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jueves, 20 de noviembre de 2025

Kislev


Estamos por celebrar el Rosh Chodesh Kislev, es decir, la Luna Nueva del mes Sagitario.

La Luna de Kislev corresponde al signo zodiacal Sagitario, gobernado por el planeta Júpiter (llamado "Tzedek" en hebreo) y las letras hebreas Sámej y Guímel.

Este mes es una columna central en los signos de fuego y representa expansión, aprendizaje y optimismo.

La energía de Kislev está relacionada con la expansión de la luz espiritual en medio de la oscuridad, es un momento de esperanza y milagros donde se siembran semillas de luz y sanación.

Desde una perspectiva más profunda, la Luna representa la séfira Yesod en la Kabbalah, que es la vasija que nutre a nuestro mundo y canaliza la luz del Creador hacia la realidad, por ello siempre es un cuerpo celeste de mucha importancia para nosotros.

La Luna no tiene luz propia, sino que refleja la luz que recibe y transforma energías externas en imágenes internas y experiencias. En el mes de Kislev, especialmente en la Luna Nueva que inicia el mes, se inicia una energía a nivel semilla que es propicia para nuevos comienzos y la manifestación de ideas en el mundo físico, mental y espiritual.

Sagitario y el mes de Kislev traen una energía aventurera, directa, optimista y expansiva, pero también con lecciones sobre la autocrítica y la responsabilidad personal en el esfuerzo espiritual y material. La invitación es a utilizar esta energía para la transformación personal, la conexión con la luz y la manifestación consciente, reconociendo que la expansión viene acompañada de desafíos que enseñan valiosas lecciones en el camino espiritual y material.

Feliz Luna de Kislev

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Basado en One House Kabbalah

Imagen https://kabbalahytorah.blogspot.com/2016/11/rosh-jodesh-kislev-luna-nueva-de.html

lunes, 13 de noviembre de 2023

Actuar fuera de tu naturaleza

 


Esta semana no solo leemos y estudiamos la porción de Toldot, en la cual ocurren grandes milagros, sino que también iniciamos el mes de Kislev, el mes de Janucá, un mes que es sinónimo de hacer milagros. Buenas noticias, ¿no? Este es un buen indicio de la energía que está presente en esta semana y también durante todo el mes. El Zóhar explica que este es un tiempo en el que el potencial para los milagros es más grande que nunca, eso nos hace preguntarnos: ¿Cómo podemos aprovechar esa energía? ¿Qué podemos hacer en esta semana, la primera de Kislev, para obtener un efecto positivo y mantenernos conectados con esa Luz potencial durante el resto del mes

La porción de Toldot comienza con Yitsjak orando por su esposa, Rivká. Yitsjak sabía que estaba destinado a tener hijos, pero no estaba seguro de si los tendría con Rivká u otra mujer. Rivká nació sin matriz, por lo tanto, parecía imposible que ella pudiese llegar a concebir un hijo. Yitsjak sabía que Rivká era verdaderamente su alma gemela. Él la amaba tanto que oraba para que el mérito fuera de ella. Por supuesto, sabemos que Rivká al final sí tuvo sus hijos. ¿Por qué fueron respondidas las oraciones de Yitsjak? ¿Qué hizo Yitsjak para revelar un milagro tan grande? En el Zóhar está escrito que él no solo oró por Rivká, sino que se montó en su asno, recorrió 16 kilómetros hasta el Monte Moriá, creó una ceremonia y oró allí. En otras palabras, Yitsjak salió de su naturaleza y, al hacerlo, se elevó a una dimensión superior.

"Si queremos que nos ocurra algo verdaderamente milagroso, debemos hacer algo milagroso que nunca antes hayamos hecho".

Esta es una lección muy poderosa, ya que este es el secreto de Toldot, la clave del mes de Kislev y la fórmula para hacer milagros en este momento del año o cualquier otro. Si queremos que nos ocurra algo verdaderamente milagroso, debemos hacer algo milagroso que nunca antes hayamos hecho. En sus cartas al Rav, Rav Brandwein explica que un milagro es una situación en la que la naturaleza actúa fuera de las leyes naturales. La humanidad es tan poderosa, él explica, que podemos hacer que la naturaleza haga un milagro con la condición de que nos comportemos fuera de nuestra naturaleza. Esta Tnai, o condición, fue incluida en la configuración del universo antes de la creación del mundo.

Esta es una buena semana no solo para pensar en los milagros que queremos ver en nuestra vida, sino, más importante aún, para preguntarnos qué estamos dispuestos a hacer para revelarlos. ¿Qué cambios queremos hacer en nuestro interior para producir un cambio positivo? ¿Quiénes son las personas con las que somos hostiles y qué podemos hacer en los próximos siete días para ser más bondadosos, gentiles y comprensivos? ¿En qué aspectos nos cuesta dar, o quizá perdonar, y cómo podemos avanzar en esa dirección en este momento? ¿Acaso no son estos los milagros más grandes de todos?

Karen Berg

Re-publicado por Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Texto https://www.kabbalah.com/es/articles/going-outside-of-your-nature/

Imagen http://bibliavidayoracion.blogspot.com/2017/10/lectura-del-santo-evangelio-segun-san.html


domingo, 12 de marzo de 2023

Espera por ello


Las porciones de Vayakel-Pekudéi no solo contienen la culminación de todo el trabajo que ocurrió en el libro de Shemot, o Éxodo, sino que también nos traen a un importante punto: el conteo para la culminación de la construcción del Mishkán, el Tabernáculo. Existen bastantes lecciones importantes en estas secciones, pero hay una en la cual me gustaría enfocarme.

En el Midrash se pregunta: ¿Cuánto tiempo tardó en construirse (el Tabernáculo)? Rav Shmuel, el hijo de Najmán, dijo que la construcción del Mishkán tomó tres meses: los meses de Tishrei, Jeshván y Kislev. Para el tercer mes, el mes de Kislev, la construcción estaba lista. Las piezas fueron preparadas, se prepararon los utensilios que se usarían y también las paredes; sin embargo, nada se había armado. Así que todas las piezas del Mishkán estaban listas, pero permanecieron desvinculadas unas de otras durante los siguientes tres meses hasta que en el primer día del mes de Nisán, el mes de Aries, finalmente fue erigido. ¿Por qué hay tres meses entre la época en la que se prepararon las piezas del Mishkán y el momento en que el Creador le dijo a Moshé que podía juntarlas?

Regresemos un momento. Los israelitas estaban emocionados por el Tabernáculo debido a dos razones, la primera es porque Moshé les dijo: “Si dan todo su dinero, todo su oro y toda su plata, tendrán un lugar donde la Luz del Creador podrá descansar en sus vidas constantemente y para siempre”. Y la segunda es porque esto haría posible la eliminación de cualquier oscuridad que hubiesen despertado con la caída del becerro de oro.

De hecho, los israelitas estaban tan emocionados que dice que literalmente les tomó solo dos días para reunir el oro, la plata y los materiales necesarios, y solo tres meses para construir todas las piezas. Pero entonces comenzaron a tener expectativas y decían: “Moshé, nos dijiste que si traíamos todo nuestro dinero y si invertíamos toda nuestra energía en la construcción del Tabernáculo, el Creador descendería y lo veríamos con nuestros ojos, que experimentaríamos la Luz del Creador en nosotros. Y nosotros cumplimos”.

Cuando al final del mes de Kislev, Sagitario, todo estaba terminado, se dirigieron a Moshé y le preguntaron: “¿Qué ocurre?”. Moshé realmente no tenía ninguna respuesta porque él tampoco sabía qué sucedía; Moshé no sabía cuándo el Creador decidiría que era el momento correcto para unir las piezas para construir el Tabernáculo.

Gracias a los escritos de los kabbalistas, se nos hace claro que el plan era que el Creador quería esperar hasta el primer día de Nisán. Sin embargo, esto ocasionó que muchas personas comenzaran a dudar de Moshé pensando que quizá habían desperdiciado su tiempo, su esfuerzo y su dinero. Por ello se dice que algunas personas comenzaron a crear problemas. Pero si el Creador sabía cuánto tiempo tomaría la recolección de los materiales y la construcción del Mishkán, y quería que fuese erigido el primer día del mes de Nisán, ¿por qué crear un escenario en el que todo se hiciese en tres meses y luego hubiese un espacio de tres meses más hasta la edificación del Tabernáculo? ¿Por qué comenzar a construir con seis meses de anticipación dando a todos tiempo para dudar, cuestionar y crear todo tipo de problemas para Moshé y los israelitas?

De esto aprendemos una lección sumamente importante, algo que probablemente todos hemos escuchado, pero es el cimiento de casi toda la oscuridad que ha venido a este mundo así como la base de casi cada caída que hemos sufrido. La primera caída y el primer momento en el que la oscuridad fue traída a este mundo fue con la caída de Adán, cuando el Creador fue a Adán y le dijo: “Puedes comer de todos los árboles del Jardín de Edén, excepto de uno: el Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal”. Pero los kabbalistas dicen que el Creador no quiso decir que nunca comiese de ese árbol, sino que tendría que esperar hasta Shabat para comer de él; Adán solo tenía que esperar un día más hasta Shabat para entonces poder comer de ese árbol.

El Zóhar dice, y el Arí nos explica, que Adán no podía esperar así que probó del Árbol del Conocimiento al sexto día. De haber esperado hasta Shabat, no solo no habría traído la muerte y gran oscuridad a este mundo —tal y como sucedió—, sino que habría podido manifestar toda la Luz y toda la vida para este mundo y para siempre. Pero Adán no esperó, y la semilla para la primera caída y la semilla para el primer nivel de oscuridad en este mundo vino a partir de la falta de paciencia. Y los kabbalistas enseñan que cada caída y cada revelación de oscuridad en este mundo vendrán siempre debido a que las personas no están dispuestas a esperar. Esto es lo que también ocurrió con la caída de la construcción del becerro de oro, cuando los israelitas no pudieron esperar a que Moshé bajase luego de lo que pensaron que habían sido 40 días exactos. Los israelitas no estuvieron dispuestos a esperar.

Así que, ¿Cuál es la lección? Paciencia. No tengas la expectativa de que la Luz venga en el segundo en el que la esperas, tampoco que tu manifestación y tu bendición vengan en el minuto en que las esperas, ni siquiera un minuto después. Espera. Tenemos que entender que la falta de paciencia es la raíz de cada gran error que hayamos cometido y en cada gran caída que haya sucedido en este mundo. La caída de Adán ocurrió no porque él hizo algo incorrecto, sino porque no esperó para hacerlo en el momento correcto. La caída que ocurrió con la creación del becerro de oro sucedió no porque los israelitas hicieron algo demasiado terrible, sino porque no tuvieron paciencia para esperar.

Profundicemos un poco más para entender exactamente a qué se refiere lo anterior en términos espirituales. Cada vez que caemos, se debe a que tenemos la expectativa de algo. Pensamos: “Bueno, hice esto. La Luz debería venir, ¿por qué no está sucediendo ahora?”. Pero la Luz, la verdadera Luz, nunca vendrá cuando la esperamos. Y a veces, debido a que somos impacientes, atraemos incluso menos Luz de la que estamos destinados a recibir.

Preguntamos: “¿Por qué el Creador generó este desastre?”. Porque el propósito era crear una lección para los israelitas y para la eternidad. El Tabernáculo sería el canal para que una gran Luz bajase a este mundo… y una gran Luz solo puede ser atraída a este mundo por personas que estén dispuestas a esperar.

Así que, la pregunta es: ¿Tienes certeza en la Luz del Creador cuando las cosas no ocurren a tus tiempos? ¿Tienes paciencia para esperar por la Luz del Creador? ¿O quieres que la Luz venga justo ahora?

Michael Berg - El Centro de Kabbalah Internacional

https://www.kabbalah.com/es/articles/wait-it/