sábado, 9 de junio de 2012

Sábado, 09 de junio de 2012. La culpa es hermana de la queja.

Sábado, 09 de junio de 2012

La queja y la culpa son hermanas. Es una excusa fácil para obtener un poco de energía mientras dejamos ir el control de nuestras vidas. Nos permite no ser la causa de nuestra creación. Nos saca de nuestra responsabilidad.

¿Quieres estar a cargo de tu vida? Deja de quejarte y buscas las razones profundas del por qué están ocurriendo las cosas. Busca respuestas y las puertas se abrirán.

Yehuda Berg
________________________
Muy seguramente, muchos de nosotros hemos experimentado alguna situación en la vida, que la vemos como un "callejón sin salida". Un momento "Mar Rojo" en el que sentimos que estamos atrapados y que dimos seguramente algún giro equivocado al timón y entramos en una situación sin salida.

¿Hay realmente situaciones sin salida?

No tengo la experiencia "de todos" accesible, pero si ha experimenado lo suficiente el ser "humano", para saber que no hay "situaciones estáticas" nunca, sino que hay "consciencias que se quedan estáticas", eso si, y ahí si, la percepción puede ser de inmovilidad, de un stop en la vida. Y si, eso parece ser una trampa que puede llenarse de quejas, desesperanza y culpa...pero ojo.

Ojo.

Si leemos las historias de los grandes kabbalistas, generalmente veremos que son viajeros, personas que se trasladaban de una ciudad a otra, que iban conversando en el camino, que iban de un lugar a otro constantemente.

En realidad, esta es una manera de mostrar --más allá del mundo físico-- que estaban en movimiento, en transformación. No había un status ganado o inamovible, sino una búsqueda incesante de cambiar de lugar...en su consciencia.

¿Qué es la culpa y la queja? Pues básicamente, son un apego al tiempo pasado, a lo que ya no es. El problema de esta actitud, es que si nos quedamos a construir nuestra casa en ese paraje, eventualmente estaremos habitando en un pueblo fantasma, desenergizado y con la sensación de que hay un punto y aparte de cualquier otra opción.

La porción de la Torah de esta semana se llama Beha'alotcha, que quiere decir "elevar".

¿Elevar que? El mundo físico, en cualquiera de sus manifestaciones.

Desde la comida, la diversión, el sexo, el deporte, todo. Todo es susceptible de ser conectado con el mundo espiritual y con ello ser elevado...pero tienes que tener ese entendimiento, si no de verdad que nos podemos quedar con la percepción de que todo está inmóvil, sin novedad, sin continuidad o incluso peor, en decadencia

Explicaba Ariel en la clase de consciencia de esta semana, que esas situaciones que vemos estáticas, en las que estamos aburridos o desmotivados...es porque dejamos de verles el sentido, es porque dejamos de ver que el propósito es elevarlas. Nos compartía las palabras de Rav Ashlag, muy específicamente una que es muy importante "Romemut". Este concepto cuando se traduce, es algo aún más que apreciación. Romemut es como un "wow". Una admiración.

Cuando no sientes ese wow de algo o de alguien de la situación, no puedes recibir energía de ello. No puedes elevarlo.

Recordemoslo: nuestro verdadero alimento es la energía, no los espaguettis. Todo lo que hacemos, lo hacemos para recibir energía, aún la más mínima interacción tiene ese fin. Si embargo cuando no hay Romemut, esa sensación de alimentarse no está presente. No puedes obtener energía de la situación y eso es muy desmotivante.

Piensa en la situación en la que estás. Más allá de culpa o quejumbre, trata de encontrarle un sentido un "por qué" un "para qué" ¿Qué está significando? ¿Para que está en tu vida esto?

Trata de encontrarle el valor (el Romemut) de algo que tienes que asimilar, aprender, esforzarte por cambiar, es decir elevar en tu consciencia.

Si logras tener esa comprensión de cómo esto que pasa puede ser conectado a tu trabajo espiritual, vas a poder verlo desde otra perspectiva...y eventualmente cambiarás la realidad. Si tu. Cambiarás tu realidad.

Pero de entrada hay que cambiar de lugar desde donde ves que estás ¿Es una oportunidad o en un desfiladero?

Donde estás hoy, es donde tu consciencia te está colocando. Pero no es el único lugar donde estar. No hay situaciuones estáticas, hay consciencias estáticas.

Ojo
Shabbat Shalom

Prana Pascual
Imagen realidades paralelas











viernes, 8 de junio de 2012

Viernes, 08 de junio de 2012 Acércate un poco más.

Viernes, 08 de junio de 2012

¿Alguna vez has notado que al acercarte a un espejo, la imagen se acerca a ti? Cuando colocas a la Luz primero ¿qué hará la Luz por ti? Te colocará de primero. Si una persona coloca a la Luz de última, ¿qué hace el Creador? Y después nos preguntamos por qué no obtenemos lo que necesitamos.

Aprende a dejar ir la ilusión de “Yo” soy la fuente del bien. Ríndete y deja que la Luz esté primero.

Yehuda Berg
____________________
Mmm

Me parece que muchas veces nos olvidamos de que nuestra conexión es a través de la intención, de la consciencia con la que hacemos las cosas.

Si no tenemos una direccionalidad en nuestra voluntad, en realidad estamos siendo robóticos, nada más alejado a un estado de gracia en el que tenemos completa claridad de que Luz prevalece por sobre de todo.

¿Cómo le llama la Kabbalah a esta intención? Se le llama kavanah.

Si hacemos la traducción del hebreo, kavanah puede ser llamado concentración, atención, intención, fervor, devoción...incluso podríamos decir que es imprimir dirección.

¿Porque nos extraña no llegar a un lado o estado que imaginamos si en realidad no tenemos ese nivel de intención?

Kavanah, es esa fuerza y certeza que imprimes a tu oración diaria, pero no sólo a eso, es la energía que le imprimes a desarrollar tus proyectos, a consegir tus metas, en desarrollar una relación...Sin ello no hay conexión consciente con la Luz...es apenas estar prendido para sobrevivir.

Cuando no tienes esa intencionalidad de invitar a la Luz...ella ahí está pero como la llamita que llamamos piloto en los calentadores, pequeña y en silencio, dando la energía suficiente para seguir vivo, pero recordemos que "tener signos vitales" y "vivir de verdad", no son la misma cosa. La diferencia es la consciencia de la conexión con la creación, la kavanah. La que hace que las cosas florezcan y las oraciones sean escuchadas.

Si no la tienes, es como en la mitología de los vampiros, se asoman al espejo, pero la esencia de lo divino ya no está ahí, es un vacío.

A veces le pregunto a la gente...¿Con que intención hiciste tal cosa? Cuando me contestan "Con ninguna"...yo se que eso es imposible al 100%, pero si les creo que sin consciencia...lo que entonces no debe sorprendernos es que las cosas después salgan sin color o sin bendición. Creas un acto vacío y recibes...resultados vacíos. "Chiqui-Luz" le diría yo.

Llena lo que hagas de Luz ¿Cómo? Con kavanah. Con una intención clara. Sólo si invitas a la Luz con toda consciencia, puede manifestarse con esplendor, de lo contrario, apenas para la subsistencia.

Esa invitación, nos toca hacerla a cada uno de nosotros.

Shabbat Shalom al salir las primeras res estrellas en el firmamento.

Prana Pascual