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jueves, 26 de marzo de 2026

Los oídos del Universo


Ayer que comencé a escribir acerca de la restricción de rezar con consciencia, lo que quería era comentarles acerca de pequeñas oraciones (también llamadas conexiones) que hacemos para estar conscientemente hablando con lo Alto. 

Poco a poco (y ocasionalmente), iré compartiendo algunos de esos pequeños rezos que por su sencillez, nos hacen entrar por instantes como partícipes de una obra mayor, y adicionalmente, en una intención de gratitud y unidad  con el Universo al que pertenecemos.                                         

Dice el Rav Berg en la introducción del libro "Conectarse con Di.os": La concepción kabbalística del rezo dice que este nos da la oportunidad de participar en la dinámica cuántica del cosmos. [...] nuestras acciones e inacciones afectan a todo. Nuestra participación mediante la oración es la única manera de lograr que nuestro fragmentado universo retorne a su estado de unidad original.

Lo cierto es que la oración no es un instrumento robótico para aliviar los corazones de los desdichados y la consciencia de los malvados. Nuestras propias vidas y nuestro entorno dependen de este poderoso instrumento, ya que nos permite tomar control sobre nuestro destino. [...] el rezo con Cavaná (la palabra Cavaná proviene de la palabra quivún, "dirección", e indica que la mente debe tomar una dirección cuando reza)

El Zohar nos explica que la recitación de las palabras por sí mismas no se considera suficiente para conseguir que objetivo del rezo, tal como se expresa en el siguiente extracto del Zohar Bamidbar: "el rezo está compuesto de acción y de palabras, y cuando falta la acción, las palabras no tienen en donde apoyarse..." [...] Rav Bejai Iben Pakuda remarca que la oración sin concentración o cavanot (plural de cavaná), es como un cuerpo sin alma o una cáscara sin el fruto. En esencia, el kabbalista considera las palabras del rezo como el cuerpo o el canal para el aspecto más importante: la Cavaná, que puede ser definida como el alma del rezo".

Como verás, El Rav nos hace comprender aún más que" rezar por rezar", es como crear vasijas vacías, por así decirlo.

Cuando lo hagas, ya sea una conexión chiquita o grande (que bien sabemos los estudiantes que hemos hecho Yom Kippur o alguno de los días de conexión fuertes, pueden ser enormes), enfócate en algo en concreto. Pon tu consciencia en ello y si te cansas en una de las conexiones comunitarias, te sugiero "flotar" en esa intención general de la oración, pero sin perder el foco de lo que se está intentando lograr (por ejemplo medita en que hay elevación de todo lo presente o en la naturaleza limpia, o seres en armonía etc.).

Sé que a veces es difícil mantener la cavaná perfecta, pero cuando se hace en comunidad se genera una red de voluntades que te sostienen y que tu también apoyas a los demás cuando necesiten un poco de reposo. Tu te vuelves entonces "el agua del río de luz comunitaria" que quiere abrir alguna puerta de bendición para el Mundo al reunirse en una de las celebraciones, como la que pronto habrá de Pesaj.

Así que mi invitación es a que si ores, que si reces: cuando quieras o cuando consideres que puedes sumar, pero que lo hagas con cavaná.

Las oraciones en hebreo tienen la particularidad de estar formuladas no solo con imagen visual (la forma de las letras tiene un significado), fonación (sonido), y también con gematría (con un código numérico), es decir, es multicanal 😏, pero también se vale que ores tus rezos de la infancia o que hagas tus propias oraciones. Si lo más importante es el alma, la cavaná o intención, todo rezo hecho con mente y corazón conmovidos, está destinada a llegar a los oídos del Universo.💫

Feliz jueves Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen Nano Banana Gemini prompt Prana Pascual

sábado, 11 de agosto de 2018

Crear con nuestras palabras, Ver nuevos niveles de consciencia


La palabra Reé significa “ver”. ¿Qué significa ver? Ir a nuevos niveles de consciencia.

Cuando Moshé llegó a la frontera de la Tierra de Israel y dijo al Creador: “Permíteme continuar y ver la tierra”, usó la palabra Na, que significa: “Por favor”. Los kabbalistas dicen que Moshé sabía que cada vez que decía la palabra Na dos veces, la petición era concedida; por ejemplo, cuando quiso sanar a su hermana Miriam dijo la palabra Na dos veces.

La respuesta del Creador a Moshé fue: “No me hables, deja de pedirme esto”. Ya que, si Moshé decía Na una vez más, habría recibido el permiso para entrar en la Tierra de Israel. Así pues, si lo leemos literalmente, es muy curioso; pareciera que el Creador estuviese bajo el control de Moshé. Así no es como la mayoría de la gente concibe a Dios, a quien vemos como omnipotente. ¿Acaso no bastaba con que el Creador no quisiese que Moshé entrara en la Tierra de Israel para que efectivamente no pudiera entrar? ¿Qué diferencia habrían hecho las palabras que Moshé usara?

En la creación del mundo, el Creador puso en marcha un sistema; una parte muy importante de este es que nuestras palabras de verdad crean. Y si bien es cierto que, si el Creador hubiese querido cambiar la naturaleza y no permitir que Moshé entrase, aunque hubiese orado con la palabra Na dos veces, Él pudo haberlo hecho. Pero la manera en la que está estructurado el sistema espiritual —que el Creador no rompe a menos que sea extremadamente necesario— es que nosotros creamos con nuestras palabras.

Por lo tanto, si Moshé hubiese dicho Na dos veces, habría entrado a la Tierra de Israel. Esa es la naturaleza de este sistema y el poder de nuestras palabras. La mayoría de las personas piensan en la oración como una manera de pedirle cosas a Dios. No obstante, con esto aprendemos que la oración no es un modo de pedir, sino de crear. Y este es uno de los más grandes regalos que recibimos en Shabat Reé.

Hay que darnos cuenta de algo:

La cantidad de fuerza que tenemos cuando creamos con nuestras palabras de oración depende sólo de cuánto estamos conscientes de que la Luz del Creador está con nosotros. Y tiene que abarcarlo todo; no puede ser sólo cuando la necesitamos.

Fragmento del escrito de Michael Berg

https://www.michaelberg.net/es/articles/crear-con-nuestras-palabras