martes, 10 de febrero de 2026

Nada es aleatorio


Mishpatim Rav Berg 2013

La porción de Mishpatim comienza con un tema que repele a la mayoría de la gente: la cuestión de la esclavitud, discutiendo cuántos años debe trabajar un esclavo israelita. También nos dice que a este esclavo eventualmente se le debe dar su libertad. ¿Se supone que debemos leer Mishpatim para aprender sobre los esclavos?

Cuando leemos la Biblia literalmente, estos versículos no tienen sentido. De hecho, parecen totalmente irrelevantes y, además, existe la duda de si hay o no una razón para estudiarlos o considerarlos de mucha importancia. Pero como sabemos, el Zohar es el instrumento que utilizamos para ayudarnos a descifrar la Biblia, que nunca debió tomarse literalmente. El Zohar explica que podemos aprender mucho sobre las causas de nuestro propio caos. Por caos no me refiero a las grandes catástrofes que ocurren de vez en cuando, sino más bien a aquellas experiencias diarias, mensuales y anuales que crean dudas sobre la existencia de un Creador.

El Zohar dice que el primer verso de Mishpatim: “Estas son las leyes que debes presentarles”, se refiere a la ley de la reencarnación, indicando que el viaje del alma de una vida a otra de hecho existe. De esto se tratan estos versos de Mishpatim: no de la esclavitud sino de la reencarnación. Muchos de nosotros, en un momento u otro, nos hemos planteado la pregunta: "¿Qué hice para justificar este tipo de caos en mi vida?"

Lo que enseñamos en Kabbalah es que el caos no viene de afuera sino de adentro. Nadie ahí fuera puede tocarnos o hacernos daño a menos que hayamos causado el caos en una vida o vidas anteriores, que es la causa de experimentar el caos hoy. No es aleatorio. No podemos conectar el caos que experimentamos en el presente con lo que pudimos haber hecho para merecerlo en el pasado a menos que seamos conscientes del concepto de reencarnación.

El Zohar nos enseña que podemos aprovechar la energía de otras vidas. Si bien es posible que no entendamos lo que estamos pasando, al menos podemos relacionarlo con la idea de que somos responsables de todo lo que nos sucede. El Zóhar explica que hay dos maneras de atravesar una dificultad: o podemos decirnos a nosotros mismos: Supongo que esto es una retribución por algo que hice en una vida anterior, o podemos clamar a Dios diciendo: "¿Por qué has traído esto?". ¿sobre mí?"

Sin embargo, con la segunda pregunta habremos desperdiciado la experiencia que nos presentó el universo y tendremos que volver otra vez. Esto nos ha pasado a todos; Cada uno de nosotros hemos regresado porque no reconocimos lo que se requirió de nosotros en una vida pasada. No pasamos por los tikkunim, correcciones. El objetivo de esta sección del Zohar es comprender que cuando aceptamos la responsabilidad por el caos que experimentamos, esto facilita su eliminación. Es así de simple. Este es el propósito de tener conciencia del principio de la reencarnación, que nos ayuda a reconocer que nada en este mundo es aleatorio.

Imagen https://www.theeconomyjournal.com/texto-diario/mostrar/714641/transparencia-justicia

Autor Rav Berg / El Centro de Kabbalah Internacional 2013

Publicado por Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

lunes, 9 de febrero de 2026

¿No preferirías estar preparado?


Los principales mensajes del Zohar en la parashá Mishpatim giran en torno a la reencarnación de las almas.

La reencarnación desde la Kabbalah se denomina gilgulim, es decir las almas descienden a este mundo para hacer correcciones de iniquidades y para completar deberes pendientes. Para aprender diría yo.

Si eres afín a esta sabiduría sugiero que le des una segunda pensada a este concepto de reencarnación, ya que si de alguna manera no crees en ella, muchos entendimientos no serán posibles de alcanzar porque el campo de acción solo físico, queda muy corto, muy parcial. Los humanos estamos llamados a trabajar en el mundo físico, pero también en el espiritual.

Dice el Zohar: "Desgraciado el hombre que vive como un animal" (sin ser peyorativo como tal), es decir vivir solo en un mundo sin considerar el otro, se considera "estar muerto", no de manera física pero de manera espiritual.

¿Por que una afirmación tan radical? Puesto que si no estás abierto a un mundo espiritual, -dicen los maestros- "no puedes ver a los ángeles que te acompañan, no puedes ver a la Shejiná, no puede escuchar la voz de HaShem".

Como siempre hacemos en este blog, tratamos de traducir a nuestro lenguaje cotidiano para comprender de manera que podamos asimilar.

¿Has observado alguna vez gente que se siente más inteligente por negar todo lo espiritual? Tachan de tontos a quienes si están abiertos a comprender algo más allá de lo evidente ante sus ojos físicos.

Es verdad, fanatismo e idolatría son excesos que no unen la razón con la intuición ni con la sabiduría recolectada por muchas mentes brillantes que han dedicado sus vidas a revelar los mensajes de lo Alto. El que es espiritual, busca los patrones más grandes del Universo, las señales y las mecánicas de como una vida tan compleja aquí en la tierra, emana de una mente superior, de una inteligencia más elevada. Es como si la Inteligencia Artificial negara que han habido hombres que la han estado creando y desarrollando, por hacer una analogía.

No puedes comprobar que lo espiritual no existe, pero solo porque no puedes demostrar con los medios actuales, ni que si ni que no, asumes que no hay nada después de la muerte física...¿no es una conclusión un tanto apresurada?

Explica la Kabbalah: Hay una cortina que separa ambos mundos y es verdad que está oculto, pero nos dice que los ojos espirituales ven a través de los sueños y a través de las visiones. 

En el mundo superior no hay cuerpo, no hay entonces comer, beber o hacer uso de un cuerpo físico ¿Qué hay ahí? Meditación, uso de la consciencia. Eso es algo que  -pensándolo así- debiéramos ejercitar también es este lado de la experiencia del alma.

Si en el momento cercano a tu muerte -como lo vemos cuando alguien está a punto de fallecer-, observamos que ese velo comienza a manifestarse ante los ojos de quien está por dejar el cuerpo físico...¿No querríamos estar mejor preparados para ese desencarne y estar más propicios para que nuestra consciencia pueda hacer ese transito sin tanto temor y sin conocimiento alguno de lo que puede pasar?

Te quiero invitar a la reflexión. Si de verdad no hubiera nada, si todo simplemente se vuelve negro y tu consciencia desaparece por completo ok...pero y si se te abriera todo ese otro mundo más pleno ¿No querías saber que hacer? Si desapareces simplemente ok, nada de lo que hoy te importa valdrá mucho ya, pero si hubiera continuidad en el proceso, ¿No sería absurdo ni siquiera habértelo planteado?

Tener una vida aquí como humano es ser capaz de ver a través de la cortina con los ojos del alma, más allá de los ojos físicos que ciertamente, desaparecerán.

Te dejo reflexionar

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://www.crisoldeideas.com/principal/de-la-inmortalidad-del-alma/