sábado, 20 de junio de 2026

Reconocerlo en todas las sendas


Esta mañana, viendo imágenes de celebración del Mundial, observo a la gente festejando con espontaneidad, sin toda la complejidad que se ha establecido para poder convivir en este mundo sin tener tanto miedo de la expresión de lo que sea.

Es verdad que también hay excesos, y hay riesgo, hay basura, pero también hay alegría y comunión. Hay fervor. Un poco de todo o un mucho.

La gente, especialmente los jóvenes, han salido a ejercer libertad de actuar y han olvidado las intensas reglas con las que ahora se ha elegido convivir. En un tiempo en que tocarse, mirarse, hablarse unos a otros se ha vuelto tan observado, hoy, observar que no cabe un alfiler entre las personas bailando al mismo ritmo y paso, lanzándose al aire entre sí, o besando a desconocidos en las calles sin que haya un sentimiento intenso de ofensa o temor, llama la atención y me hace pensar en las fuerzas rituales de tiempos pretéritos.

Ver a tantas personas celebrar juntas y moverse como vuelan las parvadas de aves en el cielo, como comandadas por una sola inteligencia que los integra, todas como si funcionaran con un solo cerebro, me quedé pensando "Debe haber una generación de vibraciones energéticas con tanta gente sumada, que en algo cambiarán al mundo...no puede haber tanto movimiento de energía sin que algo cambie en la tierra".

Se mira como si fueran una inmensa tribu convocando a la buena fortuna para la temporada de siembra, para llamar a la lluvia o para bendecir la cosecha.

Para nada es mi intención juzgar o declarar si esto es "bueno o malo", porque me parece reduccionista y hasta aburrido mientras el fenómeno acontece, pero me pareció interesante abordarlo con una frase de Proverbios 3.6 : 

"Reconócelo en todos tus caminos (y el enderezará tus sendas)"

Reconocerlo en todas las sendas no divide entre las actividades "espirituales y mundanas" sino verlo siempre, reconocerlo en lo que parece trivial y lo complejo, donde cada acción resulta un espacio para elevar la chispa divina (nitzotzot).

¿Podrá ser nombrado México tantas veces por tantas voces al unísono sin que esto sea una bendición para esta Tierra?

¿Tu que opinas?

Shabbat Shalom

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana prompt Prana Pascual


miércoles, 17 de junio de 2026

Luz y Vasija / Espíritu y Alma


Ya que hemos estado explorando los niveles del alma, la siguiente pregunta que apareció en alguno de ustedes lectores fue ¿Y es lo mismo que el espíritu?

Como veremos las preguntas van en crescendo y el nivel de comprensión que queremos es cada vez más "exquisito", 😆lo cual me da gusto porque quiere decir que hay curiosidad, una modalidad del deseo que es imprescindible para recibir, y para eventualmente convertir en dar. Por favor piensen ¿Para qué quiero yo saber esto? ¿Cómo lo puedo aplicar a mejorar mi vida y/o la de los que me rodean?

La curiosidad que es tan solo para dejarla ahí en el cajón de las cosas que no me sirven para nada es como el maná que al día siguiente ya no era comestible. Lo que buscamos es saber para transformar.

Cuidado con eso, por eso, reflexionen, hagan introspección ¿Qué me aclara? ¿Qué utilidad práctica me provee saber esto?

Entonces: La conexión de la neshamá con Di.os es intrínseca, directa y basada en su origen divino. No es que la neshamá "busca" conectarse con Di.os; es que ya está conectada porque es literalmente una parte de Di.os mismo.  También el Ruaj y el Nefesh, pero no son conscientes de ello.

Sin embargo, como manifestación, el espíritu y el alma no son exactamente lo mismo: ambos son parte de la unidad, evidentemente. La forma en que a lo largo del tiempo nos hemos acercado al concepto es con la metáfora que nos ofrecen los maestros kabbalistas de Luz y Vasija. Luz sería el espíritu, Vasija es el Alma

La alma (nefesh-ruach-neshamah) = la vasija (Kli) creada para recibir.

El espíritu (ruach ha-kodesh/Luz) = la Luz (Or) del Creador que la llena y anima.

La vasija debe asemejarse lo más posible a la sutileza de la Luz, contar con sus atributos para que el espíritu pueda impregnar a la vasija. Si la vasija es burda la Luz se posa en ella, pero "no se fusiona con". Imagina: si la Luz fuera de agua y la vasija lograra ser de agua ¿que pasaría? Se fusionarían en una sola unidad, no habría ya distinción.

Pero en realidad no es agua, es consciencia y por ello trabajamos justo con atributos que caen en el reino del darse cuenta, que son esos momentos de absoluta claridad sin un esfuerzo tan calculador. El entendimiento aún lleva un esfuerzo intelectual, el darse cuenta es una certeza absoluta de que eres parte de.

Me parece que si el Universo espiritual tuviera una gran característica sería la consciencia, una especie de respiración o ritmo entre exhalar-expirar que tiene el Todo. Una inteligencia superior que soluciona y organiza más allá de nuestra comprensión limitada ¿Cómo es posible que cada ser sea tan perfecto en su organización? Hay un Orden que va más allá de la mirada ingenieril, simplemente es tan claro que sucede.

Recibir Ruaj a Codesh (Inspiración Divina), es recibir al Espíritu Santo, es decir ya de alguna manera muy profunda significa tener integrado lo que de alguna manera podría denominar la octava superior de entender que es tener certeza absoluta de que todo está dentro del Orden supremo y poder transitar la vida con esa convicción.

¿Qué reflexionas? Pero de verdad ¿Qué reflexionas? Me encantará leerte en comentarios.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana prompt Prana Pascual