El amor verdadero florece en un terreno libre de expectativas y condiciones.
Cuando injertamos expectativas en la relación con el otro, creamos límites: definimos cómo debe actuar o responder lo que amamos.
Esa semilla de expectativa reclama un fruto específico
y, si no lo recibe, genera sensación de carencia y sufrimiento. En términos
kabbalísticos, las expectativas actúan como kelim (vasijas) demasiado rígidas:
pretenden contener la Luz en formas prefijadas, y al hacerlo, rompen la
posibilidad del flujo auténtico de Ein Sof hacia abajo.
La expectativa nos coloca en el papel de víctima, porque supone que el otro tiene la obligación de proveernos. Así transferimos nuestra potencia interna hacia afuera y quedamos a merced de respuestas ajenas. El sentimiento de impotencia nace cuando esperamos recibir en vez de crear.
La sabiduría práctica aquí es clara: preguntémonos primero
“¿qué puedo dar?” en vez de “¿qué voy a recibir?”. Al tomar la iniciativa —al
cultivar nuestras propias vasijas interiores con intención y esfuerzo—
regeneramos el equilibrio entre dar (Jesed) y recibir (Gevurah), y
permitimos que el flujo de energía circule sin obstáculo.
Cuando renuncias a las expectativas, recuperas la capacidad de apreciar lo que llega. La dinámica víctima–victimario se sostiene porque ambos roles requieren uno del otro para mantener el bloqueo energético; si uno deja de esperar, el patrón se disuelve.
En lenguaje kabbalístico, el corazón abierto que ofrece sin condición se alinea
con la sefirá de Tiferet: armoniza y permite que la Luz se refleje sin exigir
forma. Practicar el amor sin condiciones es dejar que la realidad revele su
plenitud, sosteniendo la responsabilidad de tu propia consciencia y siendo
—antes que receptor pasivo— canal consciente del amor que deseas ver
manifestado.
Como verás, estamos hablando de amor que logra madurar, ya que normalmente al inicio de toda relación, lo usual, es entrar llenos de expectativas, pero eso es el enamoramiento. Amar es ya el resultado de un proceso que va permitiendo hacer estos ajustes y que el sentimiento se vuelva profundo y estable.
Shabbat Shalom cuando sean visibles las primeras tres estrellas en el firmamento nocturno.
Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt
Basado en clases del Rav Berg / El Centro de Kabbalah Internacional
Imagen Nano Banana - prompt Prana Pascual
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