martes, 10 de enero de 2023

Amnesia espiritual

 

Todos sufrimos a veces de amnesia temporal. Pero hay una amnesia que padecemos la mayor parte del tiempo: amnesia espiritual.

Pareciera ser parte de la condición humana.

Casualmente (o no), las primeras letras de los títulos de los primeros seis capítulos del Libro de Éxodo (Shemot en hebreo) forman la palabra shovavim. El término shovavim es el plural de shovav.

Por si no lo sabes, shovav es un término despectivo para referirse a un niño o una persona inmadura que es maliciosa, traviesa o simplemente insolente. Un ejemplo de shovav sería el niño que te mira fijamente a los ojos mientras hace exactamente lo que le gritaste “recalcaste con ahínco” que no hiciera. Hacer cosas provocadoras como dibujar en la pared de la sala con un marcador indeleble y una gran sonrisa, meter la mano en el frasco de galletas mientras te mira directamente a los ojos y tú le dices: “¡NO!” o correr con tijeras por la casa, etc.

Entonces, ¿Cuál es la relación entre el Libro de Shemot y comportarse como un shovav?

Si no estás familiarizado con la simple historia del Libro de Shemot, las siguientes palabras la resumen: Moshé, con las indicaciones de Di.os, realiza muchos milagros espectaculares (incluyendo las diez plagas) para liberar a los israelitas de la esclavitud en Egipto, llevarlos al desierto y construir allí el Tabernáculo.

¿Ellos apreciaron sus esfuerzos? ¡NO! A lo largo del viaje solo se quejaron con Moshé: “Empeoraste las cosas. Nos gustaba la comida en Egipto. ¡Estábamos cómodos allí! ¡Queremos regresar!”. Ellos presenciaron los milagros y luego, poco tiempo después, se comportaron como si nada hubiese pasado. Perdieron toda la apreciación de lo que estaban haciendo por ellos. De hecho, muchas de las personas se quejaban repetidamente y se sublevaron. Tenían amnesia espiritual una y otra vez.

No tiene sentido. ¿O sí?

Esta no es una clase de historia. La historia es sobre nosotros, la humanidad, y describe lo que hacemos cuando nos comportamos como shovavim con el Creador; tal como lo demuestra nuestra conveniente pérdida de memoria con respecto a las bendiciones constantes en cada momento de nuestra vida. El Creador siempre nos ama, alimenta y nos da una gran oportunidad para llevar a cabo la misión de nuestra alma. Pero lo olvidamos. ¡Todo el tiempo nos quejamos y nos lamentamos de algo!

El siguiente comentario de la Biblia Kabbalística explica:

“Se levantó sobre Egipto un nuevo rey, que no conocía a Yosef” […] el Faraón dijo: “¿Quién es Dios para que yo deba escuchar Su voz?”. ¿Por qué es tan importante que él no conocía a Yosef, cuando no conocía a Dios?

La respuesta a esto es: cuando una persona deja de apreciar a los demás, hasta ahí llega su camino espiritual. El momento en el que el Faraón olvidó que Yosef había salvado el reino, el camino solo podía llevarlo al fracaso.

Su ingratitud por Yosef dio lugar a la miseria que envolvió a los israelitas y, al final, también a los egipcios.

Recuerda: la Biblia nunca habla de otras personas ni de historia. ¡Es un código metafísico atemporal que nos recuerda despertar y recordar!

Cuando olvidamos que alguien hizo algo por nosotros, aunque haya sido pequeño, también comenzamos a olvidar lo que el Creador hace por nosotros diariamente.

Batya Solomon - El Cenro de Kabbalah Internacional

Imagen https://www.kabbalah.com/es/articles/50-first-dates/

lunes, 9 de enero de 2023

Sin sentido

 


En este nuevo libro, Jacob ha muerto, y también Yosef. Los egipcios olvidan los bienes que les hizo tener a los isrealitas en su tierra y se comienza a diluir esa memoria de los tiempos en que fueron prosperos gracias al Primer Minitro Yosef.

Los egipcios esclavizaron a los niños de Israel y les amargaron la existencia en trabajos como hacer ladrillos y labores operativas de todos tipos en los campos etc. Les ponían todas las labores exhaustivas. De hecho en el texto se nombran palabras distintas para denominar este tipo de actividades.

Hay una palabra que nos enseña la Maestra Ruth Rosemberg al respecto: Parej

Parej no es una palabra que se use mucho, pero quiere decir desmoronarse, fragmentarse. ¿Cuál es el punto? 

Había dos tipos de dificultad, dos tipos de esclavitudes, una de ellas era una labor muy dura pero física, pero había otro tipo de labor que era más dura aún que era  parej, el punto de ruptura. ¿Por qué esa  era la más difícil?

Porque creaba fragmentación en los israelitas, les rompía el alma.

Parej es una actividad que se inicia, se interrumpe y nunca acababa. Cuando no acabas no hay satisfacción, la labor pedía el sentido, no tenía significado lo que hacían.

Los egipcios les robaban el sentido, el significado a lo que hacían

La labor física no era el problema más serio, eso era simplemente muy cansado. Lo que pasaba es que había un proceso en que debilitas a alguien físicamente, pero lo que es más serio es cuando debilitan tu alma.

Hacer cosas sin sentido, sin propósito además de matar tu tiempo, eventualmente acaba apagando tu chispa de iniciativa, tu sentido de autoestima y de ser una persona que aporta en este mundo.

Piénsalo, aún hay mucho Parej en este momento del mundo. Mucha gente que realmente no tiene actividades que le den ese sentido de logro y de generar valor, y otros que ya ni siquiera las buscan, simplemente caen ante una vida insulsa y vacía. 

Cuida de no caer en Parej. Cuida de siempre encontrar un sentido y de cerrar ciclos y terminar las cosas con propósito. Nadie puede mantener una sana autoestima sin ello.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt - Coach

Basado en clase de Shemot / Ruth Rosemberg / El Centro de Kabbalah

Imagen https://lamenteesmaravillosa.com/vacio-existencial-la-sensacion-de-que-la-vida-no-tiene-sentido/