo de compartir en su interior, todo, por revelar un Bien superior.

Shabbat Shalom 

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://es.breslov.org/yosef-hatzadik-y-el-mes-de-tamuz/




sábado, 25 de noviembre de 2023

Decidir, elegir, tener paciencia


Jacob tuvo que trabajar siete años para que lo dejaran casarse con Rajel y al final de ello, Labán lo engañó y lo casó con Leah, la hermana mayor de Rajel. La idea es que esta era mayor en edad que Rajel y no podía casarse antes la más pequeña...lo engañoso es que era evidente desde un inicio.

Esto me lleva nuevamente a mencionar, la historia de Jacob es de paciencia, de tolerancia a la frustración, de capacidad de demora, de ponerse un objetivo y tener la calma interna de seguir buscándolo hasta conseguirlo, lo cual es muy parecido a lo que tenemos que hacer nosotros con frecuencia en nuestras vidas. Quien no desarrolla todas estas características normalmente o sufrirá mucho cada proceso, o no logrará nada si no puede tener esa persistencia.

Así el Maljut, el reino físico en el que estamos. Todo toma tiempo, todo involucra un proceso, todo requiere de pasos y si no lo comprendemos vamos a desatinar una y otra vez.

Una señal clara de esto es que Jacob tenía que batallar consigo mismo (con su ángel, que no es otra cosa que nuestro ego). Nos parece algo metafísico que te digan que alguien batalla con un ángel toda la noche, pero en realidad eso es lo que nos sucede a todos. Todos tenemos un dialogo interno, un conflicto constante entre lo que queremos y lo que podemos, entre en lo que deseamos y lo que involucra, entre confiar en otros y sentirnos vulnerables y vulnerados.

En fon, yo insisto, este es el más humano de los Patriarcas, ya que Abraham era la derecha, Isaac la izquierda y eso estaba claro. Jacob al ser columna central tenía que decidir decidir decidir en cual de las columnas era adecuado vivir para cada ocasión. A veces ver por otros, a veces ver por sí mismo, a veces dar, a veces recibir, todo eso sin perder jamás la paciencia.

Shabbat Shalom Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt - Coach

Imagen https://concepto.de/paciencia-2/