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miércoles, 7 de febrero de 2024

Un secreto de la reencarnación


La porción Mishpatim comienza con el Creador diciéndole a Moshé: “Estas son las leyes, las reglas que debes poner ante ellos”. En el Zóhar, Rav Shimón bar Yojái explica que el Creador en realidad le estaba pidiendo a Moshé que explicara las reglas de la reencarnación.

Rav Shimón bar Yojái llama a todas las almas de los Mundos Superiores para revelar estos secretos, y Moshé quiere ser parte de esta revelación y dice que toda persona corregida está destinada a tener control de los Mundos Superiores y de los Mundos Inferiores. Sin embargo, desafortunadamente este no es nuestro caso, porque cuando una persona ya está cubierta de klipot, es decir, cáscaras negativas, gracias a sus acciones de Deseo de Recibir para Sí Mismo, cada una de estas acciones egoístas se convierte en otra capa a su alrededor.

Nosotros, a través de las acciones constantes del Deseo de Recibir para Sí Mismo, construimos capas cada vez más densas de klipot a nuestro alrededor, las cuales nos hacen caer; ellas son la razón por la que no sentimos entusiasmo o inspiración todo el tiempo, son la razón por las que no entendemos todo lo que ocurre a nuestro alrededor tanto física como espiritualmente.

Y he aquí la revelación: el Zóhar dice que el secreto es que no solo tenemos los caparazones de esta encarnación, sino que también cargamos las cáscaras de nuestras encarnaciones anteriores. Esto quiere decir que, si nos sentimos tristes, sin inspiración o sentimos carencia, es debido a las klipot que literalmente nos mantienen retenidos espiritualmente… pero estas cáscaras no son solo de esta encarnación: también son de encarnaciones pasadas.

Hay momentos en los que estamos por hacer algo que sabemos que no deberíamos hacer, pero tenemos el deseo de hacerlo de todas formas; ese deseo proviene de las cáscaras de esta encarnación y, posiblemente, de una encarnación previa. Así que, si caemos, no solo nos hacemos daño nuevamente, sino que también perdemos la oportunidad de hacer la corrección de la encarnación pasada o las muchas encarnaciones previas.

Nuestra vida presente se relaciona con todo lo que nuestra alma ha pasado hasta ahora. Entendemos que tanto con cada acción positiva que realizamos como con cada acción negativa que evitamos realizar corregimos no solo esta encarnación, sino las pasadas. 

En Shabat Mishpatim podemos recibir la fuerza y la Luz para aprovechar las oportunidades cada día para corregir lo que necesitemos corregir; y si nos quitamos estas cáscaras pesadas, podemos comenzar a obtener una nueva conexión directa con la Luz del Creador.

(editado para reducir la longitud del texto original)

Michael Berg

https://www.kabbalah.com/es/articles/secret-reincarnation/

lunes, 16 de octubre de 2023

El testamento de la humanidad


¿Cómo se mide exactamente “lo bueno” en términos kabbalísticos? La biblia nos dice que Noé fue un “justo, un hombre perfecto en su generación”. Él era un buen hombre. El Creador le dijo que construyera un arca, y así lo hizo. Noé siguió todas las reglas y completó cada petición por parte de Di.os. Sin embargo, el Creador le advirtió: “todo lo que está sobre la tierra perecerá”. Noé no cuestionó a Di.os. Él hizo lo que se le indicó.

En su libro, “Secrets of the Bible”, Michael Berg señala que Noé, si bien era un buen hombre, no alcanzó los actos justos que definieron a las figuras bíblicas que vinieron después de él, como Abraham. Después del diluvio, Noé lloró cuando vio la destrucción. Di.os le dijo a Noé:

“¿Es ahora cuando lloras? Noé, vine a ti antes del diluvio para despertar dentro de ti el deseo de rogar por el mundo. Cuando te dije que traería destrucción sobre el mundo y te di instrucciones para que hicieras el arca, ahí fue cuando debiste haber llorado, orado y rogado por misericordia para el mundo. Sin embargo, no lo hiciste”.

La lección de esta historia yace no en la promesa de Di.os de nunca más maldecir la tierra por el pecado del hombre. Más bien, debemos preguntamos a nosotros mismos: “si estuviéramos en los zapatos de Noé, ¿Qué habríamos hecho?”.

Uno puede llevar una vida pacífica, nunca romper la ley o herir a alguien. Pero desde una perspectiva kabbalística, tal persona falla en alcanzar su verdadero propósito en la vida y no hace nada para que el mundo sea un mejor lugar. Existe una diferencia entre ser un “buen chico” que escucha acerca de un peligro inminente y alerta a sus vecinos y el “buen chico” que escucha acerca de un peligro inminente y comienza a construir un arca para él y su familia sin decir una palabra.

Grandes cambios en la conciencia ocurren cuando almas valientes toman acciones.

La biblia, en este primer libro del Pentateuco, nos va mostrando la historia de la división, la polaridad y también de cómo volver a la unificación. Tenemos que ser muy curiosos y receptivos en la lectura de este texto, que es el gran testamento de la humanidad -no por religión sino por nuestro origen en común- aunque nos cueste mucho trabajo darnos cuenta de que es así.

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt - Coach

Texto en itálicas e Imagen https://www.kabbalah.com/es/articles/acts-of-righteousness/

domingo, 12 de febrero de 2023

Un secreto de la reencarnación

 


La porción Mishpatim comienza con el Creador diciéndole a Moshé: “Estas son las leyes, las reglas que debes poner ante ellos”.

En el Zóhar, Rav Shimón bar Yojái explica que el Creador en realidad le estaba pidiendo a Moshé que explicara las reglas de la reencarnación, y dice que él despierta a los compañeros, estudiantes y hasta a nosotros mismos diciendo: “Ahora es el momento de revelar los secretos ocultos de la reencarnación”. Luego se habla de que el Creador le dijo a Moshé que toda la revelación en el Sinaí no puede entenderse sin un profundo conocimiento sobre la reencarnación y que él debe enseñarles sobre ella a los israelitas. Por lo tanto, Shabat Mishpatim es el Shabat en el que se pueden revelar los secretos de la reencarnación.

Rav Shimón bar Yojái llama a todas las almas de los Mundos Superiores para revelar estos secretos, y Moshé quiere ser parte de esta revelación y dice que toda persona corregida está destinada a tener control de los Mundos Superiores y de los Mundos Inferiores. Sin embargo, desafortunadamente este no es nuestro caso, porque cuando una persona ya está cubierta de klipot, cáscaras negativas, gracias a sus acciones de Deseo de Recibir para Sí Mismo, cada una de estas acciones egoístas se convierte en otra capa a su alrededor.

Nosotros, a través de las acciones constantes del Deseo de Recibir para Sí Mismo, construimos capas cada vez más densas de klipot a nuestro alrededor, las cuales nos hacen caer; ellas son la razón por la que no sentimos entusiasmo o inspiración todo el tiempo, son la razón por las que no entendemos todo lo que ocurre a nuestro alrededor tanto física como espiritualmente. Y he aquí la revelación: el Zóhar dice que el secreto es que no solo tenemos los caparazones de esta encarnación, sino que también cargamos las cáscaras de nuestras encarnaciones anteriores. Esto quiere decir que, si nos sentimos tristes, sin inspiración o sentimos carencia, es debido a las klipot que literalmente nos mantienen retenidos espiritualmente… pero estas cáscaras no son solo de esta encarnación: también son de encarnaciones pasadas. Por eso, si nos esforzamos en compartir, podremos corregir no solo las klipot de esta encarnación, sino también las de encarnaciones pasadas. ¡Esta es una enseñanza muy poderosa!

Hay momentos en los que estamos por hacer algo que sabemos que no deberíamos hacer, pero tenemos el deseo de hacerlo de todas formas; ese deseo proviene de las cáscaras de esta encarnación y, posiblemente, de una encarnación previa. Así que si caemos, no solo nos hacemos daño nuevamente, sino que también perdemos la oportunidad de hacer la corrección de la encarnación pasada o las muchas encarnaciones previas. ¿Por qué? Porque el Creador prepara situaciones para nosotros cada día con la oportunidad de hacer la corrección que necesitamos; y no necesariamente solo por esta encarnación, sino también por las demás. Por lo tanto, esto nos ayuda a comenzar a darnos cuenta de la responsabilidad que tenemos con nuestra alma con cada acción que realizamos, todo el tiempo.

Parte del secreto que Moshé nos revela en Shabat Mishpatim es que estas cáscaras que nos separan y nos retienen no solo son de esta encarnación; esto nos da una visión y una comprensión verdaderas de cómo nuestra vida presente se relaciona con todo lo que nuestra alma ha pasado hasta ahora. Entendemos que tanto con cada acción positiva que realizamos como con cada acción negativa que evitamos realizar corregimos no solo esta encarnación, sino las pasadas. Es una forma poderosa de comenzar a ver nuestro trabajo espiritual, el trabajo físico y las relaciones. Y si lo pedimos, en Shabat Mishpatim podemos recibir la fuerza y la Luz para aprovechar las oportunidades cada día para corregir lo que necesitemos corregir; y si nos quitamos estas cáscaras pesadas, podemos comenzar a obtener una nueva conexión directa con la Luz del Creador.

Michael Berg

https://www.kabbalah.com/es/articles/secret-reincarnation/

sábado, 17 de diciembre de 2022

Vivir nuestra verdad en el mundo

 


Una de mis historias favoritas del Midrash es sobre Shaúl, el primer rey de Israel. Fue elegido como rey porque era un alma muy elevada y por la increíble cantidad de trabajo y Luz que podía revelar en este mundo. El Profeta Shmuel guio a Shaúl en todo lo que debía hacer. Sin adentrarnos en la historia completa, hubo un momento en la vida de Shaúl en el que decidió, por buenas razones, no escuchar a Shmuel.

Esta escena es muy dramática cuando la leemos en Profetas. Después de mucho discutir, al final Shmuel le dice a Shaúl: “Quiero que sepas que en este momento, a causa de esta decisión, perdiste el mérito de ser el líder y seguir siendo rey, y te prometo que el reino será entregado a alguien que conoces, al Rey David, que es mejor que tú”.

Los años pasaron y el Profeta Shmuel dejó este mundo. Shaúl siguió siendo rey y estaba por iniciar su última batalla, si bien no sabía que sería la última. Shaúl tenía miedo de luchar esta batalla, por eso, aunque usualmente no lo hacía y no sea algo que los kabbalistas digan que debamos hacer, se dirigió a una mujer que podía invocar a las almas de los muertos y le pidió que invocara a su maestro y guía, Shmuel, quien ya había dejado este mundo.

A través de esta mujer, Shaúl le preguntó a Shmuel: “¿Cómo terminará la batalla que estoy por enfrentar?”, a lo que Shmuel respondió: “En esta batalla morirás y el reino será entregado a alguien que conoces”. Shmuel no dijo aquí lo que había dicho antes, que el reino sería entregado al amigo de Shaúl que era mejor que él; simplemente dijo que el reino sería entregado a alguien más.

Al principio Shaúl fue estremecido por la noticia de su muerte, pero luego le dijo a Shmuel: “Cuando estabas vivo y me hablaste de la pérdida de mi liderazgo, dijiste que sería entregado a David, alguien que era mejor que yo. Pero ahora me dices que el reino será entregado a David, como si no fuese mejor que yo. Entonces, ¿por qué en aquel momento me dijiste que él era mejor que yo y ahora me dices que no?”.

Shmuel, desde el mundo de las almas, dijo: “El mundo en el que aún resides está lleno de mentiras. Así pues, te dije algo que en realidad no era cierto. Ya que, a decir verdad, el Rey David no es mejor alma que tú. En el mundo en el que estás, puedo decir cosas que no son exactamente correctas porque es un mundo lleno de mentiras. Pero ahora estoy en el mundo de la verdad, el mundo de las almas, en el que sólo puedo decir la verdad exacta y, por lo tanto, todo lo que puedo decirte es sí, morirás. Y sí, el reino le será entregado a David, pero ahora no puedo decirte la mentira de que él es mejor que tú”.

Es una historia interesante en varios niveles, pero, para mí, una de las lecciones clave es entender este mundo. Tenemos que saber que este es un mundo de mentiras. A menudo hacemos cosas, decimos cosas y, a veces, incluso pensamos cosas que no son verdaderas; por verdad me refiero a la verdad sobre quienes somos, y lo que sabemos que es correcto o bueno. Muchas veces decimos cosas que sabemos que no son ciertas o que podrían no serlo, pero debido a las circunstancias, nos encontramos en la situación en la que no tenemos que obligatoriamente mentir, sino más bien, decir algo que no es 100% verdadero. Muchas veces, debido a las circunstancias, actuamos en un modo que no es completamente engañoso, pero que de algún modo no es realmente verdadero para nosotros. Esa es la verdad de este mundo; todos nosotros, tanto consciente como subconscientemente, mentimos.

Hay un libro llamado: Los cinco grandes arrepentimientos de los moribundos. La autora habló con gente que estaba muriendo y le preguntó cuáles eran los arrepentimientos de su vida.

Todos son muy esclarecedores, pero el mayor arrepentimiento de la gente que estaba por morir era que no vivieron una vida sincera con ellos mismos; vivieron vidas guiadas por las circunstancias y por otras personas, en lugar de por su propia verdad. Sé que “mentiras” es una palabra fuerte para la mayoría de nosotros. Pero, realmente, mentiras es cuando vivimos, hablamos y a menudo pensamos en maneras que no forman parte de nuestra esencia.

Shabbat Shalom Comunidad

Texto: Michael Berg (fragmento)

Publicado por Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta - Coach

jueves, 30 de diciembre de 2021

El potencial de bendecir

 


En el tiempo de los Patriarcas, una persona espiritual era capaz de despertar la Luz interna, pero no influenciar la jitzonim (Jitzoním significa los «foráneos» o externos, es decir, las fuerzas más exteriores, el desperdicio de la santidad que constituye el mal en el mundo), pero no podían influenciar el mundo externo, podían conectar un alma a los mundos superiores, pero no modificar la fiscalidad.

Abraham Isaac y Jacob, no podían traer milagros de sanación o de prosperidad.

Con el inicio de este libro y con Moisés, avanzamos en el proceso de espiritualización a gran escala del mundo por decirlo así.

A partir de este libro y del canal que Moisés abre, comienza a ser posible afectar el mundo físico en el que nos experimentamos. Si alguien necesita parnasá (sustento) o sanación, si se está espiritualmente conectado, sea cual sea la carencia, el primer paso es que te den una bendición, que te bendigan para que la tengas, esas palabras físicas dichas por una persona conectada espiritualmente.

Segundo paso la persona que da la bendición debe despertar con el Zohar o con oración, el yud hei vav hei (el poder del Tetragramatón), y entonces  hacer una acción espiritual (normalmente puede ser con el kidush, beber un poco de vino, o comer el pan recién bendecido), es decir, no tomar esa luz directamente, sino inyectarla a un elemento de este mundo.

Y la persona que la recibe, debe generar el yud hei vav hei, conscientemente, es decir "que esta luz se despierte con otra acción en la fisicalidad" (por ejemplo, comulgar comiendo de ese mismo pan o ese mismo vino), y cuando haces estas dos cosas se puede manifestar en el mundo físico.

Sé que puede parecer un poco críptico, pero no lo es tanto, observemos en un acto litúrgico, el que oficia impone sus manos en el pan, dice una oración, y entonces el que lo va a recibir también está consciente de que debe también decir una oración, beber o comer el "vehículo físico" de la bendición y proclamar Amén, que dicho sea de paso, no es exactamente lo que pensamos como la traducción de "así sea", sino que justamente es despertar el tetragrámaton y Adonaí intercalados.

Si alguna vez has hecho las oraciones con un sidur (libro de rezos en hebreo), verás que no está escrito a-m-é-n sino que verás el texto que hoy pongo como imagen del blog, es decir Yud-Alef-Hei-Dalet-Vav-Nun-Hei-Yud. Es decir intercalado Yud-Hei-Vav-Hei (YHVH), con Alef- Dalet-Nun- Yud (Adonai). Lo que si, es que este intercalado de letras y Amén, comparten el mismo valor numérico de 91.

Esto es lo que se despierta en esta semana, el potencial de bendecir y despertar en el mundo físico las bendiciones a través de estos pasos entre dos personas que bendicen e inyectan y reciben y despiertan, la bendición en el mundo material.

¿Interesante no crees? 

Feliz jueves Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt - Coach

Basado en lección de Michael Berg

Imagen http://lekabbel.blogspot.com/2010/02/adonai.html



sábado, 11 de agosto de 2018

Crear con nuestras palabras, Ver nuevos niveles de consciencia


La palabra Reé significa “ver”. ¿Qué significa ver? Ir a nuevos niveles de consciencia.

Cuando Moshé llegó a la frontera de la Tierra de Israel y dijo al Creador: “Permíteme continuar y ver la tierra”, usó la palabra Na, que significa: “Por favor”. Los kabbalistas dicen que Moshé sabía que cada vez que decía la palabra Na dos veces, la petición era concedida; por ejemplo, cuando quiso sanar a su hermana Miriam dijo la palabra Na dos veces.

La respuesta del Creador a Moshé fue: “No me hables, deja de pedirme esto”. Ya que, si Moshé decía Na una vez más, habría recibido el permiso para entrar en la Tierra de Israel. Así pues, si lo leemos literalmente, es muy curioso; pareciera que el Creador estuviese bajo el control de Moshé. Así no es como la mayoría de la gente concibe a Dios, a quien vemos como omnipotente. ¿Acaso no bastaba con que el Creador no quisiese que Moshé entrara en la Tierra de Israel para que efectivamente no pudiera entrar? ¿Qué diferencia habrían hecho las palabras que Moshé usara?

En la creación del mundo, el Creador puso en marcha un sistema; una parte muy importante de este es que nuestras palabras de verdad crean. Y si bien es cierto que, si el Creador hubiese querido cambiar la naturaleza y no permitir que Moshé entrase, aunque hubiese orado con la palabra Na dos veces, Él pudo haberlo hecho. Pero la manera en la que está estructurado el sistema espiritual —que el Creador no rompe a menos que sea extremadamente necesario— es que nosotros creamos con nuestras palabras.

Por lo tanto, si Moshé hubiese dicho Na dos veces, habría entrado a la Tierra de Israel. Esa es la naturaleza de este sistema y el poder de nuestras palabras. La mayoría de las personas piensan en la oración como una manera de pedirle cosas a Dios. No obstante, con esto aprendemos que la oración no es un modo de pedir, sino de crear. Y este es uno de los más grandes regalos que recibimos en Shabat Reé.

Hay que darnos cuenta de algo:

La cantidad de fuerza que tenemos cuando creamos con nuestras palabras de oración depende sólo de cuánto estamos conscientes de que la Luz del Creador está con nosotros. Y tiene que abarcarlo todo; no puede ser sólo cuando la necesitamos.

Fragmento del escrito de Michael Berg

https://www.michaelberg.net/es/articles/crear-con-nuestras-palabras