martes, 1 de abril de 2025

Levítico y lo que significa


El tercer libro de la Torah se llama Vayikrá, es decir, todo el tomo tiene este nombre, sin embargo, la primera porción, también se llama así, ambos tienen este nombre para aclarar.

Vayikrá en español no se le menciona así, sino "Levítico" ya que aquí se verterán las ordenanzas para estos personajes que eran los que trabajaban al servicio del tabernáculo y después del templo. De hecho, encontrarás que entre los apellidos de familias judías hay los Levy, quienes vendrían de estas ramas de personas que se consagraban al servicio.

El capítulo en sí, de lo que nos va a hablar es de los llamados "korbanot", que en español comprenderemos como "sacrificios".

Los maestros nos explican que aunque esto pudiera parecer una crueldad hacia los animales, en realidad les daba la oportunidad de cumplir una corrección, así que era más favorable para ellos en términos de chispa de alma ser sacrificados que morir de viejos -por decirlo así-.

Sin embargo, esta aclaración no busca que regresemos a esa práctica de delegarle a otro ser lo que a nosotros nos corresponda; ya no habiendo tabernáculo ni templo, sino comprendiendo que el templo móvil somos cada uno de nosotros, el sacrificio se enfoca en hacer sacrificios de nuestra bestiecilla interna, el ego que normalmente es el que nos duele, nos pica y nos punza ante muchas situaciones de la vida y que es el que nos detona ira, celos, rencores, resentimientos, pereza, indiferencia, desgano y muchas otras manifestaciones mucho más allá que la sola vanidad u orgullo con el que lo tenemos identificado.

Todo lo que nos identifique con sentido de víctima, eso es lo que hay que sacrificar y no es necesariamente con actos de penuria física, pero más bien con actos de restricción, es decir, no vivir siempre alineados al principio del placer, tan solo porque nos queramos evitar la molestia o porque nos adula o nos place algo. Esas indulgencias son el tipo de indisciplina que justo nos ablanda la voluntad o libre albedrío dejándonos ineptos o incapaces de enfrentar la vida con valía.

Obsérvalo: si ya te permitiste un pedacito del pastel, ya el segundo o tercer bocado son considerablemente más fáciles de dar porque "al fin...ya caí, ya que más da". Si ya te permitiste hoy faltar al gimnasio, mañana es más fácil. Si hoy ya le faltaste el respeto a alguien, estás en vías de seguir irrespetando a esa persona con más facilidad cada vez y un día sorprenderte hasta llevando a cabo actos violentos. O contra ti mismo: Si ya hoy no respetas tu propia dignidad, mañana es más sencillo que caigas en una espiral de baja autoestima y poco aprecio por ti mismo. Hay muchas maneras en que se manifiesta la caída ante la baja restricción por no aprender a sacrificar a tiempo lo que sea necesario.

Los sacrificios demandan una clara razón de por qué hacerlos, con que consciencia y con que disciplina: la palabra korban, aunque podamos pensar que simplemente significa sacrificio, en realidad quiere decir "acercarse"...¿A quien? Pues en términos simples: A Di.os.

A Di.os o a el Orden superior, o al Di.os que habita en ti. ¿Cómo lo entenderías tú?

No pases tus ojos por estas líneas sin hacer un acto de introspección. En este libro nuestro trabajo será ser observantes de nosotros mismos y de cómo podemos crecer espiritualmente por nuestro propio esfuerzo.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen fragmento de https://subsplash.com/thebibleproject/lb/mi/+zv4d2yz



lunes, 31 de marzo de 2025

"Nuestro futuro pasado"


¿Es que acaso la historia está corriendo al revés, buscando encontrar el otro extremo del lazo de este tiempo que aparentemente, corre de atrás hacia adelante, para finalmente conectarse pasado y futuro en una unidad indivisible, donde de aquello que parece pretérito, está realmente manando nuestro futuro del entendimiento?

Piénsalo ¿De quienes estudiamos? ¡De los Maestros "del aparente ayer", que estaban más adelantados en espiritualidad y comprensión del sistema de lo "más allá de lo físico" que nosotros!!

Me lo pregunto porque leyendo la introducción del tercer libro de la Biblia editada por el Centro de Kabbalah, El Rav Berg nos hace notar que esta institución a través de sabios estudiosos, ha estado enfocada en revelar de manera masiva los secretos de la Kabbalah por el bien de la humanidad y su liberación de la fuerza detractora del Satán, también conocido como EGO.

En esta lectura nos habla de los escritos y los estudios de maestros "de la antigüedad", que llevaron a cabo sacrificios que han redundado en la revelación cada vez más amplia de la Luz en este mundo de ilusión que experimentamos...Nótalo bien, los maestros "de allá y entonces", son quienes nos están tratando de decir desde aquella aparente época "pasada", lo que necesitamos saber para despertar a la consciencia...¿No se supone que nosotros seríamos los adelantados? Pero no, pareciera que en consciencia, es de ellos de quienes más podemos absorber las verdades trascendentales y no al revés...¿Quiénes están en el punto más elevado y quienes en el más bajo entonces?😮

Pero no son los únicos, es verdad que en la Biblia leemos acerca de estos humanos que a lo largo de sus vidas se dedicaron a romper los velos que nos separan del entendimiento del sistema de la Luz en que nos encontramos, pero leyendo de otras culturas en estos días, me encuentro con algo que estudiaba mi abuelo materno (de quien debo mi nombre, Prana*) desde que era muy joven sobre los cuerpos del conocimiento de la India, y no deja de sorprenderme como los textos antiquísimos de esta cultura tienen conceptos tan similares a los que se estudian en la Kabbalah: 

El Ego es el enemigo a vencer y también es a través de sacrificarlo de muchas maneras, de no endiosarse con este mundo físico que lograban dominio de mente sobre materia -literal-, tanto como para reportar materializaciones de la aparente nada, levitación, don de la ubicuidad, poderes de mentalismo que de escucharlos se queda uno boquiabierto. (Cabe mencionar que mi abuelo parece haber logrado varios de esos avances tangibles con su disciplina férrea en la práctica, ya que en su contexto y época no tenía condiscípulos, solo su impresionante determinación).

Lo interesante es, que son los maestros del pasado los que están ahora siendo comprobados por los futuristas que a través de la revelación de la física cuántica y de todos los nuevos hallazgos sobre la naturaleza paradójica de la Luz, etc.

Según la lógica lineal ¿No deberíamos ser nosotros los que ya entendiéramos y los del pasado los que estuvieran más a oscuras? ¡¡Pero es al revés!! Son los Maestros del Ayer los que nos están trayendo la Luz ...

¿Será que en realidad ya estamos en el retorno hacia ese Entendimiento que ya estuvo revelado anteriormente? Gracias Maestros de la Antigüedad, o ¿Deberemos decir Maestros de nuestro futuro pasado?

Pongamos atención.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

* Prana= Energía vital

Basado en la Biblia Kabbalista y en reflexiones sobre lecturas de la India.

Foto archivo personal, foto de mi abuelo materno en su taller