Estamos empezando la semana de la porción llamada Beshalaj, una de las que se han considerado de las más importantes de toda la Biblia, porque es donde se revelan los Nombres de Dios. Este es un momento en el que los humanos reciben lo que se llama poder de Mente sobre Materia.
Piénsalo: Hasta ese momento, los israelitas (y con ello hablamos del alma de las personas que desean ser espirituales y despertar consciencia) estaban actuando como niños, sujetos al cuidado de alguien más; en el pasado habían Patriarcas, es decir unos ciertos guías que ya estaban más despiertos y que les iban abriendo brecha, pero sin que la masa se hiciera responsable de sí misma, de hecho se les dice "los niños de Israel", porque efectivamente, su responsabilidad ante el Universo era la misma que tiene un animalito cualquiera, era tan solo esperar a que hubiera buen clima o desear que la fortuna les sonriera, y si no, ni modo.
Cuando se acabaron los patriarcas, cayeron en el poder de un amo mucho más severo, el faraón, que para bien o para mal, guiaba sus destinos y decidía por ellos. No de buena manera pero les evitaba "el trabajo de ser libres".
En esta porción salen de Egipto, el pueblo israelita se "emancipa" de la mente del Faraón pensando por ellos y se adentran a lo que hasta ese momento es un desierto...obvio, nadie que nace al mundo sin experiencia lo siente como un vergel😊así que entre el escape y la persecución sucede por primera vez un evento en el que se les exige que tomen parte en su propia salvación: El cruce del Mar Rojo.
Sabemos que en este caso, Moisés vuelve a levantar sus ojos para pedir al Creador que los salve y este irónicamente le responde ¿Por qué me llamas a mi? Y como papá que sabe que si se les resuelve todo a los hijos nunca crecerán, los deja sabiendo que la condiciones de la situación tienen forma de solucionarse pero que ellos deberán hacer un esfuerzo para salvarse a si mismos.
Esto ya de por sí es un gran mensaje: tienes que participar en el desarrollo de tu consciencia, las cosas tienen opción, si hay puertas por donde salir, pero hay que encontrarlas.
El pueblo elegido no se llama así porque Dios los elija, sino porque cada persona se elige para crecer y desarrollarse, para cultivar su consciencia y elevarla a alturas aún insospechadas. ¿No es acaso el mundo que vemos hoy ilimitado en sus posibilidades? Quizás no todo pasa cuando quieres, pero si sigues avanzando eventualmente todo se va volviendo accesible.
Lo que necesitamos es crecer, volvernos adultos espirituales, dejar de tener intermediarios de otra manera, aunque se oiga muy poético ser "Niño de Israel", eso solo te asegurará un mundo difícil e inaccesible. Crecer en cambio lo vuelve La Tierra Prometida. Este es el inicio de la vida espiritual de las masas (ojo, no religioso porque eso ya desde antes), por eso es un evento realmente notable.
Feliz domingo
Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt
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