domingo, 25 de enero de 2026

El trabajo de ser libres


Estamos empezando la semana de la porción llamada Beshalaj, una de las que se han considerado de las más importantes de toda la Biblia, porque es donde se revelan los Nombres de Dios. Este es un momento en el que los humanos reciben lo que se llama poder de Mente sobre Materia.

Piénsalo: Hasta ese momento, los israelitas (y con ello hablamos del alma de las personas que desean ser espirituales y despertar consciencia)  estaban actuando como niños, sujetos al cuidado de alguien más; en el pasado habían Patriarcas, es decir unos ciertos guías que ya estaban más despiertos y que les iban abriendo brecha, pero sin que la masa se hiciera responsable de sí misma, de hecho se les dice "los niños de Israel", porque efectivamente, su responsabilidad ante el Universo era la misma que tiene un animalito cualquiera, era tan solo esperar a que hubiera buen clima o desear que la fortuna les sonriera, y si no, ni modo.

Cuando se acabaron los patriarcas, cayeron en el poder de un amo mucho más severo, el faraón, que para bien o para mal, guiaba sus destinos y decidía por ellos. No de buena manera pero les evitaba "el trabajo de ser libres".

En esta porción salen de Egipto, el pueblo israelita se "emancipa" de la mente del Faraón pensando por ellos y se adentran a lo que hasta ese momento es un desierto...obvio, nadie que nace al mundo sin experiencia lo siente como un vergel😊así que entre el escape y la persecución sucede por primera vez un evento en el que se les exige que tomen parte en su propia salvación: El cruce del Mar Rojo. 

Sabemos que en este caso, Moisés vuelve a levantar sus ojos para pedir al Creador que los salve y este irónicamente le responde ¿Por qué me llamas a mi? Y como papá que sabe que si se les resuelve todo a los hijos nunca crecerán, los deja sabiendo que la condiciones de la situación tienen forma de solucionarse pero que ellos deberán hacer un esfuerzo para salvarse a si mismos.

Esto ya de por sí es un gran mensaje: tienes que participar en el desarrollo de tu consciencia, las cosas tienen opción, si hay puertas por donde salir, pero hay que encontrarlas.

El pueblo elegido no se llama así porque Dios los elija, sino porque cada persona se elige para crecer y desarrollarse, para cultivar su consciencia y elevarla a alturas aún insospechadas. ¿No es acaso el mundo que vemos hoy ilimitado en sus posibilidades? Quizás no todo pasa cuando quieres, pero si sigues avanzando eventualmente todo se va volviendo accesible.

Lo que necesitamos es crecer, volvernos adultos espirituales, dejar de tener intermediarios de otra manera, aunque se oiga muy poético ser "Niño de Israel", eso solo te asegurará un mundo difícil e inaccesible. Crecer en cambio lo vuelve La Tierra Prometida. Este es el inicio de la vida espiritual de las masas (ojo, no religioso porque eso ya desde antes), por eso es un evento realmente notable.

Feliz domingo

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://www.ingenieriamental.com.co/taller-de-sanacion-heridas-de-la-infancia/

sábado, 24 de enero de 2026

Paroketh, el velo entre mundos


Es importante mejorar perfeccionar nuestra memoria, olvidar es un nivel de muerte del corazón.

El primer nivel de memoria es recordar: ¿Dónde estoy viviendo mi vida? ¿Dónde está mi foco en este mundo? ¿A donde está conectada mi alma? 

Es fácil vivir en el olvido, por eso los kabbalistas recomiendan que cada mañana recapitules ¿A donde se encuentra conectada mi alma?

Tienes que tener en cuenta, que todo lo que te pasa en este mundo, es para perfeccionar tu alma, todo lo que te pasa en el día, pero si no lo recuerdas, se transforma en el mundo del olvido, schlich lejá (Shlij lejá)

Si te permites vivir en ese mundo del olvido, no recordarás todo lo que tu alma ya sabía antes incluso de nacer y que necesita para su desarrollo en esta encarnación.

La Kabbalah enseña que, durante la vida humana, una persona existe en cuatro niveles de ser o consciencia, cada uno de los cuales corresponde a uno de los Cuatro Mundos.

Assiah, el Mundo de la Acción, es la morada del cuerpo físico.

Yetzirah representa las emociones (Yesod a Chesed)

Briah formados por Binah y Jojmá, la morada del espíritu

Atziluth que es la séfira de Keter, la Mónada, o la chispa pura de la Fuerza Ain. Ain es traducido como ojo, pero también como el manantial, o "la fuente".

Los maestros enseñan que justo a la mitad de Yetzirá, donde está la séfira de Tiferet hay un velo. Supongo que te sonará conocido "El velo que nos separa de lo que entendemos como "el más allá". Ese velo se llama Paroketh.

El Velo de Paroketh, también llamado las «Nieblas de Paroketh» o el «Velo de la Ilusión», es una barrera simbólica que oculta la luz cegadora de la Verdad Única a la consciencia humana común. Si no existiera no podríamos tener la experiencia de aprendizaje puesto que la fuente de todo sería obvia, la "personalidad" humana quedaría ciega e inexistente.

Es verdad que un poco de ese olvido es para recordar y aprender, pero eso no quiere decir que nos abandonemos a no recordar, el esfuerzo es el traspasar ese velo. Olvidar a que vinimos al mundo sería perder la gran oportunidad de desarrollo que esto implica.

En muy raras ocasiones, algunos entre nosotros experimentarán un levantamiento momentáneo del Velo de Paroketh. Para estas personas, estos momentos se describen como profundos, sin memoria del tiempo. 

Lo que buscamos los estudiantes de Kabbalah es "rasgar" ese velo para recordar nuestro origen inmortal y el mundo infinito del que provenimos, pero esto a través del esfuerzo y el mérito de elevar nuestra consciencia y diluir la ilusión de nuestra identidad de ego o de personalidad mundana en este mundo físico.

¿Qué tan lejos te sientes de poder mirar a través del Velo?

Shabbat Shalom

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt


Fuentes 

https://www.iok-kabbalah.org/IntroOuterCourt.html / El Centro de Kabbalah

Imagen https://www.yogaenred.com/2015/01/15/maya-el-velo-de-lo-invisible/