viernes, 4 de septiembre de 2026

Recordar las promesas incumplidas


La cancelación de los votos, Hatarat Nedarim (התרת נדרים), es una ceremonia que se realiza justo antes de que inicie la noche de Rosh Hashaná para liberar a la persona de promesas o compromisos asumidos —consciente o inconscientemente— y que no ha podido cumplir.

Según la enseñanza kabbalística del Rav Berg, este acto no es solo legal, sino energético: al anular los nedarim (votos) limpiamos “espacios vacíos” de oscuridad y negatividad que, de otro modo, podrían convertirse en obstáculos o juicios durante el año.

¿Qué se cancela y por qué importa

En hebreo, neder (נֵדֶר) es una declaración que eleva algo a categoría de “sagrado” o “prohibido” para uno mismo; cuando no se cumple, queda una deuda espiritual que pesa en el Día del Juicio.

La ceremonia de Hatarat Nedarim se hace ante un Beit Din (tribunal) de al menos tres hombres judíos, y consiste en pedir que se anulen los votos pasados y, al mismo tiempo, declarar que ciertos compromisos futuros no tengan fuerza si se hacen por olvido o sin plena consciencia. Esto no nos libera de la responsabilidad de cumplir nuestra palabra, pero reduce la severidad del “pecado de ruptura” y nos permite presentarnos más ligeros ante la Luz.

¿Qué debiera aligerarlos? Asumir que generaste ese vacío, ese dolor, esa ramificación de lo que se había planeado.

Hiciste que la persona pusiera su energía de esperanza o de conformidad, le hiciste perder su tiempo, quizás su dinero, quizás su confianza. El tan solo imaginar ya empezaba a generar una idea de un mundo y se tuvo que disolver, y aunque hay quien de ahí da un salto a elevarse ante la adversidad, hay quien no puede fácilmente digerirlo.

Es verdad que cada caída tiene el potencial de ser usado para crecer...esperamos que a quienes lastimamos o dejamos "colgados de la brocha" hayan encontrado un mejor camino y hayan comprendido el tikún al que fueron sometidos...pero hay tristezas o desfalcos que no se solucionan en este plano y posiblemente necesiten recuperarse en otro espacio-tiempo.

Es posible que esas promesas que incumplimos, no hayan sido elaborados con dolo, quizás los hizo una versión joven de nosotros mismos, o una versión más ignorante.

Eso no te redime, aunque te explica.  ¿Qué pasó en aquel entonces que prometiste algo e incumpliste? Ojo: Puede ser incluso algo que te prometiste a ti mismo y no te lo proporcionaste o no tuviste el valor de generarlo.

En todo el proceso de Teshuvá | Rosh Hashaná | Yom Kippur | Sukkot | Simjat Torah,  lo que queremos es endulzar el juicio y esto lo logramos despertando la misericordia del Universo al tener el valor de asumir que fallamos y que estamos dispuestos a enmendar y a no volver a faltar. La luz de la corrección llega y nos transforma: maduramos.

Antes de llegar a Rosh Hashaná y a la ceremonia de "cancelación de votos", el trabajo interior es clave y por eso estamos trabajando tanto en la memoria espiritual. Para trabajar los votos | promesas | juramentos incumplidas:

1) Haz un repaso honesto de tus palabras y compromisos del año (y si nunca lo haz hecho procura recordar de los años previos también)— y observa si la intención con que lo hiciste fue pura, pero la acción no sostuvo la promesa.

2) haz teshuvá: reconoce de donde nacieron esos compromisos que adquiriste, quizás si había el deseo de cumplir pero algo no fue suficiente para que lo hicieras.

No te justifiques, pero reconoce en que te quedaste corto: ¿Fue por indiferencia, fue por pereza, fue por temor, fueron causas ajenas a ti, fue porque te viste obligado a hacerlo? La justificación simple tan solo puede dejarte en el mismo o en un peor lugar, contentándote con ocultarte de ti mismo.

El reconocimiento y el entendimiento en cambio, pueden sacarte de la oscuridad.

3) En algunos casos, quizás puedas remediar la situación. Resarcir o al menos asumir directamente con las persona implicada tus más sinceras disculpas. Y si no te perdonan, toma el trago de la negativa como quien toma una medicina amarga pero que está dispuesta a asumir parte del dolor que causó allá y entonces. Que ese dolor no quede a la deriva para aparecer súbitamente en cualquier otro momento de tu vida. Si la persona ya no está, tráela en visualización y mirándolo a los ojos, pide genuino perdón. Todo lo que hagas solo por "taparle el ojo al macho" (fingir), no sirve porque NO TRANSFORMA.

4) Prepara una intención clara (kavaná) para la ceremonia: “Quiero liberar la energía atrapada en mis promesas incumplidas para que no se convierta en juicio ni en ayin hara (mal de ojo) en el año que viene”.

Algo adicional que quiero dejar como un punto reflexión:

Si alguien no te cumple a ti en algo, recuerda profundamente si tu has cumplido todo lo que has dicho.

En silencio, date cuenta que no eres ese pobre inocente que jamás ha fallado a nadie. Endulza un poco tu juicio al ver que todos los humanos caemos.

Hay una frase en una oración católica que dice "Y perdónanos, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden". Nunca la vuelvas a decir en automático, mira lo que estás diciendo...si eres un marro para perdonar, no esperes tampoco pétalos de rosas cuando tu seas quien necesite ser perdonado.

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Cumplir tu palabra es una cualidad importantísima, si no sabes si puedes cumplir, mejor no prometas, no le cierres las opciones a otros, deja que tengan libertad de tener otras oportunidades o libre albedrío.

No quiere decir que ahora no te comprometas a nada, hazlo, pero hazlo siendo una persona espiritualmente confiable y responsable. La espiritualidad no es coerción, es elección.

¿Quieres una ayuda para identificar el dolor de una promesa incumplida? Recuerda alguna promesa que a ti no te hayan cumplido...¿Qué sentiste? Busca un ejemplo valioso para que logres desarrollar algo llamado empatía.

Feliz viernes y Shabbat Shalom cuando sean visibles las tres primeras estrellas en el firmamento nocturno.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana prompt Prana Pascual



martes, 1 de septiembre de 2026

El problema de la separación


Seguramente algunos de ustedes ya tenían la gran lista adelantada, hecha en años anteriores. No dejen de revisitarla y de complementarla con la nueva gente con la que han interactuado en estos años más cercanos, quizás hasta puedan encontrar que personajes recientes, son ya reinterpretaciones de figuras de su pasado, ya evolucionadas.

Mientras trabajan en todos los conceptos que hemos estado revisando para la comprensión de los claroscuros humanos, no dejen de pensar en prevenirse de la ilusión de la separación y dualidad en la que entraron Adán Y Eva en el relato...el Árbol del que comieron fue el de "El conocimiento del Bien y del Mal" y normalmente veremos que este mundo no es clasificable con esa simpleza, y esa mirada tajante es en la que muchas ocasiones nos bloquea para poder digerir lo que nos sucede como una situación llena de matices, sin que caigamos en la trampa de clasificarlo como "bueno" o "malo" y con ello crear un juicio parcial de todo lo que nos acontece y sufrir por dicha fragmentación.

Pues bien, para nutrir la comprensión del trabajo necesito empezar a hablar de las cuatro transgresiones que específicamente se buscan solventar durante Rosh Hashaná:

1) Idolatría (Avodah Zarah), 2) Adulterio (Gilui Arayot), 3Derramamiento de Sangre (Shefijut Damim) y 4) La mala lengua (Lashón Hará). Estas no son elegidas al azar: representan las raíces de todo daño espiritual y relacional que un ser humano puede causar.

Desde la perspectiva del Árbol de la Vida, cada una de estas transgresiones corresponde a una desconexión específica entre las Sefirot.

La Idolatría es la raíz de todas las separaciones: implica colocar algo creado (dinero, estatus, otra persona) en el lugar que solo corresponde al Creador (Ein Sof). Esto daña la Sefirá de Kéter, la corona de la consciencia divina, porque el alma deja de reconocer la fuente única de toda existencia y la parcializa creando confusión entre la premisa básica de "Todo es Bueno" a "Hay bien y mal", amén de que cuando hay un ídolo, hay un ser disminuido a la idolatría, una persona que deja de acreditar su valía. Se puede admirar a otro, se puede apreciar las cosas, pero no se les puede acreditar que estas sean condicionantes de tu propia valía.

El Adulterio (Gilui Arayot) no se limita al plano físico; kabbalísticamente, es la profanación de la unión entre Tiféret y Maljut. Cuando una persona traiciona un pacto o alianza, fractura la capacidad del alma para reflejar la unidad del Creador en sus vínculos más íntimos, creando desconfianza, dolor, celos, inseguridad. No se limita a matrimonio, sino que responde más a dañar la certeza, la integridad convenida dentro de una unión. Ojo, en las correcciones no implica que no puedas decidir separarte de una relación que ha cumplido con su cometido, la clave está más en el concepto de traicionar, engañar, dañar o abusar de la confianza, sin el valor de asumir la reorganización con claridad y respeto, procurando preservar un vínculo.

El Derramamiento de Sangre (Shefijut Damim) atenta contra la Sefirá de Gevurah, la fuerza de la justicia y el límite. Quitar o dañar la vida de otro es negar que cada ser es una vasija única de luz. En un sentido más sutil, también incluye “derramar” la energía vital propia a través de la ira, la violencia verbal o la destrucción de oportunidades ajenas. Avergonzar a alguien y generarle una inseguridad que le limite es un daño que puede perdurar en el tiempo y cambiar el rumbo de su historia. 

Finalmente, Lashon Hará es considerada por los sabios como tan grave como las otras tres juntas, porque el habla es el canal mediante el cual la consciencia se manifiesta en el mundo. Cada palabra negativa, chisme o calumnia no solo daña al otro, sino que “mancha” las Sefirot de Hód (esplendor) y Yesod (fundamento), que gobiernan la comunicación y la conexión entre las almas. Hablar mal destruye la posibilidad de unión y se considera muy grave porque puede generar suficientes dudas como para que otros mantengan la unión también: desintegra los tejidos que permiten los vínculos humanos. Ojo, en esta época ya tiene nuevos nombres "funar", "cancelar"...¿Puedes ver las implicaciones masivas de esta transgresión?

¿Qué observas? Todas las transgresiones conducen a la separación, desunión y fragmentación de las relaciones entre los seres humanos. 

Por eso, en Rosh Hashaná, el sonido del Shofar se divide en cuatro series de toques: cada una para anular simbólicamente una de estas transgresiones y restaurar el flujo de luz entre lo alto y lo bajo.

Hacer teshuvá (retorno, reparación, arrepentimiento, contrición) busca reordenar nuestra consciencia para que cada acción, vínculo, límite y palabra vuelva a ser un canal de bendición y no de separación, pero nuestro cambio debe ser de fondo, transformacional, no ser flor de un día, por eso estamos poniendo tanto empeño. 😅

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana - prompt Prana Pascual