Mostrando las entradas con la etiqueta Indolencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Indolencia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de marzo de 2026

Porque "yo me lo merezco"


Dime lo que crees y te diré como actúas

Conversando con una persona con quien he estado trabajando varios aspectos de su salud mental, de sus elecciones y proceder profesional, de sus relaciones familiares y sentimentales, su manejo del tiempo libre, en fin, todos los aspectos que las personas tenemos en una vida normal y cotidiana. Ella se siente mejor, ha estado revisando como armonizar todos estos aspectos, y sin embargo llegamos a un punto aparentemente inocuo pero que sentimos necesario "afinar":

"Quisiera no procrastinar tanto y quisiera saber porque soy tan impuntual". 

Y así, dejó caer ese pequeño guijarro que provocó ondas que me llegaron a mover profundamente 🙈🙉🙊

Procedí a preguntarle ¿Cómo aprendiste todos esos principios? ¿Cómo fue tu experiencia al respecto? ¿Qué viste en tu familia?

Y me pareció interesante indagar porque hay una cosa que debemos recordar saber, y entender no son lo mismo y si no te detienes a entender, repetirás la conducta indiscriminadamente aunque sepas que no es lo adecuado.

Esos pequeños actos son los frutos de un árbol que se siembra desde la infancia...¿de que semilla proceden? Y si no los revisas con el tiempo, pueden tener raíces profundas y ya casi irreconocibles, difíciles de cambiar (no imposible, pero difícil)

Modificar algo que parecen tan solo "malos hábitos", tiene mucho más que ver que con 21 días de hacerlo distinto...¿Estás cambiando la semilla del entendimiento que los nutre?

Como no estaba yo preparada en ese instante para hablar de la técnica Pomodoro o de la Ley de Pareto, lo que le dije fue a partir de mi experiencia...

A mi me sirve alinearme a un principio ancestral: No hagas a otros lo que no te guste que te hagan a ti".

Es factible que haya muchas reglas de esta índole: la regla de oro, la de platino, la de plata, la de cobre y todas pueden tener sus pros y sus contras, pero esta me funciona a mi, porque aunque no sé exactamente cómo te gustaría pienso que es bastante probable que si me desagrada a mi, tal vez (y solo tal vez) a otros tampoco les guste. Y di ejemplos:

¿A mi me gustaría que me dejaran esperando  cuarenta y cinco minutos sola en un restaurante cuando quedamos a cierta hora en concreto...? Mmm, no. Quizás pueda sobrevivir y no pasarla tan mal, pero preferiría que no usaras mi tiempo indiscriminadamente, como si te perteneciera.

¿Quisiera llegar a mi trabajo a las 9 am y necesitar consultar lo que alguien que es mi asesor de cierto tema y que el no llegue sino hasta las 10 porque "se le pegaron las sábanas"? No, no me gusta, entonces, yo no lo hago yo para ti. No me gusta que mi equipo no esté para apoyarme, yo no dejo a mi equipo sin apoyo.

Tengo el pavo en el horno. Quedamos a las X horas para cenar. Tu llegas tres horas tarde. El pavo ya se resecó en el horno y yo he estado acabándome la botana y ya hasta el peinado y el maquillaje se me resecaron también...¿Por que llegaste tarde? Porque me quedé dormid@ …¿A ti te gustaría que yo te hiciera lo mismo? ¿Qué irrespetara tus esfuerzos por recibirme de la mejor manera posible?

A mi me parece una regla bastante diáfana, bastante clara...😶

Y entonces ella dijo algo que me cimbró.

"Yo como lo pienso es..."Yo soy la jefa y por eso tengo derecho a llegar tarde". Yo soy tan simpática que la gente me dice que me esperaron aún yo llegando tan tarde les caigo muy bien o me quieren...¡Ellos se la van a pasar muy bien conmigo! Vale la pena esperarme, si no ¡Ellos se lo pierden! 😖

Yo me sentí un poco desencajada...puse otro ejemplo del principio: En la calle donde se tiene que ceder el paso uno y uno, uno y uno, cedes el paso, te lo ceden, cedes el paso, te lo ceden...es lo justo...la miré y ella tenía cara de diablilla con una risita entre pena y mirada de ¡Por supuesto, que no!: "Yo me paso y ya...porque yo tengo prisa, ya voy muy tarde y si ya llegaré tarde 45 minutos, al menos que no sean 50" ¡Tengo derecho porque ya voy demasiado tarde!😨

Por favor revísate, porque aunque suene gracioso, así vamos por la vida. No nos gusta como es "la sociedad egoísta"...pero nosotros la hacemos así y lo justificamos con el principio de "yo me lo merezco": "porque soy mujer", "porque soy el jefe", "porque soy trans", "porque soy bonit@", "porque tuve un mal día", "porque ya aguanté mucho a otros el día de hoy", "porque puedo y se aguantan".🙇

Así es como generamos un mundo que nos desagrada, haciendo cosas que son desagradables a los demás ¡¡Pero que se aguanten!! ¡¡Mi ego va primero!! Creo que me lo merezco.

Le dije...por favor reflexiónalo y lo seguimos hablando después. Y algo en mi no pudo evitar quedarse bastante triste.

Feliz día Querida Comunidad

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Imagen https://soyquiensoy.blogia.com/2021/111201-indolencia-injustificable.php

martes, 29 de octubre de 2024

Indolencia

Ayer me encontré un fragmento de un libro de Ray Bradbury que me parece muy interesante para compartir aquí en el blog:

"Cuando te mueras, todo el mundo debe dejar algo detrás, decía mi abuelo. Un hijo, un libro, un cuadro, una casa, una pared levantada o un par de zapatos. O un jardín plantado. Algo que tu mano tocará de un modo especial, de modo que tu alma tenga algún sitio adonde ir cuando tú mueras, y cuando la gente mire ese árbol, o esa flor, que tú plantaste, tú estarás allí. No importa lo que hagas – decía – en tanto que cambies algo respecto a como era antes de tocarlo, convirtiéndolo en algo que sea como tú después de que separes de ello tus manos. La diferencia entre el hombre que se limita a cortar el césped y un autentico jardinero esta en el tacto. El cortador de césped igual podría no haber estado allí. El jardinero estará allí para siempre”.

—Farenheit 451, Ray Bradbury

Esta semana estamos leyendo y tratando de aprender las lecciones de la porción de Noah quien como sabemos, a pesar del gran trabajo que hizo construyendo un Arca y metiendo en ella una pareja de todos los animales para preservarlos, nunca lo podremos considerar nuestro mejor ejemplo para ser como él ¿Por qué?

Aunque es verdad que para dicha época Noé (Noah en hebreo) era el más justo de su generación, misma que andaba muy depravada, el escuchó al Creador decir que los destruiría, pero ante esos anuncios muy anticipados (fueron muchos años entre que El Creador dijo esto, y en lo que de verdad mandó el Diluvio). Noé solo escuchó y se quedó impávido. Para cuando Di.os le indicó construir ya el Arca ¡¡Pasaron otros muuuuchos años!! ¡¡Imagínate cuánta madera y piezas tuvieron que generarse para lograr una nave de esas dimensiones!! Pero el solo hizo lo que se le indicó, con las instrucciones que recibió. 

Podríamos pensar que fue una ganancia, él si pudo seguir la instrucción exacta de HaShem, no como su previa reencarnación Adán que desobedeció. Noah estuvo un pasito más corregido que su previa versión, sin embargo, hasta ahí se quedó.

Como quien es aún un carácter muy infantil que solo hace lo estrictamente necesario para existir, el hizo apenas lo necesario. Siguió la instrucción simple sin capacidad de cuestionarse que más se podría requerir. "Van a arrasar con la humanidad..." "Ah, bueno, OK" 😶

Esta semana podemos cuestionarnos si pecamos de indolentes, de tener poca iniciativa, de ser más niños que adultos, de ser tan simples que realmente no movamos la agua de nada ni de nadie si dejamos de existir.

Reflexiona. ¿Eres un Noé que solo hace lo indispensable para sobrevivir?

Prana Raquel Pascual - Psicoterapeuta Gestalt

Fuente del texto: encontrada en Facebook

Imagen https://pendulo.com/libro/fahrenheit-451_407607