martes, 11 de octubre de 2016

Lo que ves y lo que no ves

Hoy por la noche será Yom Kipur y estaremos en la finalización de la primera parte del proceso, la construcción del deseo, la columna izquierda, el deseo de recibir.

Hoy lo que se hace es que se sella la vasija que tendremos para el siguiente año. La vasija como tal tiene que llenarse de Luz, eso es lo que sigue en el proceso, llenarla de Misericordia y eso es lo que ocurre en el proceso de Sukkot, pero por hoy, el juicio aún está trabajando en purificarnos.

¿Has visto cómo tu ego se ha visto retado? Yo sí, he tenido buenas oportunidades de ver cosas que me exasperan o que me quitan el sueño y no puedo perderlas de vista porque son las que me dejan la vasija chica, así que debo ocuparme responsablemente de ellas para corregirlas  de inmediato.

Leyendo sobre este tema, el de ver o no ver, hay algo que escribe Michael Berg que me resulta muy significativo y es, que no eres responsable de lo que no ves, pero si de lo que ves.

Ayer justamente lo conversaba con una persona a quien aprecio mucho, de hacer o no hacer, de derechos y de responsabilidades.
Hay que recordar que cuando se elige la responsabilidad de ser israelita, no de nacimiento sino de consciencia, se acepta la responsabilidad por lo propio y por quienes están a nuestro alrededor. Explica Michael Berg:

“Está escrito que no nos preocupemos por las cosas que no vemos, pero que las cosas que sí se nos revelan no son una coincidencia; no porque necesariamente tengamos el poder para cambiarlas, sino porque tenemos que tomar la oportunidad para intentarlo. Y si tomamos la oportunidad, entonces tenemos protección, aun si no logramos cambiar la situación o a la persona; si tomamos la oportunidad recibimos la protección de la Luz del Creador.”

Esto quiere decir que nada de lo que vemos nos es ajeno.


Nosotros no somos quienes para decir que no nos corresponde, quizás logremos quizás no, pero tenemos que tomar responsabilidad por nuestro entorno, no podemos dejar pasar la vida sin involucrarnos.

Todos tenemos una misión en común, revelar la Luz en este Mundo, pero una individual que debemos tomar como parte del equipo. Esa hay que tomársela muy en serio y tratar de ser agente activo de la Luz en este Mundo. Tu no sabes cuándo ya algo se corrige o no. No podemos parar.

A trabajar y Jag Sameaj, que seamos inscritos en el Libro de la Vida.

Prana Raquel Pascual
Psicoterapeuta Gestalt | Coach

viernes, 7 de octubre de 2016

Purificar a través del proceso

Desde Rosh Hashaná hasta Yom Kipur, son en total diez días.


Diez nunca es un número aleatorio y menos en la sabiduría de la Kabbalah en la que entendemos que el Árbol de la Vida está conformado por diez séfiras desde Keter hasta Maljut y cada uno de estos diez días estamos corrigiendo aún nuestro deseo de recibir en los aspectos de cada esfera, es decir, de ninguna manera estamos de vacación espiritual sino que seguimos en nuestro proceso de observación y corrección de cualquier punto de ego que aún encontremos en nuestro pensamiento, emoción y conducta.

Podríamos decir que nuestro sistema de recepción de Luz, Zeir Anpin, está cerrado por mantenimiento, así que tenemos que conscientemente purificarlo.

¿A qué nos referimos con esto?

A que es imprescindible tener deseos, pero así como lo digo IMPRESCINDIBLE. Si no deseas nada no puedes lograr nada. No hay suficiente gasolina en el motor para moverte hacia ningún sitio hacia ninguna meta, así que si queremos desear y mientras más mejor, pero lo que debemos de revisar es donde es que ese deseo está corrompido por capas de ego.

La manera más clara que se me ocurre de decirlo en este momento es, no puedes arrancar la fruta mientras no esté suficientemente desarrollada, pero tampoco puedes robar fruta ajena.

Pense,os en esto: Quieres destacar en tu trabajo, quieres ser realmente alguien que tenga logros en ese sentido...ok, muy bien ¿Cual es el proceso que tienes que recorrer para llegar a ello?

Esforzarte. Estudiar. Aprender. Aportar. demostrar con resultados tu talento.

¿Qué pasa si solo lo logras a partir de una recomendación que te coloca por encima aunque no sepas nada? ¿O que pasa si encuentras cómo suplantar el conocimiento de otro, o robarlo?

Si te fijas, el deseo es el mismo: Quiero destacar en mi trabajo, pero el proceso para llegar, definitivamente no es el mismo.

A eso me refiero con purificarlo. el deseo está perfecto en su estado semilla. Querer algo genuinamente y con todo el corazón está bien: brincarse el proceso, robando, omitiendo, obviando etc., a la larga será caótico.

Aplica esto para cualquier situación de la vida: en relaciones personales: nadie llega a ser mejor amigo o pareja ideal sin el proceso, el amor a primera vista en sentido estricto no es el más duradero salvo que se trabaje, si no es mera atracción o afinidad.

nos ganamos las cosas a través del proceso. deseo sin proceso se llena de caos.
Eso es purificar el deseo.

Eso estamos revisando en estos días y llevándolo a cabo. Tenemos que empezar a actuar como queremos que sea dese ya.

Este es parte del proceso de Columna Izquierda, lo que se hace estos primeros diez días del proceso.

Feliz día Comunidad 
Shabbat Shalom al salir las tres primeras estrellas en el firmamento.

Prana Raquel Pascual
Psicoterapeuta Gestalt | Coach