miércoles, 17 de junio de 2026

Luz y Vasija / Espíritu y Alma


Ya que hemos estado explorando los niveles del alma, la siguiente pregunta que apareció en alguno de ustedes lectores fue ¿Y es lo mismo que el espíritu?

Como veremos las preguntas van en crescendo y el nivel de comprensión que queremos es cada vez más "exquisito", 😆lo cual me da gusto porque quiere decir que hay curiosidad, una modalidad del deseo que es imprescindible para recibir, y para eventualmente convertir en dar. Por favor piensen ¿Para qué quiero yo saber esto? ¿Cómo lo puedo aplicar a mejorar mi vida y/o la de los que me rodean?

La curiosidad que es tan solo para dejarla ahí en el cajón de las cosas que no me sirven para nada es como el maná que al día siguiente ya no era comestible. Lo que buscamos es saber para transformar.

Cuidado con eso, por eso, reflexionen, hagan introspección ¿Qué me aclara? ¿Qué utilidad práctica me provee saber esto?

Entonces: La conexión de la neshamá con Di.os es intrínseca, directa y basada en su origen divino. No es que la neshamá "busca" conectarse con Di.os; es que ya está conectada porque es literalmente una parte de Di.os mismo.  También el Ruaj y el Nefesh, pero no son conscientes de ello.

Sin embargo, como manifestación, el espíritu y el alma no son exactamente lo mismo: ambos son parte de la unidad, evidentemente. La forma en que a lo largo del tiempo nos hemos acercado al concepto es con la metáfora que nos ofrecen los maestros kabbalistas de Luz y Vasija. Luz sería el espíritu, Vasija es el Alma

La alma (nefesh-ruach-neshamah) = la vasija (Kli) creada para recibir.

El espíritu (ruach ha-kodesh/Luz) = la Luz (Or) del Creador que la llena y anima.

La vasija debe asemejarse lo más posible a la sutileza de la Luz, contar con sus atributos para que el espíritu pueda impregnar a la vasija. Si la vasija es burda la Luz se posa en ella, pero "no se fusiona con". Imagina: si la Luz fuera de agua y la vasija lograra ser de agua ¿que pasaría? Se fusionarían en una sola unidad, no habría ya distinción.

Pero en realidad no es agua, es consciencia y por ello trabajamos justo con atributos que caen en el reino del darse cuenta, que son esos momentos de absoluta claridad sin un esfuerzo tan calculador. El entendimiento aún lleva un esfuerzo intelectual, el darse cuenta es una certeza absoluta de que eres parte de.

Me parece que si el Universo espiritual tuviera una gran característica sería la consciencia, una especie de respiración o ritmo entre exhalar-expirar que tiene el Todo. Una inteligencia superior que soluciona y organiza más allá de nuestra comprensión limitada ¿Cómo es posible que cada ser sea tan perfecto en su organización? Hay un Orden que va más allá de la mirada ingenieril, simplemente es tan claro que sucede.

Recibir Ruaj a Codesh (Inspiración Divina), es recibir al Espíritu Santo, es decir ya de alguna manera muy profunda significa tener integrado lo que de alguna manera podría denominar la octava superior de entender que es tener certeza absoluta de que todo está dentro del Orden supremo y poder transitar la vida con esa convicción.

¿Qué reflexionas? Pero de verdad ¿Qué reflexionas? Me encantará leerte en comentarios.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana prompt Prana Pascual

martes, 16 de junio de 2026

Yejidá


Yejidá (La Unidad Divina)

Significa singularidad o unidad y es el núcleo más elevado del alma.
Representa el punto de conexión pura e indivisible directamente con la esencia de Di.os.
En este estado no existe separación alguna entre el creador y la criatura. 

Yejidá, en la terminología kabbalística, es la dimensión más alta del alma humana: la chispa de unidad plena con la Fuente.

Mientras que las otras sefirot del alma (Nefesh, Ruaj, Neshama, y Jaiá) describen niveles de vida, emoción, intelecto y conexión vital, Yejidá representa la consciencia de unicidad absoluta, más allá del yo individual, donde el sentido de separación se disuelve y solo existe la Presencia divina. No es una “parte” activa en la vida cotidiana, sino la raíz más íntima y oculta de lo que somos.

¿Puede un humano experimentarla durante la encarnación? Tradicionalmente la respuesta es compleja: Yejidá no suele manifestarse como experiencia sostenida en el cuerpo físico porque su naturaleza trasciende el pensamiento, la emoción y el ego. Sin embargo, los textos y maestros kabbalistas reconocen destellos o “toques” de Yejidá: momentos de unidad profunda, éxtasis místico o intuición unificadora en los que la sensación de separación se quiebra por instantes. Estas aperturas suelen ser breves y fugaces, y requieren una preparación espiritual —purificación ética, estudio sincero y práctica devocional— para volverse más frecuentes o reconocibles.

Algunas etapas de la vida y prácticas facilitan estos destellos: estados de oración intensa, meditación concentrada en la unidad, hitos de teshuvá (retorno/transformación), o experiencias límite que disuelven las defensas del ego.

También se dice que en momentos de muerte o de cambio profundo el alma puede “robar” una visión de Yejidá. Pero la tradición enfatiza que el objetivo no es poseer un fenómeno místico sino permitir que esa raíz influya en cómo vivimos: que nuestras acciones reflejen unidad y compasión.

Consejo práctico de los maestros: cultiva silencio interior y actos de bondad consciente. Dedica unos minutos diarios a una práctica sencilla —respiración atenta, oración breve enfocada en la intención de unidad, o lectura reflexiva de un pasaje que eleve— y acompáñala con pequeñas acciones desinteresadas. Con paciencia y coherencia, esos “toques” de Yejidá se vuelven más fáciles de reconocer, y más importante aún, transforman tu vida en una expresión más continua de conexión.

En la psicología humanista, a esos momentitos se les conoce como experiencias cumbre, momentos breves de máxima plenitud y felicidad, asombro y realización.* 

Hemos concluido con este compendio de los niveles del alma, pero estoy segura de que no hemos terminado con el tema, seguiré atenta de profundizar cada que pueda. ¿Comentarios? Me gusta leerlos para saber qué les pareció y de qué manera esto los apoya en su vida humana.

A mi lector(a) que solicito una escala de desarrollo espiritual, espero le haya resultado de interés y buen uso. 

Feliz día Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana - prompt Prana Pascual

*Ojo: la experiencia es maravillosa, no de asombro funesto ni provocador de temor por un contenido tenebroso. Yejidá es gran pureza espiritual.