domingo, 31 de julio de 2022

El quinto libro


El Quinto libro.

Devarim o Deuteronomio es el libro final de la Torah que representa la dimensión de Maljut, donde la fiscalidad se manifiesta.

En cada manifestación física se pierde algo. Es como cuando sirves la masa del pastel y aunque quieras recuperarla toda con una pala "miserable", siempre hay algo que no puedes reintegrar, eso es algo que incluso en las industrias de producción está calculado, se le llama merma, y es inevitable.

Cuando el alma entra al cuerpo pierde algo de lo que la caracteriza,  la ubicuidad 
por ejemplo (la capacidad de estar en todas partes al mismo tiempo).

Para poder estar dentro de la vasija es necesaria la limitación de no ver todo, porque sin eso, no tendríamos oportunidad de revelar luz, que es la gran misión de la humanidad en este plano.

Nuestra alma puede ser ilimitada pero el cuerpo con sus fronteras nos limita con los sentidos, con la gravedad, con el no poder estar en dos lugares al mismo tiempo, con no ver realmente la película completa. Simplemente no saber que piensa o que siente otro y caer en la posibilidad de la interpretación y los malos entendidos es parte de esta dimensión.

Devarim es un libro que tiene como propósito de que no caigamos en esa limitación mental.

Devarim es un libro de recapitulación donde se vuelven a contar las lecciones del trayecto y podríamos con esa retrospectiva notar los milagros, completar la figura que se forma con los puntos que en su momento parecían inconexos. Podemos ver los patrones y reconocerlos. Podemos encontrar el ¿Para qué? de todo lo que pasamos en este pasado año, y con suerte en el proceso de nuestras vidas.

¿Estás interesado? Pon foco en ello Comunidad.

Pana Raquel Pascual - Psicoterapeuta - Coach

Imagen https://tupsicocreatividad.wordpress.com/2020/02/01/recapitular-1ra-parte/



sábado, 30 de julio de 2022

¿Cómo se llama tu estación?

 


Es cierto que los israelitas pudieron llegar antes a Israel, en menor tiempo, la distancia física entre ambos puntos no es tan grande como para tomar 40 años. Del Cairo a Jerusalén con los cálculos actuales de GPS nos dicen que sería una caminata de 6 o 7 días, no más...¿Cómo es que demoraron tanto?

Esto nos hace reflexionar que no era tanto llegar sino saber llegar como dice la canción. Lo que les pasara en el proceso, lo que hicieran y aprendieran durante el trayecto, no lo rápido que alcanzaran la meta y de ahí podremos extrapolar situaciones que experimentamos en nuestra vida personal.

No se trata de "Tener un hijo, plantar un árbol o escribir un libro", se trata de educar al hijo hasta volverlo una persona de bien, cultivar el árbol hasta que dé sombra o fruto, escribir un libro y que sea leído y que aporte a la vida de otras personas. No nos confundamos que podemos "morir tranquilos" después de esos tres "hitos". El logro está después de transcurrir el proceso, aportar valor y absorber la sabiduría que este entraña.

Si pudieras nombrar la estación en la que te encuentras ¿Cómo se llamaría?

¿Para qué te mantiene El Creador en este lugar? ¿Qué luz debes revelar en este punto?

Esto es lo que importa, entender, no tan solo pasar sin mirar.

Shabbat Shalom Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta - Coach

Imagen https://www.freepik.es/fotos-premium/joven-esperando-estacion-tren_10203687.htm